29 noviembre 2012

Nos roban y nos preocupa el nudo de la corbata

Jorge Bellver, portavoz del PP en Les Corts, saluda a Alberto Fabra en una imagen de archivo.
La última sesión de control al presidente de la Generalitat de 2012 (la última, sí, aunque aún no hemos estrenado diciembre) acabó ayer, como seguro habrán escuchado, como el rosario de la aurora. En todo caso, les resumo: un grupo de dependientes, familiares de dependientes y trabajadores en centros de atención, fueron expulsados del pleno tras protestar desde la tribuna de invitados por los impagos del Consell a este sector y que asciende más allá de los 70 millones de euros (una organización reclama esa cantidad para sus socios, y solo agrupa a parte de las empresas afectadas). Las protestas fueron aplaudidas desde los bancos de la oposición, cuyos integrantes acabaron enfrentados a gritos con los del PP, siempre con la ayuda —involuntaria o no— del presidente de la cámara, el también popularista Juan Cotino.

Lo sorprendente, no obstante, es que poco después, este incidente y los resultantes de la mala gestión del mismo por parte de Cotino centraban ya los titulares de la prensa digital y los informativos radiofónicos. La "mala imagen" de "nuestros representantes" era motivo de preocupación de la prensa bienpensante. "¿Por qué no se comportan nuestros representantes?", reclamaban algunos metiendo a todos en el mismo saco (si no solo a los de la oposición), mientras otros lamentaban que "cualquier mínimo rastro de política, de espíritu constructivo, había desaparecido del hemiciclo".

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26 noviembre 2012

Vela tampoco pagará

El conseller de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela.
Lo dijo muy bien la diputada autonómica de Esquerra Unida, Marga Sanz: el trasiego de documentos —posiblemente constitutivo de delito y, como mínimo, poco ético— que se llevaron entre manos el conseller José Manuel Vela y el diputado imputado Rafael Blasco, a la vista de todos los presente en el pleno de Les Corts, evidencia la impunidad con la que los políticos popularistas con mando en plaza se han manejado en estas tierras en los últimos lustros.

Impunidad y desfachatez, no cabe duda, si se confirma que Vela facilitó al ex conseller —imputado por desviar presuntamente el dinero de los valencianos destinado a la cooperación a los desfavorecidos a las cuentas a una trama integrada por viejos favorecidos suyos— información que le podría ayudar en su defensa, frente a la que la Generalitat participa como acusación. Esto ha puesto a Vela en el disparadero, y en democracias con cierto sentido de la decencia, el aún conseller de Hacienda y Administración Pública ya habría pasado el fin de semana pensando a qué dedicarse tras su abandono de la política.