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02 febrero 2015

La independència (no la llengua) és la cura

Canal 9? No, Mediterraneo TV divendres passat. 

El primer pas per a curar una malaltia és un bon diagnòstic. Un diagnòstic erroni també pot acabar curant, però les possibilitats de fer-ho són sens dubte més cares, penoses i escasses, mentre que les d'agreujar la malaltia i els seus símptomes es multipliquen. Expose açò —en el que imagine que totes coincidim— arran d'una malaltia que patim ací i que està sent mal diagnosticada des de fa molts mesos: la de la manca de mitjans de comunicació públics. I ho faig hui, el dia en què Los 40 Principales en Radio Valencia comencen a emetre dues hores de la seua programació en valencià. "Què tindrà a vore una cosa amb l'altra?", es preguntarà més d'una, i indirectament encertarà. La resposta és res. 

I açò és el fonamental. Perquè escoltar radiofórmula en valencià (caldrà estar a l'aguait per comprovar si la música que posen és també valencià o el seu fast food habitual), sentir i vore noticiaris en valencià, retransmissions de les nostres festes populars o la informació del temps en la nostra llengua, no és la funció exclusiva que caracteritza un mitjà de comunicació públic, com es porta dient des del tancament de RTVV des de determinats sectors amb interessos particulars i han assumit alguns polítics de baixa qualitat. Ho demostra este pas de Los 40 Principales, però també que des de fa mesos tres o quatre canals provincials de TDT emeten els seus noticiaris íntegrament en valencià, així com bona part sinó la pràctica totalitat de la producció pròpia, que inclou falles, xafardeig, l'oratge, etcètera. L'única cosa que fa falta és voluntat política, la subvenció corresponent al foment de la llengua en els mitjans privats que cap govern autonòmic valencià havia engegat fins ara i una normativa afinada per a posar-la en pràctica*.

26 mayo 2014

Europeas 2014 (año 1 d.RTVV)


¿Qué sería de España si tuviera medios de comunicación libres? Esa es la principal pregunta que me hago y creo que habría que hacerse a la vista de los resultados de las elecciones al parlamento europeo celebradas ayer. Porque a pesar de que la única ventana (y si no la única, siempre la más grande) que la ciudadanía tiene para asomarse el mundo insista en enseñarles una realidad parcial, distorsionada y condicionada; muchas personas demostraron ayer que son capaces de darle la espalda. Imaginen lo que podría pasar si dispusiéramos de medios de comunicación que fomentaran el conocimiento y dieran voz a todas las opciones y alternativas sociales y políticas. Esa situación ideal, no obstante, dista mucho de ser la nuestra y los resultados así lo reflejan. Imagino que a estas alturas ya habrán leído múltiples análisis de los mismos, pero por si les interesa, aquí les dejo el mío de modo telegráfico.

03 abril 2014

Las víctimas de RTVV

Los valencianos no queremos que esta imagen se repita. Y tanto que no.

"Un muy alto cargo de un grupo multimedia español me confesaba hace dos años que el mayor error había sido admitir como colegas a “demasiados indeseables”. Pues bien, se acabó el colegueo".
Víctor Sampedro Blanco. Periodistas inmundos, non gratos (I) 

No sé si a ustedes les pasará lo mismo, pero como el niño de El Sexto Sentido, últimamente no hay día que no vea muertos. Me refiero a algunos "muertos" de RTVV, esos ejecutores en la sombra o a rostro descubierto de la manipulación política a través del engendro propagandístico que fue aquel ente, pero que, como almas en pena, se resisten a desaparecer para devolver la paz que durante tantos años nos negaron a los valencianos.

Sí, han pasado ya cuatro meses desde que Fabra decidiera el cierre de RTVV y con él, la futura pérdida del empleo de más de un millar de personas, a día de hoy aún asalariadas de la empresa de capital público. Un ERE siempre es una mala noticia y éste, por la parte laboral, no es una excepción, a pesar de que por fortuna para los afectados, su especial posición les ha permitido pactar —de forma absolutamente mayoritariaun acuerdo de despido con el que decenas de miles de españoles afectados por ERES en los últimos años solo podrían haber soñado (e incluso, tratar de incluir una cláusula chantaje)

26 noviembre 2013

RTVV: inútil hasta el final


La leyenda —ampliamente extendida entre la ciudadanía valenciana y foránea durante las últimas semanas— aseguraba que los informativos de Nou (la versión maquillada del Canal 9 de toda la vida) eran, desde que se anunció el inminente cierre de Radiotelevisión Valenciana, un alarde de pluralidad frente al maniqueísmo propagandístico que —entre otros muchos factores— llevó al canal y al ente al abandono ciudadano y la ruina. 

Pero lo cierto es que en el informativo de mediodía de ayer lunes en Nou —a falta de 48 horas de que el PP pudiera ratificar en las Cortes Valenciana la ley que permita el cierre— la noticia de la condena de Carlos Fabra a cuatro años de prisión, solo se desarrolló después de media hora de iniciado el informativo, y la pieza dedicada al asunto duró menos que el resumen del partido de fútbol disputado entre "el Elche" y "el Valencia" el día anterior. 

07 noviembre 2013

Por una RTVV digna (después de ésta)


El gobierno valenciano lo anunciaba a su manera, con una nota de prensa repleta de falacias y sin posibilidad de preguntar: RTVV se cerraba. Ya no era un ERE masivo, era el fin, el persianazo definitivo al sueño de la radiotelevisión pública plural y en valenciano que nunca fue. Y entonces, entonces sí, los trabajadores que quedaban en el ente tomaron el control tanto de la radio como de la televisión públicas. Parte de la ciudadanía, especialmente los colegas de los afectados, reaccionaron con sorpresa al hecho de que, por boca de los otrora propagandistas de Zaplana, Camps y compañía, afloraran ahora los calificativos de corruptos asociados a aquellos nombres, amén del reconocimiento de alguna manipulación largos años silenciada. Sin embargo, a la mayor parte de la sociedad valenciana, el cierre de un ente desprestigiado por su manipulación política y el elevado endeudamiento que arrastra, al margen de pillarle por sorpresa, se la trajo al pairo.

27 octubre 2013

Los trabajadores de Nou confirman que sigue la manipulación en RTVV

Frederic Ferri, tan creíble hoy como ayer.
Permítanme que empiece disculpándome por el título. Obviamente no es exacto; lo justo sería añadir “algunos” y añadir los detalles de cómo lo hacen. Pero el espacio en el periodismo es limitado y a veces pasan esas cosas, no se entra al detalle si se explica más adelante o si se entiende que le lector está cualificado para entender el mensaje. 

Viene todo esto a cuento de la campaña emprendida desde hace unos días por el Partido Popular valenciano asegurando que Nou —el Canal9 de toda la vida (o al menos, los últimos quince años), pero con menos plantilla y diferente grafismo— es ya un dechado de pluralidad informativa sin nada que ver con el pasado de manipulación que arrastra la gran mayoría de los miembros de su organigrama.

14 febrero 2011

¿El modelo de Rajoy?



Los informativos de TVE no son perfectos. Y su defecto fundamental es uno: parecen planteados para reforzar el modo de entender la realidad que conviene al sistema. En lo político estatal, se apuesta claramente por consolidar el bipartidismo, discriminando a terceras opciones políticas —con la salvedad de los partidos nacionalistas de corte conservador— que, si reciben atención, muchas veces es en condiciones en que se señale su inferioridad (ya sea mediante el uso de terminología adversa —la apostilla "minoritario" es un clásico— o de la misma imagen). En lo económico, mediante la interpretación de la economía desde una perspectiva ultraliberal, como si se tratara de la única opción posible. En lo internacional, mediante el refuerzo de los clichés que los españoles tienen de la política exterior de acuerdo a los intereses en otros países de las grandes corporaciones de raíz española (por ejemplo, preocupan los presos políticos cubanos, pero no los colombianos, lo que resulta absolutamente ilógico).

23 noviembre 2010

Y que la compre un amigo

Coleaban ayer en algunos medios de comunicación valencianos unas declaraciones realizadas a la Cadena Ser por el presidente del consejo de administración de Ràdio Televisió Valenciana nombrado por el PP, Emilio Fernández, en las que este apuntaba que la privatización era "la única salida" que le queda al ente para salir adelante debido a su ruina económica. Dejando a un lado la obviedad de que la privatización acabaría de raíz con la razón de ser de RTVV, lo cierto es que las palabras de Fernández servían al menos para poner de manifiesto una realidad supina: que la radiotelevisión pública valenciana es una ruina tras lustros de gestión del PP. El consejero no señalaba específicamente que eso difícilmente lo solucionarían los mismos que lo han creado, y simplemente, como buen conservador, apuntaba que las manos privadas seguro que lo hacían mejor, sumándose a la propuesta lanzada por el PP nacional que abogaba por la posibilidad de privatizar todos los canales autonómicos.

Lamentablemente, la oposición valenciana se lanzó de inmediato a la crítica ante la posibilidad de que se privatizara el medio (cuando lo cierto es que ya funciona como un medio "privado" para servir a los intereses del PP, aunque costeado con dinero público e incumpliendo sistemáticamente los objetivos por los que se fundó) y le sirvió en bandeja al Consell el desmentido de su posible privatización. Lo divertido en esta ocasión habría sido, en lugar de condenar el comentario, haber cuestionado al Consell cómo lo harían. Y es que, habida cuenta de que el Partido Popular, allá donde ha mandado, solo ha privatizado las empresas públicas que ofrecían beneficios, entregándolas a compañeros de pupitre y otros amigachos; y, al menos aquí, solo ha nacionalizado las pérdidas —ya sean las de amigos como Aspar y Fernando Roig con Valmor Sports, mandados como el Juan Soler al que pusieron al frente del València CF, o todas las empresas públicas abiertas para emplear a los suyos y costear los carísimos edificios emblemáticos que plantaban por doquier—, a uno no se le ocurre cómo podrían haber colocado a un inversor privado una ruina como RTVV. Aunque mejor no les daremos ideas, que seguro que la acaban colocando a un amigo; eso sí, mientras nosotros y nuestras futuras generaciones seguimos pagando la deuda a escote.