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24 julio 2014

¿Policía? Llamo para denunciar un delito


Me lo estoy pensando, aunque creo que no hará falta, puesto que los que están planeando el delito están aireando sus planes en la prensa sin vergüenza alguna. Me refiero, por si no han caído en ello, al anuncio de la aprobación mañana de un remozado plan urbanístico con el que Rita Barberá y sus secuaces en el grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Valencia planean continuar derribando el barrio del Cabanyal en contra de la sentencia del Tribunal Supremo que ratifica definitivamente que lo que han hecho durante dos décadas es expoliarlo y que eso se ha acabado. Pero no, en contra de eso, del Tribunal Supremo y de su decisión que ampara el derecho de miles de ciudadanos —¿qué de miles?, de millones, de todos los ciudadanos a los que ampara la ley— Rita Barberá ha anunciado que mañana seguirá en sus trece, ahora delinquiendo abiertamente.

26 marzo 2014

Para proteger y servir

Foto: EFE
Dice el artículo 104 de la Constitución Española, el dedicado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que éstas, "bajo la dependencia del Gobierno, tendrán como misión proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana".

Sin embargo, en sus actos de desagravio por los altercados acaecidos el pasado sábado por la noche en Madrid inmediatamente después de una multitudinaria y pacífica manifestación, tanto los policías que han impuesto su voz sobre el resto, como la Delegada del Gobierno en esa comunidad y el resto de responsables de la actuación policial, se refieren a ello con terminología belicista, hablando de los ciudadanos como un enemigo a batir, lo que transmite la sensación de que lo que les escuece es la sensación de haber "perdido" una "batalla".

25 marzo 2014

La violencia engendró violencia


Seguro que ya lo saben: el pasado sábado, centenares de policías y otros tantos jóvenes se enfrentaron por las calles de Madrid ofreciendo numerosas escenas de violenta explícita. 

Sí, quizás les resulte extraña mi manera de contarlo, pero es la más aséptica que he encontrado. Y seguramente aún así les chirríe por el mero hecho de no poner exclusivamente a los jóvenes como sujeto activo de lo sucedido, lo que difiere rotundamente del modo en que los medios españoles de masas han abordado unilateralmente la noticia: criminalizándolos.