31 diciembre 2007

De vuelta

La pasada semana estuve fuera, de vacaciones. Dividí mis días entre dos ciudades que me encantan, Ourense y León, y en ambas encontré el descanso que buscaba. En la primera, paseando tranquilamente por el interminable entramado peatonal de su precioso casco histórico, por el que a penas pasan vehículos que no sean de los servicios municipales de limpieza. En la segunda, disfrutando también de su centro, también peatonal e igualmente limpio y bien cuidado, por el Ayuntamiento y sus ciudadanos. En ambas comí muy bien y, además, barato, con el aliciente leonés de las tapas (hasta en la cafetería de su pequeño aeropuerto nos sirvieron una tapa al pedir un par de refrescos), algo que se aprecia más cuando uno está acostumbrado a la racanería de la hostelería valenciana. Como guinda, me concedí una noche de fiesta extra en León y disfruté de la fiesta del Barrio Húmedo, especialmente del buen rock que se pincha en El Local y en el ya legendario Crazy Town, en el que puedo dar fe de que no se pone un tema de los beneficiarios de la SGAE (gracias por pinchar a los Hellacopters).

Finalmente, ayer por la tarde regresé a Valencia en avión y en el aeropuerto cogí el metro para llegar hasta mi domicilio. Y no les miento si les digo que desde que subí al vagón en la terminal hasta que llegué a mi parada de destino -Mediterrani- transcurrió una hora (veinte paradas), en la que no faltó un transbordo que se hizo eterno y un frenazo inesperado causado por un imbécil que no bajó a tiempo del tranvía e hizo uso del freno de emergencia, anteponiendo su propio interés al del resto del pasaje y a la seguridad de todos. Cuando llegué a mi portal, tras evitar con acierto pese a la dificultad, que las ruedas de mi maleta no pisaran alguna de las decenas de cagadas de perro que inundan las aceras. no me cabía ninguna duda, ya estaba en casa.

Pero descuiden, intentaré dosificar un poco del humor que me queda para afrontar el principio del año que en unas horas empieza. Gracias a todos por haberme acompañado este 2007 y haberme animado con ello a seguir escribiendo. Que tengan una buena entrada del 2008. Y que sólo sea el principio de algo mejor.

La Plaza del Hierro, en Ourense (la foto es de la web de Blanca Rodríguez)

21 diciembre 2007

Zaplana y El Corte Inglés

"Si pensaban regalar el libro sobre las corruptelas de Eduardo Zaplana, sepan que lo van a tener un poco más difícil. Contra toda lógica comercial, El Corte Inglés ha ordenado retirar de sus tiendas todos los ejemplares de Zaplana, el brazo incorrupto del PP, escrito por Alfredo Grimaldos. Pídanlo y verán las excusas marcianas que les dan. «Se nos han acabado» (mentira); «la editorial ya no tiene más» (increíble); «no lo tendremos ni lo vamos a tener» (insólito). ¿Por qué esa falta de atención a los clientes? No sé exactamente qué datos desvela el libro, pero de pronto me han entrado unas ganas terribles de pedírselo a los Reyes Magos. Es lo que tienen las decisiones drásticas y mal justificadas cuando se toman sobre cosas tan sensibles como la libertad de expresión. Despiertan indignación, sospecha y hasta ganas de leer. No me digan que no tienen curiosidad por conocer los puntos negros del ex presidente de la Generalitat. ¿Vencerá la presión política a las leyes del mercado? Preguntaré en almacenes y librerías."

María Almenar en ¿Y el libro de Zaplana?, su columna de hoy en 20 Minutos.

PD: Hace algunos días, Alberto Noguera ya escribió una entrada sobre el libro.

18 diciembre 2007

Cambien de moneda

A principios de este mes una noticia trascendental pasó desapercibida con la connivencia de los medios de comunicación, porque no interesaba si quiera que la gente la recordara: En Cataluña, el Consell Consultiu de la Generalitat consideró que sería inconstitucional el punto más trascendental de su proyecto de Ley de la Vivienda, el que fomentaba el alquiler forzoso de los pisos que lleven un determinado tiempo vacíos sin justificación.

Ese punto, y sólo ése, es el que mejor favorecería el cumplimiento del artículo 47 de la Constitución que empieza diciendo que "todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada". Y es la medida más efectiva para rebajar los precios de las viviendas, pues al aumentar la oferta de pisos en el mercado -sólo en Valencia, por ejemplo, hay más de 200.000-, su precio bajaría y se ajustaría al precio real. ¿Y qué fomentaba? Pues algo tan sencillo como que no se pudiera especular con un bien como la vivienda, acaparar pisos y mantenerlos vacíos sin justificación (no se preocupe señor, que nadie le iba a quitar su apartamento de verano, que eso sí está justificado) sólo para beneficiarse del encarecimiento de la vivienda que ello pudiera generar.

Pero no, "eso es inconstitucional", dice el citado Consell, y aunque a todas luces parezca una barbaridad que lo que más fomente uno de los derechos de la Constitución se considerece contrario a ella, los medios de comunicación silencian el hecho y siguen hablando de que existe un problema con la vivienda. Eso sí, publicitan cualquier estúpida medida de las que indistintamente promueven PSOE y PP en las comunidades autónomas que gobiernan. Medidas que se resumen básicamente en una: el fomento de la construcción de VPOs con fondos públicos. Vamos, que aunque la gente no compre los pisos que ya sobran, los gobiernos de ambos partidos gastarán los impuestos de todos en seguir manteniendo a los constructores para que sigan haciendo casas, ahora de VPO, pero a precios estratosféricos, para que los constructores "no pierdan dinero". Eso sí, los especuladores seguirán manteniendo sus pisos vacíos y la vivienda cara, como manda la Constitución, aunque no sé en qué párrafo.

Y es que la consigna en los medios es que no hay alternativa. O PSOE/PP o el caos, parecen asegurar al no prestar ninguna atención a las decenas de partidos restantes o sólo hacerlo para tratarlos con desprecio.

Por eso ahora, cuando estamos a meses para las elecciones, escuchamos a unos y otros prometer que solucionarán el problema de la vivienda, aunque no lo hagan ni en el Estado, en que gobiernan unos, ni en las comunidades autónomas, donde gobiernan unos y otros. Y es básicamente porque la política de los dos grandes partidos es la misma. Lo es en los impuestos (ambos favorecen a los más poderosos anunciando que les quitarán el impuesto de patrimonio) y lo es en la vivienda, en la que blindan los intereses de los constructores y de los especuladores.

Claro que eso no es lo que escucharán en los grandes medios de comunicación. En ellos los contertulios celebran ya sin rubor que vaya a celebrarse un debate televisivo entre Zapatero y Rajoy, como si fueran dos grandes alternativas, muestra de la gran pluralidad que hay en nuestro país. Ya discutirán de asuntos vacuos -banderas, religiones, nacionalismos, monarquías, etc.- para movilizar a las bases más mentecatas del electorado, incapaces de darse cuenta de que son dos caras de la misma moneda; una moneda que caiga del lado que caiga, siempre permite que ganen los mismos.

¿Quieren que cambien las cosas? Sólo hay una solución: cambien de moneda. Ya lo he dicho pero lo repito: hay decenas. Si no, apechuguen con las consecuencias y no vayan después llorando.

PS: Perdonen el rollo, pero asistir a diario a debates que sitúan el debate político en si un euro de propina por dos cafés es mucho o poco, o ver como los fans entusiastas del rey Don Juan Carlos miran con cara de bobos como el Rey saluda efusivamente a Gadafi en lugar de mandarle callar con su campechanía habitual, acaba con la paciencia de cualquiera.

Como de la familia

"El portavoz del PP en las Cortes, Esteban González Pons, y su mujer celebran sus primeras navidades como matrimonio. Son fieles a la tradición y para la Noche de Reyes ya tienen regalo: el anuncio de su embarazo. Cada noche del 24 de diciembre 30 adultos y ocho niños se reúnen en la finca del centro de Valencia donde todos lo vecinos del edificio son de la familia, «al más puro estilo italiano», bromea Pons. Sólo cambia la casa, que va por turnos. Este año toca en la de la tía Eugenia y el tío Álvaro. (Foto: Benito Pajares)"

Hoy en la edición de la Comunitat del periódico El Mundo, dentro de su especial "Navidades en casa de...". Todo esto y mucho más a diario en la prensa valenciana.

13 diciembre 2007

Vistazos - 13 diciembre

  • "Rodríguez Zapatero se prepara para las elecciones generales del próximo marzo y los pasos que da son unívocos: proclama a bombo y platillo que Solbes volverá a estar con él (pero con más rollo tecnocrático todavía), recupera a Bono (que ya está enredando de nuevo, postulándose como sucesor), anuncia reformas fiscales gratas al empresariado y a la gente de posibles…

    Es obvio que el aspirante a repetidor en la Moncloa desea tranquilizar a eso que llaman “centro”, que no es otra cosa, en realidad, que la derecha sociológica moderada. Se ve que le han dicho que tiene a esa gente un poco asustada por las dos o tres veleidades progres que se ha permitido durante la legislatura y que debe corregirlo para presentarse más impoluto ante las urnas."

    Continúa leyendo sobre el viaje de Zapatero y de la sociedad española al centro derecha en ¡Elígeme, tonto! la columna de ayer de Javier Ortíz en Público.

  • "No sé si se acuerdan, pero hubo un tiempo en el que pagar impuestos estaba bien visto. No solo porque proveía de los recursos necesarios para financiar los servicios públicos básicos, posibilitando así que las personas con rentas bajas pudieran acceder a éstos en condiciones equivalentes a las de las familias más pudientes. También porque el propio impuesto sobre la renta actuaba, en sí mismo, como un importante factor redistribuidor al exigir a las familias una contribución al erario público proporcionalmente creciente en función de sus ingresos.

    De este modo, ambos elementos, gastos e ingresos públicos, se convirtieron en el principal mecanismo de lucha contra la desigualdad y la exclusión social, conformando el núcleo duro de la llamada Economía del Bienestar, uno de los conceptos mejor valorado por los europeos, sobre todo por esa mayoría de población que jamás hubiera lograd
    o un modo de vida digno utilizando exclusivamente sus propios medios."

    Así empieza la columna de Andrés García Reche -titulada Impuestos- publicada en El País el pasado martes, en la que resume muy bien como el sistema está desmantelando el Estado del Bienestar con el beneplácito de una población que se está dejando engañar. Les recomiendo que la sigan leyendo.

  • Finalmente no deben perderse la entrada de ayer de Vicent Baydal en Vent D Cabylia. Titulada El tranvasament de l'Ebre, el progrés, els Monegros... hace un repaso certero a toda la hipocresía que rodea a algunas de las diferentes posturas políticas enfrentadas alrededor del trasvase del Ebro. Desde la falaz propaganda del gobierno valenciano, a la también falaz defensa del ecosistema que propugnaba el gobierno aragonés y que se ha transformado en el deseo de realizar un complejo turístico y de ocio de enormes dimensiones en pleno desierto de Monegros (un complejo al más puro estilo Zaplana que ya imaginan de qué agua beberá). Como siempre, del cuidado de los recursos naturales y del ecosistema sólo nos acabamos interesando unos pocos ciudadanos.

11 diciembre 2007

Transporte público o caos

Leía el domingo en la prensa un artículo en referencia a la enorme congestión de tráfico que se vive a diario en el centro de Valencia. En él, los agentes encargados de regularlo, apuntaban que se esperaba que el problema se incrementara considerablemente estas navidades. Pero esa realidad, antes que espantarme, se me antojó como una posibilidad única para que el Ayuntamiento de la ciudad tomara de una vez por todas una medida para implementar el transporte público.

Es evidente que a la situación actual se ha llegado por la desconfianza total y absoluta de los ciudadanos en la red de transporte público. No hace ser un gran conocedor de la realidad social valenciana para constatar que más de la mitad de los ciudadanos que lo no utiliza nunca (en sus formas más populares de metro y autobús), mientras que, de la otra mitad, sólo una pequeña porción lo utiliza habitualmente, quedando el resto que lo hace de modo esporádico. Sólo eso -o la resignación al hecho de tener unos gestores nefastos- justificaría que pocas veces los usuarios lamenten frecuencias de paso de veinte minutos en paradas de metro de Valencia (frecuencia un 700% más elevada que la habitual en las redes de Madrid o Barcelona): sólo lo utilizan aquellos a los que no les queda otro remedio.

Pero ahora, cuando se ha tocado literalmente fondo, cuando se presume de interés en liderar el cambio climático, cuando se quiere alardear de ciudad turística, este caos de tráfico proporciona una inmejorable oportunidad para tomar medidas drásticas. La peatonalización del centro o la imposición de una tasa para poder circular por sus calles, acompañadas, evidentemente, de una fuerte inversión en transporte público -que no sería tal, pues el notable incremento en su consumo la sufragaría-, son medidas que grandes ciudades europeas han adoptado ya con éxito. Eso sí, son medidas valientes, que de primeras siempre se encuentran con el rechazo de una gran parte de la población, pero que bien explicadas y respaldadas por unos resultados que no se hacen esperar, acaban cuajando y recibiendo el aplauso y el beneplácito de los habitantes de la ciudad.

¿Tendrá Rita Barberá la categoría política para liderar un cambio como éste u otro similar, o simplemente habrá que considerarla como la alcaldesa que estuvo al frente de la ciudad cuando ésta se sumió en el caos?

¿Derecho de pernada?

Hace meses se la oí decir al entrenador de fútbol Quique Sánchez Flores -la versión autóctona de Valdano- y ya me chirrió. Y ahora, cuando la leo en el blog ciudadano de la recién inaugurada edición valenciana de El Mundo, vuelve a irritarme. Aunque el Diccionario de la RAE recoja que de la expresión se hace un uso coloquial asignándole el significado de "ejercicio abusivo del poder o de la autoridad", el empleo de la construcción "derecho de pernada" para referirse a cualquier cosa excepto al "derecho" al que hace referencia, siempre me ha parecido un tanto desagradable.

Y es que en la mayoría de los casos la escuchamos en boca de personas que podrían decir o escribir simplemente "eso no le da derecho/carta blanca para hacer tal cosa", pero creen que parecen más brillantes o eruditos al añadir la coletilla "de pernada". Una coletilla que viene a significar literalmente que "eso no le da el derecho que tenían algunos señores feudales a acostarse con la mujer recién casada con uno de sus vasallos en la noche de bodas". Vamos, algo tan absurdo como añadir la coletilla "civil ("eso no le da derecho civil para hacer tal cosa"), pero bastante más desagradable. Efectivamente, puede estar admitido como un desacertado uso coloquial, pero que debería tratar de obviarse por parte de los que viven del lenguaje.

10 diciembre 2007

Día de los Derechos Humanos

Hoy se celebra en medio mundo el Día de los Derechos Humanos. Y es que, tal día como hoy, hace ahora exactamente cincuenta y nueve años, se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un texto acordado por la Asamblea General de las Naciones Unidas cuyos principios deberían garantizar una serie de derechos básicos para todos los habitantes del planeta.

No obstante, el motivo de la conmemoración no es una mera palmada en la espalda del mundo occidental por haber sacado adelante esta declaración, sino básicamente, una excusa para señalar que sus preceptos, por muy básicos que nos puedan parecer, todavía no se cumplen. Y no sólo en los países con culturas y creencias muy diferentes a las nuestras, sino en nuestras propias sociedades.

Es por eso que el día de hoy no está de más para recordar y releer la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, tras refrescar en nuestra memoria su validez, exigir a nuestros gobernantes su cumplimiento.

APUNTE: A lo largo de la jornada de hoy se realizarán a lo largo del país numerosos actos con motivo de esta efeméride. Concretamente en Valencia, será CEAR, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, la que llevará a cabo una concentración a las 19:30 horas en la Plaza de la Virgen. En en ella se llevará a cabo una lectura pública y colectiva de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se proyectarán fotografías, datos y cifras que denuncian las vulneraciones de los Derechos Humanos e informan de la situación actual, o se repartirá a los asistentes de la Declaración, entre otras acciones. Para más información de este acto podéis escribir a este correo electrónico.

Si por otro lado, queréis estar al corriente de la actualidad relativa a los Derechos Humanos en el mundo, no dejéis de consultar entre otras la página web del Alto Comisionado para Los Derechos Humanos en las Naciones Unidas.

Zapatero, más de lo mismo

Estando como estamos, en vísperas de elecciones generales, no es de extrañar que los políticos nos sorprendan con las más aventuradas promesas electorales. No obstante, resulta llamativo que la principal promesa de la pasada semana del líder del PSOE, sea una que choca frontalmente con el supuesto ideario político de su partido. Y es que José Luis Rodríguez Zapatero anunció hace unos días que, de ganar las próximas elecciones, suprimirá el Impuesto sobre el Patrimonio (cuanto más posesiones tiene una persona física, más paga). Esta medida, como bien señaló esta semana el diario ABC, beneficiará principalmente tan solo a 35.000 españoles -como lo leen-, pues sólo ellos, por declarar un patrimonio superior al millón y medio de euros, abonan a las arcas del Estado más de 700 millones al año en este concepto; prácticamente la mitad de lo que recauda el Impuesto sobre el Patrimonio.

Como ustedes comprenderán, el Estado no puede permitirse (si quiere seguir costeando las pensiones, el desempleo, educación, sanidad, ejército, etc) dejar de ingresar estos 1.500 millones de euros al año que costeaban básicamente los más ricos -vamos, ni usted, ni yo-, por lo que tendrá que incrementar otros impuestos. Y como siempre serán seguramente los indirectos, los que se aplican a bienes de consumo (gasolina, bebidas alcohólicas, automóviles, etc.), productos que pagan tanto los ricos como los pobres. Vamos, que traduciéndolo al cristiano, Zapatero promete reducir los impuestos a los ricos y subírselos al resto de la población. Lo que se dice de izquierdas, esta medida (que ya prometía implantar el Partido Popular y que le aplaude Libertad Digital) no es.

Esta noticia, en cambio, debería hacer reflexionar de una vez a la población si PSOE y Partido Popular deberían ser consideradas como propuestas diferentes, pues tan sólo manifiestan su oposición en temas tangenciales -religión, nacionalismos, etc.- que utilizan como escenario para representar unas diferencias que no tienen y poder intercambiarse el poder. Debería servir para que la gente, al margen de los dictados de los medios de comunicación (cuyos propietarios se encuentran entre los pocos beneficiados por esta "bajada de impuestos"), pensara en que el cambio hacia otras políticas mejores para la mayoría de la población está al margen de las propuestas de estos dos partidos. No obstante, algo me dice que no caerá esa breva.

PD: En una onda similar se manifiesta Javier Alfonso en su columna de hoy en 20 Minutos. La titula Al final acabaremos pagando más.

07 diciembre 2007

Condenados a la Copa América

Imagino que los valencianos que se asomen por aquí estarán al corriente (en la medida que es posible comprender semejante esperpento organizativo) de los dimes y diretes que están manteniendo desde hace unas semanas el propietario actual de los derechos de la Copa América y uno de sus copmpetidores. Litigio que ha puesto en suspense la fecha y el modo en que se celebrará la próxima edición de esa competición privada de vela, por la que los valencianos (Comunitat 40%, Estado -seguramente extraído de otra partida de nuestros presupuestos que no se destinará a otra cosa- 40% y Ayuntamiento el resto) íbamos a pagar 130 millones de euros con el fin de que se celebrara en Valencia.

Saltándome los detalles del litigio, el panorama que ha dejado es el de un posible duelo entre el barco del actual organizador -el Alinghi- y el de su oponente norteamericano, el Oracle, que en caso de ganar, sería el que determinaría dónde se realizarían las siguientes ediciones de la Copa América. No obstante, en unas declaraciones que los medios locales -los únicos que prestan atención a esta bobada- han recogido con entusiasmo, el patrón del barco norteamericano ha manifestado su intención de que, en el caso de ser ellos los vencedores, la 34 edición de la prueba también tenga lugar en Valencia. Lo que no destacan los mismos medios es la letra pequeña: siempre que se siga pagando la misma pasta por ello que ya cobra el patrón del Alinghi por celebrar la próxima aquí.

Y es que una cosa es evidente. Sobre la faz de la tierra no hay un Ayuntamiento -y unos ciudadanos que lo respaldan- tan ingenuo como el de Valencia para pagar tanto por tan poco. Entonces, ¿para qué buscar más?.

Mientras, como recoge hoy un periódico gratuito, la dársena construida para la prueba que acabó hace unos meses, lo más importante que ésta legaba a la ciudad, se muere de asco por una mala planificación y diseño y una nefasta gestión. ¿Qué ha de pasar para que los valencianos reaccionemos de una vez ante tanta mentira? ¿O es que somos tan idiotas como todo parece indicar? ¿Por qué no salimos a la calle -como en Salamanca, qué envidia- y pedimos que esos 130 millones se dediquen a cosas realmente necesarias? ¿Estamos condenados a la Copa América?

Hoy en Metro.

PD: Una aclaración que no debería ser necesaria, pero que añado por si alguien no entiende el motivo de por qué esto lo digo yo y no los medios de las diferentes tendencias de mi ciudad. Es sencillo: yo no temo que por denunciarlo me vayan a quitar parte del pastel publicitario que se empleará para patrocinar la prueba cuando llegue el momento y sí todos los medios, incluidos los que denuncian otras irregularidades y despropósitos de nuestros gobernantes. Es lo que hay.

03 diciembre 2007

Callejeros en el Cabanyal (II)

El texto que les copio a continuación lo dejó un ciudadano anónimo -firmó como Cabanyaler ausent- en los comentarios al post Callejeros en el Cabanyal. Según apunta, se trata del e-mail que remitió a Cuatro tras ver el programa. No sé hasta qué punto es cierto todo lo que describe, pero los que conocen el barrio, los que lo han vivido y lo viven, podrán confirmar conmigo que hay más verdad sobre el Cabanyal en el texto que en el programa que emitió Cuatro el pasado viernes. Léanlo.

"Puede que sea por mi carácter un poco inquieto, curioso, puede que hasta aventurero; puede que sea por mi, en ocasiones, cobardía; puede que sea por que mi camino vital me ha llevado siempre a buscar lo que no tengo lejos de donde es muy posible que lo tenga; no sé muy bien porqué, pero hace ya unos ocho años que no vivo en el Cabanyal. Sin embargo me es difícil olvidar que hasta los 14 años, la calle, las calles del pueblo fueron mi lugar de juegos, de amistad, de descubrimiento de la vida –la que se puede descubrir hasta esta edad-, de aprendizaje de lo que es el mundo de los humanos, de frescor en verano, calidez en invierno –corriendo, sudando– fueron el lugar donde valorar a mis padres, mis abuelos, mis tíos y tías, de comprender la cultura, las tradiciones de un pueblo, la belleza de un conjunto más o menos grande de casas y edificios.

Me es difícil olvidar el paseo de poco más de 20 minutos por las calles del Cabanyal, de la mano de mi tío Manolo, hasta llegar a la playa, a la arena de un mar que albergaba unas cuantas barcas de madera, que impulsadas por un par de remos y un par de brazos, se adentraban cada día a realizar la pesca del pescado o cefalópodo de temporada, todo a mano, sin ruidos, sin motores, con esfuerzo pero con respeto, sin ambición, con ganas de conservar algo único: una flota artesanal que no necesitaba puerto, sólo arena, y que se movía con la fuerza heredada de generaciones de hombres y mujeres, que a diferencia de las gentes de Valencia, eran conscientes de la existencia del mar y así lo vivían.

Me es difícil olvidar que mi abuela no hablaba castellano, entenderlo lo entendía, tonta no era, pero hablarlo… Su idioma, su lengua era el valenciano, y al igual que ella, todas las abuelas de nuestro mundo, del Cabanyal.

Me es difícil olvidar que la primera luz que vieron mis ojos al nacer no fue la de un hospital, o la de un taxi, fue la luz del Cabanyal, que iluminaba la habitación de mi madre; era difícil y arriesgado pero en el año 1967 todavía se nacía en casa, y es cierto que a mi madre no le hizo mucha gracia y sí mucho dolor, pero ese extra de sufrimiento que padeció por mí, es algo que nunca le podré agradecer del todo, es algo que marca a madres, padres, hijos, hijas, abuelos, abuelas, familias y pueblos, es algo que nos referencia, que nos distingue y que nos permite aportar algo nuevo y diferente, nos hace participes de la diversidad, de la biodiversidad incluso, y nos da carácter como pueblo.

Me es difícil olvidar el hecho de que en mi nacimiento, una pequeña multitud esperaba ansiosa en la calle, frente a la fachada de mi casa para recibir la noticia del nacimiento, esperaban a que mis abuelas se asomaran y con una sonrisa de oreja a oreja les dijeran a grito pelado “¡es un xiquet, es un xiquet!” y todos y todas las que allí estaban, como manifestando una escala de valores antigua, ancestral, incluso primitiva realizaban la serie de preguntas que en grupo y desde la calle se pueden hacer: “¿El xiquet està be? ¿És guapo? ¿La mare està bé?” , y mientras, mi padre y mi abuelo, emocionados se abrazaban llorando a moco tendido, celebrando que un nuevo humano estaba con ellos, que el Cabanyal seguía vivo, que el libro del futuro ganaba nuevas páginas.

Ayer noche me emocionó saber que en televisión, un grupo de periodistas se atrevía a poner en público un hecho que afecta a todo un pueblo y que viene siendo ocultado sistemáticamente por las fuerzas políticas de la ciudad de Valencia. No soy un espectador activo ni regular de los programas de televisión, por lo que no tenía ni idea de que se fuera a emitir el reportaje. Además, estaba en Ibiza visitando a unos familiares, por lo que ni siquiera se me había ocurrido que pudiéramos ver la “tele”, sin embargo mensajes SMS llegaron, e-mail’s llegaron, llamadas de teléfono llegaron, incluso una voz se escuchó desde el salón: “¡Rafa, Rafa, que esta noche hacen un documental sobre el Cabanyal!” Todo el mundo, y desde muchos lugares –Ibiza, Almería, Cádiz, Castellón, Valencia, el Cabanyal- se había hecho eco del acontecimiento y todos querían compartirlo y vivirlo.

El documento se vio y se escuchó, y ahora escribo esto que escribo porque me hizo recordar la amargura con la que un día dejé el Cabanyal, la tristeza con la que tres o cuatro veces al año regreso a visitar a mi familia, que allí vive. Me recordó lo trágica que puede ser la vida de los que no abandonan siendo abandonados. Vuestro documento ni siquiera pasa superficialmente por la vida, la historia, la herencia “dels Cabanyalers i Cabanyaleres”, sencillamente pasa de ellos y de ellas. Vuestro documento se recrea en lo sucio, lo roto, lo dejado, lo olvidado, lo oscuro, incluso en lo ajeno, olvidando la luz, el aroma del mar, la fuerza de la gente nacida y vivida en el Cabanyal; olvida, o mejor, proclama un claro desconocimiento de lo que allí se vive en las calles las noches de verano, cuando muchos y muchas se reúnen a cenar, a hablar, a jugar, a relacionarse, noches, y días, en los que unos y otras se conocen, comparten vida, crecen en común, ríen y lloran en grupo, manteniendo un comportamiento muy relacionado con el medio en el que viven; vuestro documento se centra casi con exclusividad en grupos humanos, que utilizados discretamente por políticos y empresarios en la sombra, han “okupado” desde hace relativamente poco tiempo –unos 8 años, otros 10, otros una semana- un pueblo en derribo que no sienten como suyo, simplemente porque se les rompe en las manos, y les cae sobre sus cabezas cuando duermen o aman. Vuestro documento ignora los cientos de casas y las decenas de calles que todavía muestran ese estilo modernista que las caracteriza y que todavía acogen a las familias de aquellos y aquellas que allí nacieron, y a los hijos, hijas, nietos y nietas que de ellos surgieron, porque todavía quedan esas casas – tan sólo 2 de estas casas han sido retratadas en el documento-. El abandono del Cabanyal se fraguó hace ya muchos años, más de 40, y vosotros ni lo habéis mencionado, y lo que es peor, al haber ignorado lo que todavía queda, que como digo es mucho, habéis menospreciado la lucha dura, difícil, larga y sangrante de los cientos de personas que día a día, desde hace muchos, muchos años luchan por salvar su pueblo, sus raíces, su historia, y como filmasteis, a sus padres y abuelos, garantes de la memoria. Vuestro documento, y esto me hace llorar, justifica públicamente, no sé si por descuido o de forma premeditada y alevosa, el plan de derribo de parte de nuestro pueblo, el plan de derribo de nuestra historia, el plan de invasión de una ciudad, Valencia, que en sus inviernos, otoños y primaveras nunca se interesó por mar y arena de playa, y sí por negocios y especulaciones. A partir de ahora los que vieron y probablemente verán vuestro documento, se alegraran de que en breve se acabe con ese foco de marginalidad y suciedad que es el Cabanyal, en lugar de pensar en lo que todavía queda por salvar y proteger. Vuestro documento ha dado alas a los que en pro de una mejor ciudad, que nunca contó con nuestro pueblo, sanearán hectáreas de una tierra bañada por el salitre y el fértil humus del Turia, construyendo avenidas que nunca fueron necesarias, edificios únicamente aptos para cuatrocientosmileuristas, y centros comerciales made in Taiwán, que cambiaran la luz del Mediterráneo por la de los kilowatios de farolas y faros de automóvil. Gracias por acabar con nuestro sufrimiento."

PD: Todas las fotos son de www.cabanyal.com

01 diciembre 2007

Callejeros en el Cabanyal

Rita Barberá se debe haber quedado contenta tras ver la última entrega de Callejeros. Ayer (hace unas horas cuando escribo esto) el espacio de Cuatro emitió su programa número 100 y lo dedicó al más que centenario barrio del Cabanyal de Valencia. Se había anunciado, pero como Callejeros no es precisamente Linea 900, servidor se sentó a verlo con más curiosidad que esperanza. Y efectivamente, el programa cumplió el mismo esquema que repite cada siete días: sacar principalmente a gente más miserable que sus espectadores, para que estos se vayan a la cama escandalizados con los que hay ahí fuera, y más conformes con lo que les ha tocado vivir. Todo ello, a más gloria del sistema.

Obvia decir, que el Cabanyal no es lo que se vio en Callejeros. Porque si fuera así, el barrio estaría degradado en un 90% de su extensión, salvo pequeños islotes de gente privilegiada; y lo más escandaloso, estaría integrado por un 50 o un 60 % de ciudadanos de etnia gitana, un 10% de freaks constituyendo el porcentaje restante todos los demás. Eso es lo que quedó seguramente en la memoria de los espectadores, a pesar de que el programa tocó las claves de la situación a que ha abocado el barrio Rita Barberá desde que es alcaldesa de la ciudad.

Porque se vio por encima cómo gente normal de todas las clases quiere ser arrancada de sus hogares de 100 metros cuadrados por 30.000 euros; se intuyó cómo los vecinos de estos son familias que han ocupado con la connivencia del Ayuntamiento las viviendas que los venden van dejando vacías (me gustaría saber qué habrá pensado el que fuera propietario de la panadería ocupada, cuando la haya visto); o a penas se tocó cómo -y ahí sí se veía de un modo explícito- el Ayuntamiento alquilaba pisos en un bloque de la playa a familias desestructuradas, con el fin de degradar la zona y arrancar de sus viviendas a las familias que han vivido en ellas y las han cuidado toda la vida (el caso de la anciana a la que visitaba su hijo en la finca cuyo ascensor no funcionaba).

Pero lo que es más notable: en Callejeros no se vio el 99% del barrio, porque todo el programa a penas se rodó en cuatro calles, por lo que los espectadores se perdieron las vistas de un barrio maravilloso, con una arquitectura y una idiosincrasia que lo hacen prácticamente único en Europa (habrá una decena como él, aunque seguramente protegidos por sus Ayuntamientos). Eso sí, conversaron con la única freak que encontraron; dedicaron tres o cuatro minutos a un gitano predicador que en una semana había sacado a una decena de chavales de las drogas -eso sí que es un milagro-; sacaron los tres o cuatro bailoteos también con gitanos que suelen calzar por programa; entraron en varias casas en las que no dejaron de enfocar la taza del váter; y cerraron como siempre con los últimos borrachos que pudieron encontrar para poner el broche final.

Conociendo los argumentos que maneja la mitad de los votantes de Rita, lo extraño sería que no entrara mañana sobre una excavadora en loor de multitudes. Así pues, gracias Cuatro. Por nada.

En Callejeros al menos sí se pudo ver una de las más míticas pintadas del barrio. ¡Viva el Cabanyal! ¡Vamos Levante!

PD 1: Si queréis leer un divertidísimo y al mismo tiempo muy instructivo artículo sobre el Cabanyal, no dejéis de visitar esta entrada de Normalizado. Al final enlaza aquí para más información, lo cuál le agradezco, aunque yo os emplazo a que lo hagáis en la web www.cabanyal.com

PD2: Alguien debería hablar un día de la imagen que ofrece el programa Callejeros de la etnia gitana. Algo me dice que el porcentaje de mala gente entre ellos no es tan alto como lo muestra el espacio de esa televisión tan progre del Grupo Prisa.

30 noviembre 2007

Canal 9 por la Memoria Histórica

No cabe otra explicación más que esa a los "informativos" que emite Canal 9 a diario, que quieran refrescar la memoria del NO-DO franquista a todos los valencianos. Porque si no fuera así sólo se podría calificar a la televisión de pura y zafia propaganda digna de países totalitarios. Porque si ya es propio del venezolano Hugo Chávez -por citar a alguien que los conservadores señalan en todo momento como sinónimo de manipulador- el hacer desaparecer de los medios a la oposición política (como ya hicieron con Carmen Alborch cuando se presentó a la alcaldía de Valencia y ahora hacen con Maria Teresa Fernández de la Vega desde que se presenta al Congreso por la provincia), es de puro propagandismo radical (elijan a Stalin, Hitler, el que quieran) ocultar a la ciudadanía los desastres que suceden a sus alrededor. La última prueba, que las imágenes en vídeo de la inundación del Palau de les Arts, de las que se ha hecho eco toda la prensa, no hayan sido consideradas lo suficientemente relevantes por el ente público valenciano, que no les dedicó ni un sólo segundo de sus eternos "noticiarios".

Imagino que lo próximo será ver a Camps pescando truchas o lo que se tercie en el barco del Pocero -lo digo porque es el que se los deja o dejaba a su antecesor Eduardo Zaplana (y a Bono y Jaume Matas, todos unos prohombres)- a más gloria de rememorar esos tiernos momentos que nuestros mayores vivieron en los cines de esta España, cuando era más España que nunca. Todo sea por la memoria histórica.


27 noviembre 2007

No es lo mismo

Titular de hoy en Las Provincias:


Titular de hoy en Levante-EMV

"Los vecinos aprovechan la inauguración de un jardín para quejarse a Barberá de la degradación del Marítimo"

Ambas noticias hacen referencia al mismo suceso, pero como pueden ver difieren en el retrato de lo sucedido. Cabría, no obstante, señalar los principales errores que se dan ya en los dos titulares.

Dice el diario Levante-EMV que la reclamación de los vecinos se produjo durante la inauguración de un jardín. Esto es rotundamente falso. Se produjo en una simulación de inauguración de un jardín que existe desde hace casi dos décadas, pero que Rita Barberá abandonó nada más acceder a la alcaldía por ser una de las últimas obras de sus antecesores. Ahora lo ha maquillado y es ese maquillaje lo que inauguraba, aunque francamente, era mucho más noticiable el abandono a que estaba sometido que su reapertura.

Por su parte, el diario Las Provincias se equivoca al señalar que los vecinos pidieron en el acto que se ponga en marcha el derribo parcial del Cabanyal (que eufemísticamente llama "plan del Cabanyal", para no hacer pensar al lector en las personas que perderán sus viviendas y el daño irreparable que sufrirá este barrio, declarado hace muchos años Bien de Interés Cultural). Lo que los vecinos pedían es que Rita impidiera una mayor degradación del barrio, que al igual que el parque, ha estado bajo su responsabilidad desde hace cuatro legislaturas, y también ha abandonado. Efectivamente, como indicaba el titular, le pidieron que impidiera las ocupaciones, pero éstas son también responsabilidad suya, pues las permite la empresa Cabanyal 2010 fundada por el Ayuntamiento, en las casas que está comprando a los vecinos que venden muy por debajo de su coste para no aguantar esta práctica institucionalizada de la técnica mal llamada asustaviejas.

No se podía, en definitiva, enfocar la noticia de un modo más erróneo. Pero así lo hace el redactor del periódico, que en una situación en la que se dan dos bandos enfrentados, los vecinos que se oponen al derribo y los que lo desean (que los hay, porque sufren también la degradación del barrio pero sus viviendas no están afectadas por el plan de derribos y en su ingenuidad no ven que la degradación la propicia el Ayuntamiento), da voz prioritaria a unos de ellos: los partidarios de la alcaldesa.

Lamentablemente la opción del periodista -creo que en este caso cabría decir que la del periódico, que no se suele hacer eco casi nunca de las constante críticas de muchos vecinos a la gestión de Rita Barberá- es la menos noticiable de todas. Primero, porque hace la información de unas declaraciones, en lugar de primero enfrentarse a los hechos -¿Hay degradación? ¿Desde cuándo? ¿Quién la tolera? ¿Quién sale beneficiado de todo esto?- y sumarle luego la opinión de unos y otros. Después, porque teniendo que elegir entre dos voces elige también la que no es noticia, porque no lo es que a Rita le acompañe la clac habitual que la sigue a todos sus actos, alzando su voz sobre cualquier protesta vecinal, de cara a ensombrecerla cuando no ocultarla tras un telón de consignas. Hacer de un artículo sobre ese grupo de seguidoras de Rita -quién las paga, cómo se las convoca, quién les prepara las pancartas y les dicta las consignas- sí que sería una gran noticia, pero algo me dice que no la leeremos en las páginas de Las Provincias. ¿Alguien se anima?

Ante la duda pueden hacer como Mini Diario, que ofrece en sus páginas locales una nada casual imagen idílica de la ciudad.

PD: No es la única información contradictoria que ofrecía hoy los dos periódicos valencianos de mayor tirada. Vean ésta:

"El PP evita hacer referencias al trasvase del Ebro en su avance de programa electoral" (Levante-EMV)

"El PP incluye entre los "ejes" de su programa electoral la posibilidad de realizar trasvases" (Las Provincias)

¿En qué quedamos?

¿Dónde están?

Se les llena la boca de decir lo valencianos que son, lo defensores que son de las auténticas raíces de la tierra valenciana, de la luz y del amor, y no tardan en tachar de catalanista, antivalencianista o cualquier insensatez similar a aquél que no condena que a un tarugo se le haya ocurrido en Madrid, Barcelona o Cuenca llamar paella a un arroz con guisantes y maíz. Sin embargo ayer, cuando las excavadoras entraban a arrasar parte de nuestro patrimonio para construir sobre sus ruinas nuevos pisos de viviendas -¿hacen falta más, ya nadie compra?- ninguno de ellos puso el grito en el cielo ni se interpuso, senyera en ristre, entre nuestro patrimonio y las voraces maquinas que acabarían con él. Hoy, sus medios de comunicación -porque son suyos, sin matices- silencian la afrenta más grande que ha sufrido la ciudad en los últimos años.

Podían haber esperado al dictamen judicial acerca de la legalidad o no del derribo -como les pedía ese gobierno central al que siempre califican de antivalencianista-, pero una vez más no lo hicieron, no fuera, como en tantísimas ocasiones anteriores, a no darles la razón y ya les resultara imposible llevar a cabo la devastación. Mejor salirse con la suya y después indemnizar; el gasto público es doble y la herida social irreparable, pero el beneficio privado ya se ha obtenido. 170 millones de euros ganará la inmobiliaria Guadalmedina sin poner un ladrillo. ¿me van a decir que no les sobrará una propina?

Lo negarán una y mil veces y seguirán acusando a sus rivales políticos de ello mientras sus ciegos seguidores esconderán la cabeza bajo tierra para no ver como sus ídolos -porque con ese fanatismo los veneran- se ríen de ellos en su propia cara. Pero eso no cambiará la realidad, que no es otra que el peor enemigo de Valencia y lo valenciano se sienta ahora al frente de su Ayuntamiento.

Hoy en 20 Minutos.

PD1: Este derribo me ha traído a la memoria una gran entrada de Vicent Baydal en Vent D Cabylia en el que recordaba la intención del blasquismo a principios de siglo de derribar La Lonja. Por suerte para todos no se atrevieron y los valencianos podemos presumir de ella. Por desgracia no podemos decir lo mismo de nuestros actuales gobernantes. Vamos para atrás.

PD2: El artículo al respecto publicado hoy por Las Provincias incluye una aclaración del primer teniente de alcalde, Alfonso Grau, acerca de los motivos para acelerar el derribo sin esperar a la Justicia: "era un compromiso electoral y tenemos la seguridad de que estamos actuando dentro del marco legal". Por si cabía alguna duda ya lo saben, los que votaron al PP en las elecciones locales votaron a favor de la destrucción del patrimonio. Lo que no quita que su voto no sea completamente democrático.

PD3: Solet ya adelantó ayer su indignación en Malva-Rosa Connection. Lean La política de la excavadora.

26 noviembre 2007

Publicidad institucional

Me señalaba hace unos días una lectora que, al igual que había criticado y critico con dureza la ingente cantidad de dinero que gastan las autoridades valencianas (Generalitat principalmente) en publicidad "institucional", algo debería decir del gasto que en los últimos meses está haciendo el "Gobierno de España". Efectivamente, esta publicidad no es gratuita y como la de aquí puede ser empleada por el gobierno para "subvencionar" a determinados medios afines a su política más que a otros. Sólo este punto sobraría, a mi modesto entender, para que la publicidad institucional estuviera terminantemente prohibida.

Sin embargo, sería impreciso no señalar en este sentido un importante matiz. Hay varios tipos de publicidad institucional, aunque se podrían destacar fundamentalmente dos, el que pretende desde las instituciones concienciar a la sociedad al respecto de determinadas cuestiones (aquí entrarían los anuncios de la DGT, los que recomiendan hacer un consumo más eficiente de la energía o los que recomiendan llevar una vida más saludable) y el que se dedica exclusivamente a vender los logros del gobierno en curso ("construyendo salud", "veo bienestar", etc.). Así pues, mientras el primer tipo puede parecer un gasto superfluo -hay otras vías para educar que el gasto publicitario- pero tiene un fin justificable, el segundo tipo es puramente despreciable, pues es un gasto de fondos públicos del que sólo se beneficia el partido gobernante, que incluso puede mentir en la publicidad del modo más grosero. La publicidad institucional del gobierno español corresponde básicamente -no toda, pero sí la mayoría- al primer tipo, mientras la del Consell valenciano ejemplificaría a la perfección el segundo, la pura propaganda.

Quizá sea ese el motivo por el que Rajoy, que critica estos días en su precampaña el gasto del gobierno en publicidad institucional, no propone directamente llegar a un acuerdo de Estado para abolirla. Y es que los que le están haciendo el programa, el PP valenciano, saben de buena tinta el uso que de gobernar harían de ella. De modo que Rajoy y su partido, por desgracia para un país que sigue abocado al bipartidismo, en esto tampoco son una buena alternativa.

22 noviembre 2007

Alacant rocks!

Perdonen que hoy no les haya contado nada, pero anoche volví a coger el coche para ir a un concierto, esta vez en Alicante. Actuaban los noruegos Turbonegro y, a pesar de ser miércoles y ser una noche húmeda y fría, nos juntamos alrededor de mil quinientas personas en la sala Nave 8 para ver a los Village People del punk rock. Mil quinientas, sí, la mitad de las que pagaron para ver Carmen en las siete representaciones que tuvieron lugar hace unos días en la charca del Palau de les Arts.

De nuevo, y van miles, una gira importante pasó de largo la ciudad de Valencia; pero no crean, aquí no habrían metido ni seiscientos. Y es que en la "capital" tenemos una prensa muy snob y si no es la última joya de la escena indie británica o un hype por el estilo los plumillas locales no dan nada de cuartelillo (lo que también afecta a que los promotores no traigan aquí las giras al saber que no van a tener ningún apoyo). Así nos hemos quedado sin conciertos buenos y la cartelera da sueño de sólo mirarla. Eso sí, molar, cómo molamos.

20 noviembre 2007

En el mapa del timo

Andaba yo en otras cosas cuando escuché en la radio una conversación que me hizo detenerme. No la escuché de cabo a rabo, pero el disponer de antecedentes me sirvió para situarme en el tema. El programa en cuestión era El Segundo Tiempo, un programa deportivo vespertino de la desconexión local de la cadena Ser en Valencia, y la conversación hacía referencia a la posibilidad, ya avanzada esa misma tarde en el programa Ser Deportivos -programa similar pero a la hora en que cocino- de que la selección argentina de rugby podría elegir Valencia como ciudad base en Europa de su selección.

La cosa, que un equipo sudamericano elija una ciudad europea como base sonaba ciertamente chocante y más cuando esa ciudad no dispone de un estadio -que no campo- en condiciones para la práctica de ese deporte. No obstante, el locutor del programa del mediodía decía que en caso de producirse la elección de Valencia como sede del equipo sería francamente interesante porque la argentina es, en rugby, una de las selecciones más potentes del mundo. Todo eso, evidentemente, sin entrar a valorar que el rugby, como la vela -por poner un ejemplo al azar-, a los valencianos nos importa un carajo.

Pero el caso es que, en el momento de realizarse El Segundo Tiempo, un representante de la selección argentina se estaba reuniendo en sede institucional con una máxima autoridad de la Generalitat para ver la viabilidad del proyecto. Y para dar color a la noticia, el locutor local de la Ser tiró de los enormes tentáculos de su grupo de comunicación para que interviniera un redactor especialista en rugby de la casa de cara a que la valorara y le diera color.

Y cuál fue su sorpresa, y aquí llega lo divertido, que cuando el locutor valenciano le cuenta lo que está sucediendo en Valencia al especialista, éste le responde más o menos -por desgracia la Ser local no cuelga en internet sus emisiones porque ésta era para enmarcarla- que no se trata de una buena noticia, pues lo más seguro es que sea un personaje sacacuartos que ya propuso algo similar en Madrid para hacer unos cuantos partidos de exhibición de escaso interés por los que además pedía una fortuna. Vamos, que la elección como sede (como en la Copa América, sin ir más lejos) tenía un precio. Y muy alto. La reacción del locutor local, miembro de un equipo informativo que había estado vendiendo todo el día el hecho como un notición, fue de estupefacción, y más cuando es conocida la buena sintonía de los responsables de los espacios deportivos locales de la Ser con las instituciones locales, que todos los años les patrocinan la elaboración de un dossier deportivo anual de escaso interés.

Tiempo le faltó al locutor para decir, ante la insistencia del especialista en rugby del grupo de que lo más seguro es que se tratara de una estafa, que "por suerte el President Francisco Camps es un hombre muy inteligente y no le suelen dar gato por liebre" (si no palabra por palabra, casi). Pues eso, que los que querían que Valencia estuviera "en el mapa" ya pueden darse por satisfechos. Al menos los vendedores de estampas ya nos han puesto en el suyo.

19 noviembre 2007

¿Cuántas?

¿Cuántas veces tienen que hacerlo para ser considerados estafadores? A mí con una me bastaba, pero concedo que un fallo puede ser casualidad, y más si en cuanto se ve se subsana, que no es por ahora el caso. Pero cuando vemos que se lo hacen a los vecinos de un barrio, a los de otros y a los de más allá, lo más lógico sería que coincidiéramos en que ya se trata de una conducta premeditada. Me refiero a la de las expropiaciones de viviendas a vecinos de Valencia por parte de su Ayuntamiento por importes muy inferiores a su precio real.

En el caso que trata hoy la edición local de ADN (del que también se han hecho eco, que yo tenga constancia, al menos la cadena Ser y el diario Levante), el de los vecinos afectados por el deseo de ampliar el IVAM (qué paradoja, quieren derruir lo que tiene por fuera al tiempo que sus dirigentes lo minan por dentro), el Ayuntamiento dirigido por el Partido Popular quiere pagar un 100% menos de lo que valdrían de acuerdo a una tasación vinculada al Colegio de Arquitectos. Algo que en el mejor de los casos se podría calificar de progreso por parte del ejecutivo de Rita Barberá, ya que a otros vecinos de Valencia a los que quiere desalojar, los de la Calle San Pedro, sólo quiere pagarles un 25% del precio que ofrecen tasaciones similares.

Cabe señalar que todo este regateo de Rita a los habitantes a los que gobierna -esta vez no es su casa, pero quién dice que no será usted el próximo- se produce al tiempo que el consistorio -como apunta Solet en Malva-Rosa Connection- no repara en gastos con fondos públicos para construir un circuito urbano de Fórmula1 cuyos beneficios recaerán sobre todo en unas pocas empresas privadas. Por ahora llevan gastados casi 57 millones de euros. Como decía mi iaia, poca vergüenza sería tener.

Éste es el destacado de la noticia que ha publicado ADN.

PS: El ejemplar de hoy de ADN también incluye una interesantísima entrevista a Adolfo Pérez Esquivel, en la que el Premio Nobel de la Paz de 1980 da su certera opinión al respecto de algunos temas de actualidad -el incidente diplomático en la reciente cumbre iberoamericana, el papel de Al Gore en la lucha sobre el cambio climático, el de las multinacionales de titularidad estatal en Sudamérica, etc.-; un breve reportaje sobre el incremento de la pobreza infantil en nuestro país y un buen puñado de artículos muy interesantes. Todo ello gratis y disponible a diario en la red. Y es que el que no está informado es porque no quiere.

Si aún fuera así


Visto en Polònia.

16 noviembre 2007

Recemos por el Rey

Lo escucho en la radio y como cristiano me lleno de satisfacción. La iglesia española ha salido hoy, en la figura del Cardenal Cañizares a defender los valores más puramente crsitianos a raíz de un tema de actualidad. Les transcribo las palabras del Cardenal:

"En estos momentos debemos de rezar por sus Majestades los Reyes por muchísimos motivos, más allá incluso de las circunstancias concretas en que nos encontremos. Es un deber de gratitud y es un deber además que está dentro de los deberes que se incluyen en el cuarto mandamiento, todo lo relacionado con la patria."

Al margen de este lapsus final, en el que no sé de donde saca que el precepto "Honrarás a tu padre y a tu madre" tenga algo que ver con la patria, las palabras del Cardenal son un recordatorio justo y necesario para que toda la cristiandad española recemos por la Familia Real y por Juan Carlos de Borbón.

Recemos pues para que en adelante su majestad, sepa poner la otra mejilla.

Recemos para que, como buen cristiano, trate a los demás como a sí mismo.

Recemos para que, ahora que nubes negras se ciernen sobre la convivencia en familia de algunos de sus descendientes, sepa mantenerlos unidos en santo matrimonio hasta que la muerte los separe.

Y, como señala el Cardenal cuando apunta que no sólo lo hagamos por las circunstancias actuales, recemos para que el Rey y su familia compartan sus enorme riqueza, quizás la más grade de España, con los que menos tienen, pues con ellas y lo que ingresan cada año podría aliviarse la necesidad de muchísimos desheredados en nuestro país.

Amén.

14 noviembre 2007

Sombras en Benimaclet

Llegó ayer a mi correo un mail remitido el viernes pasado por la Asociación de Vecinos de Benimaclet en Valencia, en el que su portavoz Paco Guardeño, relataba un suceso reciente ocurrido en el barrio y que, no por habitual, deja de ser interesante. Se lo dejo íntegro, por si a alguien le cabe duda de como se hace la propaganda nuestra excelentísima alcaldesa Rita Barberá (las negritas aparecían en el texto original):

"Los vecinos de Benimaclet, concretamente los residentes en la Av. Valladolid, están asistiendo los últimos días a una versión local de la famosa película de García Berlanga Bienvenido Mister Marshall.

Gran trajinar de técnicos del Ayuntamiento. La contrata de la limpieza triplicando los efectivos (solo falta pulimentar las aceras y la calzada), equipo de pintores poniendo en orden el color de los bancos del paseo y de las farolas de la avenida. Los vecinos no damos crédito al espectáculo que vemos ¿Estarán rodando un spot publicitario? Una llamada de teléfono desde la concejalía de alumbrado nos "aclara" las cosas: El jueves (ayer) va a ir la alcaldesa a inaugurar las farolas de la av. Valladolid y nos invitan a estar presentes en el fabuloso acto.

Ya tenemos claro entonces todo ese movimiento y nerviosismo. Otra llamada al día siguiente (antes de ayer) nos dice que el acto queda anulado hasta próxima orden. Es igual, el nerviosismo sigue, y en la zona no paran de llegar técnicos del Ayuntamiento.

La fabulosa inauguración es, ni más ni menos, que algo así como 20 farolas en la avenida que se fueron colocando poquito a poco, sin prisas, allá por el mes de mayo, en vísperas de las elecciones (por qué sería). Han pasado por tanto siete meses para que decidan ponerlas en funcionamiento.

Nunca unas farolas le van a salir tan caras a los ciudadanos si hemos de contar todo el efectivo de personal de contratas (que habrán quitado estos días de otros barrios), de técnicos, así como de todo el séquito que traiga la Alcaldesa el día de la inauguración de las 20 farolas (¡!).

Y todo ello a escasos metros de solares repletos de porquería y de lagunas cuando llueve. Solares que pertenecen al PAI de Benimaclet, que lleva 12 años de retraso.

A escasos metros del lugar de la prometida y nunca realizada Casa de la Cultura. A escasos metros del prometido (en 1998) aparcamiento para residentes del Centro Histórico del barrio. A escasísimos metros de dos plazas que deberían ser jardines y son solo barro, baches y charqueros.

Y todo ese follón para 20 farolas que para más INRI la asociación de vecinos viene reivindicando en varias ocasiones y por registro de entrada desde hace al menos tres años. Los vecinos por tanto solicitamos un poco más de respeto y menos políticas virtuales teniendo en cuenta que la fiesta sale del bolsillo de todos nosotros."

Ciertamente es triste que unos gobernantes crean que es tan fácil engañar a sus ciudadanos, pero lo es más que tengan razón. Es así de fácil. Rita Barberá arrasa en Benimaclet -mi antiguo barrio- desde hace muchos años y sólo caben dos opciones, que los vecinos estén engañados o que ciertamente la mayoría de ellos no requiera los servicios y las equipaciones públicas, sociales, educacionales y sanitarias que el Ayuntamiento no les proporciona desde hace lustros.

El pasado jueves algunos vecinos del barrio se reunieron para protestar frente a un solar que hasta hace semanas era de titularidad pública (las instituciones aseguraron en su momento que en él emplazarían un nuevo centro de salud, aunque algunos vecinos demandaban una escuela) y que el Ayuntamiento recalificó para que en él se pudieran edificar viviendas, dejando al barrio sin el suelo y sin las equipaciones. Sólo fueron unas cincuenta personas a protestar.

Obviamente, si no se protesta ahora o no se muestra la desconformidad con estas políticas a la hora de votar -es tan sencillo como votar a cualquier otro-, luego, en la cola del ambulatorio, cuando toca llevar al hijo a un colegio ubicado en otro barrio, cuando no encuentras plaza de aparcamiento en tu barrio, o cuando por las noches caminas a ciegas en tu calle, entonces no cabe lugar para la queja. Uno tiene lo que ha elegido. Es así de sencillo.

Así recogió la protesta de los vecinos de Benimaclet la edición local de ADN del pasado viernes.

13 noviembre 2007

Y dale con la matraca

La práctica unanimidad de tratamiento del asunto en los medios me empuja de nuevo a rescatarlo después de que el domingo por la noche creyera que casi había tocado a su fin. Por la insistencia con que los medios vuelven sobre él -el incidente Chávez, Don Juan Carlos, Zapatero- los españoles debemos ser aún más tontos de lo que yo intuía. Que la inmensa mayoría de medios diga que la actitud del monarca fue correcta, incluso admirable, y los ciudadanos lo regurgiten en las calles lo confirma.

No obstante, sigue habiendo gente que trata de explicar lo sucedido más allá del gesto vacuo. Uno de los más acertados a mi entender ha sido JavierM en su blog Moscas en la Sopa. Un fragmento de su artículo Zapatero manda callar a Chávez (pero él no quería) dice así:

"[...] Chávez tiene razón en el fondo y no en las formas. Aznar se ha dedicado, antes y después de ser presidente, a denostar, demonizar e insultar a todo aquel gobierno iberoamericano que no se plegara a las exigencias de su amo. Si bien el blanco de las críticas más duras han sido Chávez y Castro, tampoco Kischner o Lula han sido ajenos al exceso verbal de Aznar. Y es que Bush, Murdoch, Botín y demás se jugaban mucho con el ALCA.

Cierto, a lo mejor no es el momento ni lugar para las quejas. ¿Pero cuando se puede uno quejar de las injerencias constantes, de los insultos gratuitos, de la manipulación informativa constante realizada por los medios de comunicación españoles sobre lo que pasa en América central y del sur en general y en Venezuela o Cuba en particular? ¿Donde se defiende uno del hartazgo repetitivo de los telediarios del Grupo Prisa, por poner un ejemplo, que repiten machacónamente que Chávez quiere reformar la Constitución para “perpetuarse en el poder” antes de pasar, sin ningún rubor, a entrevistar a Chaves, (Manuel), que no quiere perpetuarse en el poder pero lleva más años que Matusalén en el sillón andaluz. ¿Existe ese foro?. No. Pues entonces, hasta me parece bien que no todos sean parabienes para nuestra actitud allende los mares, que no es oro todo lo que reluce.

Ligado a esto último tengo que señalar que, para mí, el cállate, karmele, que se suelta el Monarca, no es lo más grave de la cita. Lo más impresentable es que se levante y se largue cuando Daniel Ortega está hablando sobre Unión Fenosa o la actitud partidista de la embajada española ante las elecciones.

¿Qué es lo que le sienta mal al rey que le hace levantarse, de común acuerdo con Zapatero, según los medios de comunicación?. ¿Es la actitud repetitiva de denuncia hacia las políticas de las empresas españolas en sudamérica?. Harían bien en explicarlo, porque no vale el salir sacando pecho ante la opinión pública demostrando que se está para defender los intereses de las empresas españolas solamente. Es que algunas de éstas se han comportado en Sudamérica creyendo que todavía son las colonias españolas. Es que han utilizado prácticas corruptas para hacerse con el botín de las privatizaciones masivas de los años 80 y 90 realizados por gobiernos tan “democráticos” como el de Videla o tan “sociales” como el de Menem. Y cuando la cosa se puso fea porque de tanto ajuste patrocinado por el FMI la cosa no daba para más, sacaron los dólares de la caja fuerte y dejaron un país sumido en la miseria. Estoy hablando de Argentina y del papel del Banco Santander y del BBVA. Y de Telefónica, claro. Pero al parecer ese comportamiento es el mismo en muchos países del cono sur. [...]"

Más claro, el agua. Como ven, no es difícil explicarlo, aunque seguramente a muchos medios les resultará incómodo señalar las malas prácticas de sus anunciantes. Justo es reconocer que de los diarios de tirada nacional el que ha tratado el tema con más objetividad y precisión ha sido el neonato Público. No se ha plegado a la fiebre monárquica, ha situado el malestar de Chávez en un contexto, y nos ha dejado varias columnas destacables, destacando entre ellas la que ayer publicaba Íñigo Sáenz de Ugarte titulada Es hora de hablar, no de callar. Háganse un favor y descontamínense de tanta propaganda pegándole un vistazo.

PD: Aprovecho la ocasión para, una vez pasada la fiebre del estreno, insistir en la presencia en el mercado del periódico Público. Ya manifesté por aquí la ligera decepción que me propició su nacimiento, lo que no quita que suponga la cuota más escorada hacia la izquierda del conservador sistema mediático español. Eso ha propiciado que sea el periódico que con menos rubor ha puesto los puntos sobre las íes en muchos asuntos recientes (el tratamiento de la sentencia del 11M y todo lo que la rodeó es un buen ejemplo), además prácticamente en solitario frente a la deriva conservadora de El País. Espero que tenga un respaldo accionarial sólido, se libere de algunos lastres ridículos -el tratamiento indie de la sección de música da pena, la sección de videojuegos está de más, etc.- y encuentre finalmente a su público, si es que existe verdaderamente gente de centro izquierda que lee prensa.

12 noviembre 2007

Somos ricos, no pasa nada

Cómo son estos rojos, siempre tratando de contaminar a la opinión pública. Miren si no a Javier Alfonso en su columna de hoy en la edición valenciana de 20 Minutos, quejándose de la bajada de impuestos de Francisco Camps en la Comunitat Valenciana (sí, el delfín de Rajoy y ejemplo de las políticas que aplicaría el gallego de llegar a la Moncloa). Y todo porque la bajada sólo beneficia a los que más tienen, sin tener en cuenta que en la Comunitat Valenciana los que más tenemos somos todos. ¿Usted no? Entonces lo siento, Camps no gobierna en beneficio suyo. Pero bueno, sacrifíquese; es por el bien de la mayoría. Les dejo con la capciosa columna Bajada de impuestos:

"No debe de andar muy contento Francisco Camps con la proclamación –por parte de uno de sus periódicos favoritos– de su compañera de partido Esperanza Aguirre como «primera líder autonómica que se atreve a bajar los impuestos».

Porque nuestro presidente ya se atrevió hace un mes a bajar el impuesto sobre el patrimonio (¿no te suena?, es el que pagan los 112.000 valencianos más ricos), cuya futura eliminación anunció; y a bajar 0,25 puntos el impuesto sobre la renta (IRPF), rebaja que te beneficia más cuanto más ganas, y si eres mileurista, parado o pensionista, te quedas igual. Y también eliminó Camps hace un año el impuesto de sucesiones y donaciones, que pagaban las clases medias y altas.

Y te preguntarás tú, mileurista, pensionista o parado, en qué afecta a tu pobre circunstancia esta política fiscal. Pues algo te toca, no te creas, porque la merma de ingresos por estas rebajas se va a compensar en parte con la subida del impuesto autonómico sobre las gasolinas que nos clavaron hace dos años y que en 2008 tenía que haber desaparecido. El conseller ha dicho que podía , pero que no piensa eliminarlo porque sería «irresponsable». ¿A que tú sí que pones gasolina, aunque seas un pobre desgraciado sin patrimonio ni renta? Pues a pagarla más cara y a joderse, que todos tenemos que arrimar el hombro."