
Ayer a mediodía, el informativo de La Sexta, la única televisión privada progre del estado, dedicaba cerca de un minuto de su tiempo a enseñarnos cómo de salvajes eran los tigres de un zoo estadounidense. Bueno, la situación exacta de los tigres, que nos mostraban atacando unos vehículos, quizás no era esa, pero no le dediqué mucha atención porque la noticia me importaba un bledo. No obstante sí que me llamó la atención que el mismo informativo dedicara menos tiempo poco después a contar a los espectadores cómo la ciudadanía islandesa ha sentado a su ex primer ministro en el banquillo, acusado de negligencia a la hora de abordar la crisis que ahora padecen.