12 mayo 2009

Mientras la pelota entre

Cuando la pelota entra, al personal todo le da igual. Hasta su equipo. El Valencia CF, tras un par de años grises en lo deportivo y nefastos en lo financiero, ha encadenado en las últimas semanas una serie de resultados llamativos, y sus seguidores han olvidado el estado en que se encuentran las arcas de un club prácticamente en la ruina. La construcción de su nuevo estadio, que estaba previsto inaugurar la próxima temporada, está paralizada por falta de liquidez del club, y aún no se sabe con seguridad cuál será su aspecto definitivo debido a los múltiples recortes que se barajan del proyecto aprobado inicialmente. La debacle, que tuvo sus génesis en el acceso a la presidencia del club de un Juan Bautista Soler amparado por Francisco Camps, con el deseo de este último de hacer del Valencia CF una consellería más a su servicio personal, vivió uno de sus más ridículos episodios con el acuerdo para patrocinar al equipo en sus camisetas de una empresa fantasma, Valencia Experience, que como aquí se contó en primicia, acabaría por no pagar.

Pese a todo, a día de hoy todavía es fácil encontrar "periodistas" -es un decir"- que afirman que en el Valencia CF no pasa nada, aunque cada vez son más los que acusan a Soler de todos los males del club, o a éste y a Jesús Wolstein -nombrado como número dos del club cuando el descalabro ya se olía a la legua- como los artífices máximos del mismo. Sin embargo, estos periodistas todavía omiten contar y recordar a sus oyentes y lectores, que Paco Roig no se traspasó sus acciones a Soler hasta que Esteban González Pons no se reunió con él para forzarle a vender al hombre de confianza de la Generalitat; o que Wolstein, marido de la pepera Marta Torrado y ex director de Radio 9 a las órdenes de la Generalitat, fue introducido en el club para agilizar las directrices dictadas desde el Palau de la calle Caballeros. Estos periodistas, que o bien no quieren ver (lo dudo) o no bien no quieren que los demás vean, seguramente preferirán también pasar por alto el artículo de Francesc Arabí publicado hoy en Levante-EMV (más arabís y menos libros de recetas y cachivaches promocionales es lo que necesita la prensa para sobrevivir a la crisis), y que liga la marca Valencia Experience a Orange Market, precisamente para la organización de un mitin del Partido Popular. Otra casualidad, dirán. Bueno, mientras la pelota entre. ¿No?

2 comentarios:

Benet dijo...

El día menos pensado va a pasar algo gordo en la economía valenciana, entonces todos nos lamentaremos. Mientras tanto unos cuantos haciéndose millonarios a costa de lo público. Cuando venga la crisis de verdad vivirán en la gloria mientras la mayoría echará la culpa a los demás de sus males. La final va a ser verdad aquello de que "tienen lo que se merecen" (pues yo levanto la voz contra los desmanes de esos que se les llena la boca defiendo su valencianía). La verdad es que uno se harta del meninfotisme de la mayoría de los valencianos.

Gemma en pruebas dijo...

No, no nos da igual ni giramos la cara para otro lado mientras la pelota entre. Al menos no todos. De los periodistas deportivos no hablo, porque ahí también ha habido, y hay, de todo. Pero no vale generalizar. Otra cosa es que si el domingo vas al campo y tu equipo te brinda la oportunidad de disfrutar, no la aproveches. Porque no estaríamos aprovechando la esencia del fútbol. Pero no, en este caso, como en los de decenas de clubes de fútbol mal gestionados, manipulados y endeudados, no vale generalizar.