Marcial Marín, diputado autonómico del PP en Castilla La Mancha, fue, hace un par de días, el primer cargo electo señalado en la vía pública por algunos miembros de las plataformas de afectados por las hipotecas y las preferentes. El objetivo: identificarle a los ojos de la ciudadanía como unos de los responsables de las políticas que están dejando a muchos ciudadanos sin viviendas y a otros tantos sin sus ahorros, al tiempo que benefician y enriquecen a una minoría de privilegiados. La diputada valenciana del PP Belén Juste fue la siguiente política identificada, aunque no fue hasta ayer, cuando miembros de la PAH de Valencia acudieron a la residencia del mediático Esteban González Pons a señalarle ante sus vecinos por los mismos motivos, cuando esta acción de denuncia social trascendió a la luz pública.
"Como parlamentario nacional tengo que emitir un voto en las próximas semanas y creo que esta no es la forma de convencerme para que vote en un sentido o en otro", afirmó ayer el diputado del PP, indignado porque un grupo de ciudadanos haya llevado hasta las puertas de su domicilio el malestar que genera su acción política. "Yo sólo quiero que sepan que dentro de la casa había niños y que han estado aporreando la puerta", aseguró en referencia a lo sucedido en su domicilio, y pidiendo para sí la empatía ciudadana que él, con su voto, no ha ofrecido hasta la fecha a los miles de afectados y a sus hijos —con toda seguridad en peor situación económica que la suya— expulsados de sus hogares en los últimos años.
