
Como todos sabrán, la presidenta de la Comunidad de Madrid ingresó ayer en un importante hospital público madrileño para ser operada de un tumor cancerígeno en el pecho. La noticia de que Esperanza Aguirre tiene cáncer saltó a la luz pública el pasado lunes, cuando ella misma comunicaba en rueda de prensa que se le había detectado un bulto anómalo en una inspección rutinaria, y pronto se alababa en todos los medios a la 'lideresa' su valentía a la hora de comunicar en público la naturaleza de su enfermedad, transmitir semejante imagen de entereza, y animar a las ciudadanas a realizar las inspecciones periódicas que, como en su caso, tienen enormes posibilidades de salvar vidas en enfermedades con tan pronósticos tan negativos como el cáncer. Les cuento todo esto porque el destino ha querido que, desde hace meses, esté viviendo el caso de un familiar cercano afectado también de cáncer y tratado de él en la sanidad valenciana. Y resulta curioso ver cómo, compartiendo esta enfermedad de signo zodiacal, su pronóstico sea tan distinto.




