31 octubre 2013

Juan Roig y su "buena" prensa

Juan Roig. Imagen original de EFE.

Valencia, 22 de octubre de 2013. Conversación en las entrañas de un medio de difusión estatal.

—Mañana tienes que ir al congreso éste.
—Ok, ¿pero sólo mañana? Dura dos días.
—Sí. A la conferencia de Juan Roig.
—¿Sólo a la de Roig? También vienen un jefazo de Carrefour, otro de Kellogg’s…
—No, no. Sólo Roig.

A la mañana siguiente el periodista se planta en el Congreso de AECOC, Asociación de Comerciantes y Distribuidores, en el Palacio de Congresos de Valencia. A su alrededor, centenares de ejecutivos que han abonado entre 1.200 y 2.500 euros (dietas aparte) por estar en un entorno en el que se pueden establecer alianzas y cerrar importantes negocios. En la sala de prensa, decenas de periodistas, muchos de ellos llegados de Madrid, aunque sus medios o agencias tienen delegados y corresponsales en Valencia. Para el oído y confirma su sospecha; todos vienen a cubrir la charla de Roig. El resto no importa. Sin embargo, como en las otras ocasiones en las que le han enviado a cubrir un evento similar, Roig no dice nada extraordinario al margen de alguna gracieta; y pese a que pretende transmitir una imagen amable y cercana, la realidad es bien distinta, la escena está controlada: da su discurso desde el escenario hacia el auditorio; los periodistas lo escuchan en una tele de plasma en la sala de prensa, y desde allí, como es obvio, no se puede hacer preguntas. 

27 octubre 2013

Los trabajadores de Nou confirman que sigue la manipulación en RTVV

Frederic Ferri, tan creíble hoy como ayer.
Permítanme que empiece disculpándome por el título. Obviamente no es exacto; lo justo sería añadir “algunos” y añadir los detalles de cómo lo hacen. Pero el espacio en el periodismo es limitado y a veces pasan esas cosas, no se entra al detalle si se explica más adelante o si se entiende que le lector está cualificado para entender el mensaje. 

Viene todo esto a cuento de la campaña emprendida desde hace unos días por el Partido Popular valenciano asegurando que Nou —el Canal9 de toda la vida (o al menos, los últimos quince años), pero con menos plantilla y diferente grafismo— es ya un dechado de pluralidad informativa sin nada que ver con el pasado de manipulación que arrastra la gran mayoría de los miembros de su organigrama.

15 octubre 2013

Por la instauración del 'Indicador Bici'

Imagen original publicada en Heraldo.es

No sé si a ustedes les pasará algo parecido, pero a mí, desde hace muchos años, me ofende escuchar cómo se emplea en los medios de comunicación el número de vehículos matriculados como un indicador de la salud de la economía. Es cierto que, contemplándola como un asunto frío, especulativo, aséptico e inhumano, la venta de coches y otros vehículos de motor ofrece un dato de interés, en tanto que se valora por los economistas como un gasto prescindible —o cuanto menos aplazable— en épocas de carestía y por tanto, cuantos menos vehículos de motor para el transporte privado se venden, mayor es la sensación de crisis de la ciudadanía y el empresariado. Sin embargo, si algún medio contemplara la economía no como algo inhumano y ajeno a la ciudadanía, sino como algo de cuyo equilibrio dependen las vidas y el bienestar de miles de millones de personas, la venta de vehículos sería indicativo de más cosas: de la responsabilidad o irresponsabilidad de una sociedad que compra más o menos algo que seguramente no necesita; de su capacidad para administrar sus recursos, de su cultura, de su sensibilidad con su entorno, o de la carencia de las mismas.