Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 2015. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 2015. Mostrar todas las entradas

23 febrero 2015

Votar al PP sí es voto de castigo


Estimadas compañeras de la prensa.

Os escribo estas breves líneas porque, aunque el caso que motiva mi reacción se podría considerar aún aislado, la cercanía de varios comicios electorales me hace intuir que, si no estamos vigilantes y hacemos autocrítica, el error que lo protagoniza estaría a punto de extenderse y podríamos llevar a la ciudadanía a una confusión generalizada.

El error al que hago referencia lo cometía esta mañana Pepa Bueno en Hoy por hoy de la Cadena Ser, cuando, valorando unas encuestas electorales, calificaba el voto que los ciudadanos ofrecían a cualquier opción política que no fuera el Partido Popular o el PSOE como "voto de castigo". Pepa Bueno, seguramente despistada o víctima de los síntomas de un catarro o alguna molestia similar, no solo lo nombraba de pasada, sino que titulaba así su análisis, insistía sobre ello e interpelaba a sus contertulios al respecto de los motivos de ese "voto de castigo".

08 mayo 2014

¿La única diferencia?


"El PP y el PSOE discuten por el debate televisivo para diferenciarse en algo de cara a las Europeas"
. Ese es el titular que yo habría elegido a la hora de resumir la absurda polémica montada entre los dos partidos sistémicos (o favorecidos por y favorecedores del sistema)  en relación al espacio que la televisión pública —aunque al parecer, de su uso exclusivo— les ofrece para ofrecer sus propuestas de cara a los inminentes comicios al parlamento europeo, al tiempo que silencia las del resto de opciones políticas. 

Sé que a los lectores simpatizantes del PSOE les dolerá leerlo así, negro sobre blanco, pero el movimiento se demuestra andando. Si el PSOE es de verdad una alternativa democrática al PP, debería demostrarlo exigiendo acabar con este hurto a la democracia que es la ocultación del resto de opciones políticas (no solo en el debate, sino en toda la información que ofrecen los medios públicos, falsamente parcelada según anteriores resultados electorales y no por criterios informativos y de pluralidad) y la escenificación de un sistema bipartidista pero hasta ahora monodireccional en el sometimiento a los recortes y el empobrecimiento dictados por la troika.

02 abril 2014

A los brazos de la extrema derecha

Pepa Bueno, en su entrevista a Martin Schulz esta mañana en La Ser. Foto: Javier Jiménez Bas.

"¿Tiene la socialdemocracia una alternativa que ofrecer a los europeos?". La pregunta la lanza a bocajarro Iñaki Gabilondo en su homilía matinal de la Cadena Ser. Y así escuchada, en vísperas de elecciones europeas, en el contexto de crisis actual, y de boca del periodista progre de referencia del estado, el oyente no puede más que pensar que por toda Europa se han aplicado contra la crisis remedios socialdemócratas y todos han sido un fracaso. 
Pero la cosa no se queda ahí, el sermón de Gabilondo llega después de que Pepa Bueno, la conductora del matinal "informativo" de la misma cadena, haya entrevistado a Martin Schulz, candidato del SPD alemán (el partido que, cogobernando en Alemania, posibilita todas las medidas de la derechista Angela Merkel) a las europeas, se dirigiera a él y a los suyos como "la izquierda" europea. La Ser y sus voces dibujaban así el límite del marco político: el SPD (e imaginamos que sus socios españoles*, mientras no se desmarquen de aquellos) representan a la socialdemocracia; son la izquierda. ¿Y más allá? "Vaya usted a saber. Nosotros ni conocemos, ni damos voz a nadie", podrían responder.

31 marzo 2014

Empiecen a ilusionar

Morera (Compromís), Sanz (EU) y Puig (PSPV-PSOE). Foto Carles Frances/El País.
Sepultada por el peso de la actualidad, la pasada semana no emití —al margen de un escueto tweet—valoración alguna de la encuesta difundida por la emisora autonómica de la Cadena Ser que pronosticaba que, en las elecciones de 2015, un tripartito integrado por PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida, podría gobernar el País Valenciano. Sin embargo, sin querer darle a la encuesta más valor del que tiene, ésta venía a ratificar una serie de impresiones que percibo desde hace tiempo y que distan del aparente entusiasmo con el que los tres partidos aspirantes al poder recibieron el pronóstico.

Por un lado, sigue produciendo una enorme tristeza a la vista de nuestra realidad social y económica, que el Partido Popular pueda llegar a reunir cerca de un 30% de los votos. Un residual 10% sería comprensible, a la vista de que la "popular" es una formación con miles de afiliados y beneficiados directos en puestos de la administración, pero la ruina y el ridículo al que han sumido a esta autonomía deberían ser motivos suficientes para que pasaran al ostracismo primero y a la desaparición después por el resto de la eternidad en estas tierras.