¿Cuánto vale poner una docena de pegatinas por un barrio, hacer un par de miles de dípticos y abrir una web? La Generalitat Valenciana paga un millón de euros por ello (a Valmor Sports).
Es difícil que se les haya pasado por alto la noticia de la detención de la alcaldesa de San Fulgencio y de cuatro ediles del grupo de gobierno, todos ellos militantes -hasta ayer- del PSOE. Pero si ha sido así, no dejen de leer la crónica de los hechos tal como la relataron ayer F. Mercado y S. Navarro para El País. Y es que la trama de engaños, detectives y sobornos falsos a costa de las arcas del ayuntamiento es tan chapucera que provoca sonrojo. Si Berlanga estuviera en forma, de esto hacía una película.
¿Han oído lo de que la abuela fuma? Seguro que hoy no han podido evitarlo, pues no han hecho otra cosa la mayoría de los medios del país esta mañana más que disculpar a la abuela, después de que ayer salieran a la luz algunas de las declaraciones de corte ultraconservador y contrarias a la legislación española, extraídas de las entrevistas que concedió a Pilar Urbano para el libro que ésta ha escrito sobre ella. La culpa, vienen a decir casi todos (la honrosa excepción viene a ser la habitual últimamente), es de la mensajera, a pesar de que la abuela y sus ayudantes repasaron las galeradas de la obra y les pareció todo lo dicho de lo más sensato. Ya saben, todo menos debatir lo importante: ¿Cuándo vamos a dejar de mantener a esta familia con nuestros impuestos?Para declaraciones desafortunadas, también las del director general del Instituto Tecnológico de la Construcción, que vino a decir esta semana que parte de la crisis inmobiliaria era culpa del personal que trabaja en las obras, donde se encuntra mucho "vago". Hay que tener mucha cara.
Volviendo a la Generalitat y a la crisis que ha sobrevolado este blog la última semana, desde hace un tiempo tengo guardado un estupendo reportaje que publicó a mitad de mes Levante-EMV a propósito de que, finalmente, la Comunitat haya conseguido parecerse en algo a California. En su deuda. La California valenciana rompe el espejo es su título, y apareció acompañado de la brillante columna de Gregorio Martín, Ya nos parecemos a California. Si les interesa el tema no dejen de leerlos.
Hace unos días, Jesús Puig, también en Levante-EMV, publicaba una columna sobre el asunto de Ryanair en Valencia en la que venía a apuntar lo mismo que yo les conté, pero señalando con nombres y apellidos por qué la Generalitat no ha negociado con esa aerolínea y sí con otra. Lean.
También es muy buena -y admirable- la labor que realiza el equipo de la revista Eines, que acaba de publicar su sexto número, con un reportaje en profundidad sobre el estado actual de la huerta valenciana, especialmente en las dos comarcas de l'Horta. La publicación es gratuita y la pueden encontrar en bibliotecas y centros públicos del área metropolitana de Valencia, o a través de internet en su página web.Para mi sorpresa, cuando leía este último número, vi como citaban -en una sección de curiosidades varias- el post que hace unos días publiqué proponiendo nuevas versiones del cartel de la última campaña en la Comunitat del Partido Popular. Les agradezco desde aquí la cita, y aprovecho para comentarles que en los últimos días ha habido nuevas muestras del talento creativo del personal. Las últimas las han proporcionado Cositas de la Vida y La Roca de Benet(con tres versiones, de las que les dejo con una). Anímense a jugar a publicitarios. En cuanto tengamos unas poquitas más, abrimos una galería.

Y poco más. Sólo decirles que hoy hay Cabanyaloween en The Mill. Si quieren nos vemos allí.
31 octubre 2008
Vistazos - 31 octubre
29 octubre 2008
¿Qué nos queda?
Un despido masivo no es lo mismo que una quiebra, pero en cualquier lado llamaría la atención una respuesta tan escasa como la que ha dado la ciudadanía valenciana al ERE (a día de hoy, por desgracia ya no hace falta explicar lo que significan esas siglas) presentado hace unos días por Marina D'Or. Al margen de los que sonríen al ver como flaquea otro de los emblemas de la prosperidad valenciana popular (por el partido, por supuesto), lo cierto es que a estas alturas, después de los descalabros de los principales símbolos del modelo económico valenciano del pasado más reciente -Astroc, Llanera, Nou Temple, etc.-, un expediente que deje en la calle a 214 trabajadores se podría considerar un mal menor.
Sin embargo, si esa pasividad no se aísla y en cambio se suma a la que ha acompañado el ERE planteado por Ford en Almussafes (que podría desencadenar la pérdida de varios miles de empleos), o a la de Ono de la pasada semana, que pretende despedir a un cuarto de su plantilla (una cantidad similar de empleados a los que tiene en la Comunitat), la estampa que transmite la ciudadanía valenciana respecto a lo que se le está viniendo encima tiene dos lecturas. Una, mala, diría que responde a que los valencianos sabían desde hace años que la gestión económica de la Comunitat jugaba con fuego y, por eso asume las consecuencias derivadas de ella. La otra, no sé si igual de mala o peor, es que los valencianos están tan lobotomizados que aceptan sin rechistar que se les conduzca al precipicio.
Se deba esa pasividad ante la crisis que está afectando a la Comunitat de un modo especial, a una razón o la otra, lo cierto es que el paisaje económico valenciano que se vislumbra cuando esto no acaba (según todos los indicios) más que de empezar, es desolador. Pero no sólo porque todo el tejido empresarial salido de la nada en los últimos años, al amparo de los gobiernos de Eduardo Zaplana y Francisco Camps y que encarnó su modelo de prosperidad, se esté viniendo abajo, sino porque tras esa preciosa pero frágil cáscara reaparece el clásico tejido económico valenciano -el calzado, el mueble, etc.- que en lugar de haberse adaptado a los nuevos tiempos, presenta el peor aspecto de su historia, perdidos o a punto de perderse también sus viejos emblemas (como Lois, Ferrys, Kelme, Lladró, el mueble valenciano, etc.). Sin lo nuevo y sin lo viejo. ¿Qué nos queda?
Tanto monta, monta tanto, Francisco como Eduardo (la impagable foto la firma Carles Francesc para El País).
28 octubre 2008
En el mapa
Gracias a Tirant al Cap me entero de que el escritor Ferran Torrent escribió una columna para el especial dedicado a la Comunitat Valenciana que publicó el suplemento cultural de La Vanguardia. En el mapa es su título y me ha parecido francamente interesante. Empieza así:
Aquí pueden seguir."Hay un acierto que nadie le negará al Partido Popular, la clarividencia de observar con atino el espíritu empírico valenciano: en política sólo existe lo que se ve, y lo que se ve son los eventos. Es un acierto también metafísico, llevamos el espectáculo en nuestra alma, además de un complejo secular de ciudadanos de segunda clase en el Estado español.
Manos a la obra, pues: objetivo Valencia en el mapa: la Ciudad de la Luz, la Ciutat de les Ciències, la Copa del América, la fórmula 1... Uno tras otro, los populares han ido sacando conejos de la chistera ante el delirio de las multitudes y la perplejidad de la oposición, mayormente socialista, que siglos atrás, cuando gobernaba, hizo un intento de apostar por la I+D, es decir, por lo que no se ve. Demasiado serios para un pueblo tan cachondo, demasiado incapaces para opositar.
El problema es que ya no quedan más conejos en la chistera, y a la hora de ponerse serios la derecha tiene dificultades."
'Mike for President!', de Michael Moore
Cuando tan solo falta una semana para que los estadounidenses -que antes se hayan dado de alta como votantes- decidan cuál será el próximo inquilino de la Casa Blanca, he completado mi lectura de Mike For President, el último libro del polifacético agitador político norteamericano Michael Moore, relativo a estos inminentes comicios, y que ha tenido a bien publicar -y obsequiarme, lo cuál les agradezco- Temas de Hoy en nuestro país. La obra, que se lee como un tiro, no supone un sesudo estudio de los dos contendientes en liza y sus políticas, pues no hace falta profundizar mucho para señalar sus similares propuestas, sino una irónica mirada a estas elecciones y al endeble sistema democrático estadounidense.
Dividida en cinco bloques completamente distintos (desde el inicial y cómico capítulo de respuestas a las -supuestas- cartas de seguidores, a la justificada sugerencia final del arresto a George Bush Jr. a su salida de la Casa Blanca, pasando por los diez primeros decretos que, a juicio del escritor, debería tomar Obama en caso de llegar a la presidencia), la obra de Moore no oculta su apoyo por la candidatura de Obama, aunque al tiempo deja de traslucir una lógica falta de fe en el futurible mandato del candidato demócrata (a la vista entre otras cosas, del escaso efecto social de la mayoría demócrata en el Congreso desde hace más de un año) al que por momentos parece apoyar por descarte. Y eso es lo más atractivo de la obra: observar cómo el autor exige al futurible presidente una serie de medidas para su país que simplemente equipararían a EEUU con las democracias europeas, exigencias que hacen quedar al escritor y cineasta como un radical en su país (todo lo cuál contrasta a su vez con el mensaje de perfección del sistema estadounidense que se nos lanza en España desde algunos sectores, interesados sin duda en instaurar aquí un sistema de partido único similar al yankee).
Escrito todo con importantes dosis de humor y originales puntos de vista, la obra, de un importante carácter sincrónico -uno u otro candidato caerán pronto en el olvido como antes lo hicieron Dukakis, Kerry y compañía (Gore no lo hizo porque siempre fue un oportunista)- es especialmente recomendable en estos días de sobredimensionada obamanía, pues ayuda a apreciar lo que opina un izquierdista estadounidense directamente afectado por las eslecciones; aunque también, a más largo plazo, para aquellos interesados en ver cómo se puede construir, desde el humor y la ironía, un texto cargado de mensaje accesible a todos los públicos.
27 octubre 2008
La propaganda ya la conocen
Hoy en la edición nacional de 20 Minutos.
Y, como publica hoy Levante-EMV, su caso no es la excepción:
El Consell sólo reconoce ayudas a tres enfermos mentales de un total de 200 casos idénticos.
25 octubre 2008
Pero no es la única labor radiofónica relacionada con los blogs que estoy realizando últimamente. Porque desde hace unas semanas, enredado por mi amigo y también bloguero Julio Gómez, he
comenzado a hacer un microespacio dedicado también a la blogosfera, esta vez de la Comunitat, para la Xarxa de Emisores Municipals Valencianes. Su título es Vlogs, amb v baixa y los primeros espacios los han protagonizado (quede aquí mi agradecimiento a sus autores) los blogs Canviem la realitat, Cornadas para todos (sí, rompí el hielo con los amigos), Un barco más grande, Cositas de la vida y Before The Rain. Por si tienen curiosidad, para realizar ambos programas busco entre una lista de blogs que elaboré hace un tiempo y que actualizo habitualmente. Si no encuentran el suyo, díganmelo y lo añadiré en cuanto pueda. Por cierto, que ambas colaboraciones las hago por la cara, pero estoy dispuesto a trabajar cobrando. Por si alguien le interesa. Antes de irme sólo quiero hacer público mi agradecimiento al autor del texto El perfecto idiota valenciano, que además de brindarnos la oportunidad de leer su brillante texto, ha generado que el número de visitas a este blog se haya incrementado sustancialmente durante los últimos días. Por cierto, si son usuarios de Menéame, aún están a tiempo de votar para que el texto, que alguien envió a este servicio, aparezca en su portada.
Y se me olvidaba, mi agradecimiento a toda la gente que ha votado este blog en los premios Bitácoras 2008 y que lo han colocado en el puesto 22 de la clasificación provisional de blogs políticos (¿Político? Yo creía que hablaba de fútbol). Muchas gracias a todos.
24 octubre 2008
¿Por qué no con Ryanair?
El runrún venía sonando desde hace tiempo, pero no ha sido hasta hoy cuando Ryanair ha puesto fecha definitiva al cierre de la base que mantiene en el aeropuerto valenciano de Manises. A partir del 4 de noviembre la aerolínea de origen irlandés mantendrá sus ocho destinos más rentables desde y hacia Valencia, pero retirará los que unían a la capital del Turia con otras nueves ciudades europeas, y dejará de utilizar este aeropuerto como una de sus sedes, lo que significará la huida de más 700 puestos de trabajo y, hasta que alguien se anime a sustituirla, de unos 700.000 visitantes (según cifras de tráfico con Valencia ofrecidas por la compañía).
El motivo, según apuntan los responsables de Ryanair, ha sido la "negativa" de algún representante del Consell de sentarse a hablar de alguna ayuda para la permanencia de la sede valenciana. La Generalitat, al anuncio de hoy de la compañía, replicó en voz de la consellera de turismo, que no habían encontrado en ella "sino ultimátum y unas maneras de negociar que no son las maneras en este ningún ámbito". Lo cierto es que no cuesta mucho encontrar precedentes acerca de ilícitas subvenciones a la compañía de bajo coste o decisiones controvertidas por parte de sus dirigentes acerca de la ubicación de sus líneas. Sin embargo, choca el oscurantismo y la rotunda negativa con que el Consell ha tratado a los dirigentes de una compañía que, en el caso valenciano, ha arrojado unas cifras francamente positivas.
Y es que uno no ve del todo lógico que, si se emplean alrededor de 100 millones de euros (seguramente más) en la Copa América para que traiga turistas con un resultado bastante desalentador (y la repetición se había cerrado con 130 millones, gastos aparte); o no duelen prendas a la hora de gastarse más 60 millones de euros en construir un circuito urbano de Fórmula 1 (hasta que alguien los pague, que a saber si llega ese día, los hemos pagado nosotros) que difícilmente habrá generado los mismos puestos de trabajo estables; el Consell sea incapaz de sentarse -simplemente sentarse- a ver qué es lo que quieren los señores que hacen posible que vengan a la ciudad alrededor de un millón de turistas al año (la mayoría de los cuáles, no se equivoquen, vienen por lo barato que les resulta el vuelo, no por otra cosa). Y si encima aprovechan la nota de Ryanair para anunciar que ya están negociando con otra compañía -lo que supone darle algo- para que la sustituya, pues díganme ustedes qué puede pensar uno. Desde luego, lo que falta en esta historia es transparencia. E interlocutores igual de transparentes.
23 octubre 2008
Con el tío Paco vivíamos igual
Los medios afines señalan y el poder toma nota y ejecuta. Como en los mejores tiempos del franquismo. Así se vive en Valencia bajo la tutela de Rita Barberá. La semana pasada fue el boicot al acto paralelo a la llegada legal del barco de la ONG antiabortista, al que mandó a la policía municipal; hoy la prohibición de alquilar una discoteca a una fiesta vecinal cuyos intereses -los de los vecinos- no coinciden con los suyos. Nada puedo añadir al margen de lo que ya han comentado sobre el tema Andrés Verdeguer, Aurora Mora, Benet o Sergi Pitarch (cuya entrada La mà invisible de Rita me parece sencillamente magnífica), excepto señalar la vergüenza ajena que siento por la labor del periódico valenciano, que en lugar de desempeñar una discreta labor de cuarto poder, ha pasado a convertirse en el perro faldero de la peor versión del primero. Se les debería caer la cara de vergüenza. Y al ciudadano, que asiste con pasividad a semejante despliegue propio de una dictablanda bananera, ¿qué decirle? Pues quizás lo que dice el famoso cartel: mañana podrías ser tú.
Trabajos manuales
Espero que todavía se anime alguien más (a mí se me ocurren decenas de versiones que encajarían con lo que leo en un montón de blogs), pero es de justicia asumir que mi propuesta/juego de hacer nuevas versiones de la última campaña del Partido Popular acerca de la actualidad en la Comunitat no ha encontrado apenas respuesta (excepto, a día de hoy, las de Andrés, Kurtz y El Cadafal). No sé si es porque resulta más difícil de lo que pensaba, porque el personal no está por la labor o, sencillamente, porque la propuesta es una chorrada (seguramente sea esta última); pero el tema es que la cosa por ahora no ha salido adelante. No obstante, si alguno se anima, me avisan. La idea (que tiene al menos un precedente) me sigue pareciendo igual de buena y divertida que hace unos días.
Más laborioso es sin duda el trabajo que realizó Samuel Sebastián para plasmar, en el vídeo con el que les dejo a continuación, las protestas escolares al despropósito de Education for citizenship, encarnadas en uno de los encierros que tuvieron la pasada semana en algunos colegios de la Comunitat (y que anoche volvieron a tener lugar).
22 octubre 2008
Ni estamos, ni (a este paso) estaremos
Es la simpleza de la jornada. Desde que ayer por la mañana el internacionalmente populachero Sarkozy -porque en su país la mitad de la población está hasta el gorro de sus muestras de cara a la galería y sus escasas muestras de trabajo interno- anunciara la necesidad de reunir al G8 para tratar la crisis económica mundial, no sé a santo de qué, en este país no se habla de otra cosa que de la no presencia de España en la reunión deseada por el presidente francés y actual príncipe de la cucamona. De nuevo, para no enfrentarse a la historia, escuchamos todo tipo de explicaciones (que si "con Zapatero no pintamos nada", que "deberíamos estar por derecho propio", etc.), pero nadie se atiene a explicar, no ya de lo poco que sirve el G8, sino sus simples orígenes e intenciones. Porque sencillamente explicando que el grupo lo formaron unilateralmente los siete países que más se implicaron en la Segunda Guerra Mundial -ya como venecedores o como "alegres" vencidos- (a los que se sumó Rusia en 1998 cuando se abrió al capitalismo salvaje), con el único fin de debatir lo mejor para gestionar sus intereses financieros comunes al margen de los organismos políticos reconocidos universalmente (lo que, por otro lado, no es éticamente muy loable), quedaría todo más o menos claro.
Y si no es suficiente, uniéndolo a la situación de España entonces (un país atrasado por culpa de la dictadura) y ahora (nuestra industria más potente, consistente en poner un ladrillo encima de otro, tiene escasa o nula incidencia en la economia mundial), resulta evidente el escaso interés de los tiburones económicos de esos países en que ande un español enredando por allí. Seguramente ahí resida el punto más interesante de toda esta absurda polémica, y que ninguno de los ahora heridos en su españolidad apunta para que se pueda sacar algo provechoso de todo esto: que señala que somos un país económicamente atrasado, cuya industria y cuyo mercado no tienen peso internacional (estos países poderosos sí llaman a las llamadas economías emergentes) y que cada vez es más tarde para que cambiemos de modelo productivo. Pero eso supondría realizar un ejercicio de autocrítica y, si queda vergüenza y se es valiente, ponerse manos a la obra, cuando siempre es más fácil y rentable vivir del debate eterno. No, no pasará.
NOTA: EL artículo más interesante que he leído sobre el tema lo publicó anoche en Soitu Roisa María Artal, bajo el título ¿A quién representa el G8?.
21 octubre 2008
Así se cambian las cosas
Seguramente acabe condenado, porque desde ya hace muchos años España no da síntomas de avanzar como una democracia moderna, sino en de ir en franco retroceso. Sin embargo, por mucho -o muy poco, según se mire- que se haya hablado estos últimos días del juicio a José Antonio Barroso -el alcalde de la localidad gaditana de Puerto Real recientemente imputado por supuestas injurias a la "Corona"-, poco se ha dicho que verdaderamente haga justicia a su actitud. Porque el alcalde, que no sólo no se retracta de lo dicho -que el monarca español es hijo de un "crápula" y una persona de "naturaleza corrupta" entre otros comentarios*- sino que al contrario, ha manifestado su intención de acudir a juicio con el fin de tratar de convertir la causa en un juicio político a la monarquía española y a su estatus legal en nuestro país; el alcalde digo, se expone con ello, sacrificando su integridad y su tranquilidad personal, con el fin de obtener el que considera un beneficio común para todos. E independientemente de que se esté de acuerdo o no con sus comentarios, lo menos que podemos hacer cuando un político, en lugar de palabrería y gestos a la galería, se expone y lleva las cosas hasta el final -dentro de la legalidad- para tratar de cambiarlas de acuerdo a las convicciones que defiende, es reconocérselo. No abundan precisamente de estos.
*Es cierto que las declaraciones del político que apareccen en el artículo enlazado podría haberlas proferido de un modo (por llamarlo de alguna manera) más fino. Pero también lo es que nada de lo que apuntan es falso. Lo recogen los libros de historia, desde los más sesudos a los más sencillos -uno de los últimos podría ser Los años del miedo, de Juan Eslava Galán-. ¿Deberíamos reinventar la historia para que nadie se sienta ofendido por su pasado? ¿Tan poco saben los españoles de su historia reciente para que haya quien se alarme cuando ésta salga a relucir?
PD: Aprovecho este momento para manifestar mi repulsa a la intervención del juez Fernando Grande-Marlaska, responsable de la imputación a José Antonio Barroso, por decidir perder de nuevo su valioso -por lo que nos cuesta a diario a todos los españoles- tiempo en perseguir estas nimiedades, en lugar de perseguir a los causantes de los numerosos atentados que se están produciendo a diario y que afectan de un modo u otro a la sociedad española en su conjunto, y no a su más privilegiado representante.
20 octubre 2008
Yo también tengo una campaña
Visto el éxito de la última campaña del Partido Popular en la Comunitat Valenciana y la escasa capacidad de reacción -a estas horas- de cualquier partido opositor con representación parlamentaria o no, me he propuesto realizar un pequeño experimento en forma de meme al que espero que se sumen. Se trata de hacer otra campaña relativa a la Comunitat a partir del cartel de la del partido conservador (aquí encontrarán el material). La única regla, que los datos que aporten tenga que ver con la realidad. Aquí va el mío (a partir de los datos del Ministerio de Trabajo del pasado mes, con respecto a los últimos doce, por si a alguien le interesa).
Como buen meme voy a pasarlo a cinco bloggers valencianos, a ver si se animan a hacer el suyo y extender la propuesta, aunque puede sumarse voluntariamente cualquiera y dejar el enlace al post donde lo cuelgue en los comentarios. Si se suman muchas propuestas, podemos meterlas en un flickr. Ya veremos. Por ahora, a ver si se ponen manos al photoshop al menos mis elegidos, que son Andrés, Forlati, Kurtz, Sergi y Taronget. Pónganle un poco de humor, a ver si nos echamos unas risas.
El perfecto idiota valenciano
Si, cuando visitan este blog, no leen más que alguno de mis textos o van directamente a los enlaces, seguramente no habrán leído el comentario que un usuario que prefiere mantener el anonimato ha dejado esta mañana en la anterior entrada. Más que un comentario es una columna en sí misma, y la ha titulado "El perfecto idiota valenciano". Ojo, nadie debe sentirse ofendido a priori por esta denominación, pues como muchos de ustedes sabrán, ésta guarda una enorme similitud -como si de un homenaje se tratara- con la de la vieja obra Manual del perfecto idiota latinoamericano, firmado entre otros por Álvaro Vargas Llosa y prologado por su padre, Mario. Quién sabe, quizás el eterno candidato al Nobel esté detrás del comentario/texto que, por su interés, les reproduzco como merece, en una entrada propia.
El perfecto idiota valencianoUna de las características más sobresalientes del perfecto idiota valenciano es su impermeabilidad intelectual a toda evidencia. El P.I.V. es teóricamente un demócrata pero ni se indigna con lo que la prensa caritativamente llama “el caso Fabra” ni protesta porque miles de niños se vean obligados a estudiar en barracones, por poner dos ejemplos infamantes con los que convivimos a diario. El P.I.V. ha interiorizado el meninfotisme no como un derecho o una desequilibrada manera de ser sino como una envidiable virtud individualista. Cándido, egoísta y acomplejadamente provinciano, el P.I.V. se conmueve con la visita de un Papa a Valencia –sobre la que no pide cuentas a sus gobernantes–, pero, al mismo tiempo, ni se le pasa por la cabeza manifestarse en la calle para exigir el esclarecimiento de uno de los accidentes de metro más luctuosos de la historia que se cobró la vida de 43 seres humanos. El P.I.V nunca pide responsabilidades.
El P.I.V. no participa en organizaciones vecinales. Su activismo ciudadano se concentra en el seguimiento de la evolución del Valencia C.F., en las fallas y demás jaranas populares. Si al P.I.V., ya le enloquecían las paellas gigantes, montajes como la Copa del América o la construcción de un circuito urbano de F-1 le colman de un legítimo orgullo que vagamente identifica con el “progreso” de la retórica gubernativa autonómica y local. El P.I.V. jamás pisa un museo, no lee libros, ni pierde un segundo en comparar las promesas electorales con los hechos objetivos. Al P.I.V. no le preocupa el funcionamiento de las instituciones, ni su escasa transparencia, ni el autoritarismo y la palabrería de sus gobernantes, ni la doble moral de estos, aunque, a causa de su acendrado complejo provinciano, el P.I.V. esté dispuesto a creer en consignas irracionales como la de que “el gobierno central odia a los valencianos”. Al P.I.V. tampoco le interesa el estado actual de la sanidad, ni el de las Universidades, ni si funcionan o no las políticas de protección social. El P.I.V. es un elemento extremadamente maleable. Si políticamente le humillan, es obsecuente; si le utilizan, consecuente, aunque ignore ambas cosas. Conscientes del trascendental valor de su voto cada dos y cuatro años, nuestros actuales gobernantes suelen referirse al P.I.V. en plural como “el pueblo valenciano” o “nuestros ciudadanos”, aunque según veo, excepcionalmente y con el propósito de obtener el mayor rendimiento de una nauseabunda campaña de agitación, ahora tuteen al perfecto idiota valenciano.
19 octubre 2008
Esta campaña no la paga el PP. La pagas tú.

Estoy seguro de que no es la primera vez que lo comento, pero no por ello hay que dejar de señalar el enorme nivel del aparato de comunicación del Partido Popular en la Comunitat Valenciana. La campaña que se han sacado de la manga es la síntesis de su discurso en dos frases: "Uno de cada cinco valencianos no existe para Zapatero. Podrías ser tú". Si es cierto o no, no es necesario explicarlo en detalle, porque la gente, por norma general, no tiene tiempo para prestar atención a los detalles. A cambio, el Partido Popular les ofrece una fácil respuesta: "¿Tiene usted un problema? La culpa es de Zapatero." Sí, seguramente sea en parte una falacia. Por ejemplo si la lista de espera al especialista es de 1 año, personalizando la culpabilidad en la máxima autoridad competente, ésta sería de Francisco Camps como máximo responsable de la Generalitat que es la que tiene las competencias de Sanitat; si su hijo recibe las clases en un barracón, la culpa también sería de Camps; al igual que si su familiar no recibe las ayudas que le corresponden por la Ley de Dependencia, cuyo reparto sería competencia del President, por poner tres casos (ojo, que también hay que decir que si no le sale agua por el grifo, la culpa sería de Zapatero, aunque eso a día de hoy no haya sucedido).
Pero no es esa la cuestión. La cuestión es que, por maniqueo, dudoso y ridículo que sea el mensaje propagandístico popular, es bueno. Y funciona, como salta a la vista de los resultados de las últimas consultas electorales. En cambio, sus rivales políticos se pierden en disquisiciones y lanzan al unísono multitud de mensajes que el vulgo no entiende con la misma sencillez con que absorben la consigna popular. Pero además, lanzar ese mensaje es lícito, porque esa campaña está sufragada por el Partido Popular. Si el PSOE, EU, el Bloc o el que lo desee, quiere realizar una similar, es libre de hacerlo (aunque los tres últimos no podrían porque no les dan un crédito a fondo perdido en ninguna caja, como sí dan a los partidos nacionales -por cierto, ¿no sería éste un excelente momento para que devolvieran a las cajas todo lo que deben? ¿Por qué nadie se lo recuerda?-).
No obstante, lo que no es ético es que esa campaña forme un conjunto con la que el mismo partido, desde la Generalitat, y a cargo de los presupuestos (es decir, con el dinero que podría emplear para paliar multitud de las carencias citadas) está realizando al mismo tiempo. Som Comunitat es su título global y no cumple ningún requisito de los que especifica la ley que regula la publicidad institucional (el artículo 3) como necesarios para poder sufragarse como tal, al tiempo que obviamente coincide con algunas de sus prohibiciones (que señala el artículo 4). En resumen, no informa a los ciudadanos de nada nuevo y sirve de vehículo promocional de las supuestas bondades (porque esa es otra, la mitad de lo que afirma es mentira) de la autoridad anunciante. Y para más inri, la confirmación de que la campaña que pagamos todos es la del PP, se ha dado hoy en su congreso regional -así lo llama el partido conservador- valenciano cuando Camps ha concluído su discurso asumiendo como suyos muchos de los "somos" de la campaña (como han podido ver los espectadores de Canal 9 en el amplio publirreportaje que ha protagonizado en Noticies 9 -este vídeo en particular no recoge ese momento, pero es digno de ver el tratamiento que ha dado el medio al congreso- y puede leer cualquiera en la web del congreso) . Todo lo apuntado no supone sorpresa ni novedad, ni lo será que finalmente la ley no caiga sobre los gobernante valencianos que han sacado adelante esta presunta malversación de caudales publicos, lo que no quita que dejemos de señalarlo. Porque igual que es justo reconocer que son unos perfectos publicistas/propagandistas, lo es recalcar que son unos perfectos sinvergüenzas.
PD: Sobre la campaña Som Comunitat ya había escrito un brillante artículo Taronget en No cap en cap cap.
17 octubre 2008
Mejor tarde que nunca
PD: Paradójicamente, también estos días está siendo investigado su sucesor, con motivo de un posible asesinato. Seguro que, como yo, hasta ahora no se habían enterado.
16 octubre 2008
Pobre mujer
Anda hoy en Valencia el personal -no todo, sólo los pocos que atienden un poco a lo que sucede a su alrededor- mosqueado con el boicot activo que ha realizado el ayuntamiento de Rita Barberá al acto que un grupo pro abortista tenía programado para hoy en el puerto de la ciudad. Seguro que se han enterado de que el Ayuntamiento envió a la Policía Municipal a detener a los camiones que llevaban el material para montar un escenario en el que se iba a realizar parte del acto (permitido por Delegación del Gobierno), que cumplió reteniéndolos con la excusa de que sus ruedas no tenían la presión suficiente para circular. Y claro, la gente enseguida se lanza sobre Barberá, que ya había dado muestras de su rechazo a la celebración del acto, como si de la alcaldesa esperaran otra actitud a estas alturas.
Pero nadie piensa en ella, en lo mal que lo pasa a diario teniendo que mostrar lo que no es. Porque lo normal es que, consciente de que la gente no aprobaría algunas de sus tácticas (el abandono del Cabanyal, sin ir más lejos), se ve de normal obligada a cocerlas a fuego lento. Y sólo de vez en cuándo, en días como hoy, se da el gusto de ser ella misma con toda su intensidad, mostrándose dictatorial, intolerante y empleando la coacción contra los que no piensan como ella. Si a eso se le suman las boutades que se permite de tanto en tanto para sentirse agusto con sus raíces, ya sea por acción (como hizo el pasado año al reiventar la historia y homenajear al último alcalde franquista de Valencia otorgándole méritos que no eran suyos sino de sus sucesores socialistas) u omisión (cuando periódicamente grupos neonazis se manifiestan por Russafa insultando a los vecinos inmigrantes y no tiene ninguna indignación que comunicar), parece evidente que no deberíamos sorprendernos por cosas como la de hoy. Está visto que la pobre mujer sufre todos los días al ponerse el traje de demócrata. Bastante drama tiene con tener que presentarse a las elecciones y aguantar que un puñado de radicales tengamos la libertad votemos a cualquier otr@, en lugar de ostentar su cargo por origen divino y ejercer el poder sin trabas ni miramientos. Déjenla en paz pues, que ya debe sufrir bastante.
PD: A riesgo de quedarme sin entrada les aviso de que hoy, dentro de la programación de la décima edición de Cabanyal Portes Obertes, tendrán lugar en el Teatro La Estrella dos pases (a las 20 y a las 22:30 horas) de la obra de Tonino Guitián La Doña (el último tango de una alcaldesa). Ahí les dejo un avance.
14 octubre 2008
El Ayuntamiento de Valencia puede parecer bueno, pero es malo de narices
Sí, es como sus proyectos para el centro de la ciudad: que pretende que parezca que las calles sean peatonales, aunque lo cierto es que a la que uno se descuide se lo llevará un coche por delante, porque en la práctica seguirán circulando. Ejemplos hay de sobra, aunque el último lo brindaron hoy cuando presentaron el proyecto de remodelación de la Plaza de la Reina, que prevé eliminar el asfaltado de la plaza para que parezca peatonal, pero que -al menos en ninguno de los proyectos presentados- seguirá permitiendo que los vehículos de motor circulen por ella en mayor o menor medida. Oiga, que no pasa nada si quieren que los coches entren hasta en la sopa en el centro de la ciudad, al contrario de lo que se está llevando a cabo en los mejores centros históricos de Europa, pero no nos vendan la moto de la peatonalización, que tontos no somos. No todos, al menos.
ACTUALIZACIÓN (16 Octubre): Si quieren leer una opinión muy interesante -y más enriquecedora que la de un servidor- sobre el tema no dejen de visitar la entrada Calles de solo andar, del imprescindible Valencia caníbal, Valencia distinta. Y discúlpenme por mi ausencia. Les aseguró que aunque sea por un instante me asomaré en breve a animarles a ir este fin de semana a alguno de los actos de la décima edición de Cabanyal Portes Obertes.
Una lanza por Mariano Rajoy
"Las medidas que ayer aprobó la UE son buenas para arreglar los problemas de los bancos, pero en ningún caso son suficientes para resolver los problemas de las empresas, de los trabajadores autónomos y de las familias españolas. Hay que ir mucho más allá". Qué quieren que les diga. Coincido plenamente con esta afirmación, y no porque la haya dicho ningún sindicalista o algún visionario revolucionario. Son palabras de Mariano Rajoy, unas palabras que seguramente resuman el pensar de la mayoría de los españoles (esta vez sí Mariano, porque son las clases medias y bajas las que constituyen la mayor parte del país) en este momento. Pese a ello y a pesar de que son una verdad en su conjunto, al pobre presidente del Partido Popular, por haber dicho una frase que bien podía haber pronunciado Julio Anguita, le están cayendo hoy unos sopapos de impresión. Pero no por parte del sector mediático ultraconservador, sino de la autodenominada prensa 'progre' o, más en particular, de los grupos amparados en el Grupo Prisa.
De escándalo ha sido el comentario de Iñaki Gabilondo en su Noticias Cuatro de esta noche que, tras alabar las medidas de los gobiernos europeos frente a su banca privada (que deja nuestros pantalones por debajo de los del gobierno estadounidense), acaba su arenga dándole un palo de aupa al líder popular asegurando que con ideas como la primera no se alinea con sus colegas conservadores como Sarkozy o Berlusconi (¿ahora son un buen ejemplo Iñaki?). Su colega Losantos -a la inversa- no lo habría hecho mejor. Y vergonzoso ha sido también el inicio de la tertulia de Hora 25 en la Ser (les aseguro que aún no sé cómo he acabado siendo testigo de ambos momentos), en el que, después también de alabar las dádivas europeas a la banca, la han emprendido con Rajoy, esta vez por reunirse con Zapatero "pero cuando ya es demasiado tarde". Más adelante no sé si le han dado también por la otra frase, porque no he podido seguir escuchando tanta consigna perfectamente orquestada. Se ve que al parecer, a los que mandan en esos medios, les han gustado las medidas y tocaba dar premio.
Ante una situación como la de hoy, cualquier medio de izquierdas se habría congratulado por las palabras del líder del partido mayoritario de la oposición, le habría recordado que también debería haberse preocupado cuando gobernó de no haber enriquecido con sus medidas sólo a unos pocos (que es lo que sucedió en muchos casos) y le habría pedido que, de gobernar en un futuro, recordara su cambio de actitud. Pero parece claro que ni los citados son medios de izquierdas, ni en este país las frases y las medidas de izquierdas se toman cuando se está en el poder. Y así nos va.
13 octubre 2008
Nos tratan como mendrugos y parece que lo somos
De la crisis económica que nos rodea se han aireado tantos desbarajustes cometidos en los últimos años, que es difícil encontrar el origen concreto. Sin embargo, en el caso español, es indudable que buena parte de la deriva negativa que está acabando con numerosas empresas y con centenares de miles de personas en la calle -lo de la bolsa es otro cantar-, es de la excesiva dependencia del tejido empresarial español (con la connivencia del Estado y las comunidades autónomas) en el sector de la construcción. Durante años se construyó más de lo necesario, se silenció el crecimiento de esa burbuja que construía por encima de la demanda, y se posibilitó un mercado especulativo ficticio a costa del encarecimiento de un bien de primera necesidad; todo lo cuál desembocó, hace cosa de un año, en el estallido de la enorme burbuja -aunque su onda expansiva seguirá causando desperfectos durante bastante tiempo- que ha dejado España plagada de viviendas nuevas vacías y otras tantas a medio construir.
De ese estropicio, con sus podredumbres derivadas bien enraizadas en el tejido empresarial estatal, ningún gobernante, presente o pasado, ha asumido parte de su culpa. Bien parece que, habiendo muchos que señalaron tiempo atrás que la tarea de enladrillar hasta el último recodo del país no conduciría a buen puerto, algún gobernante de los que han mandado se podría haber hecho eco de los indicios e impulsado otros rumbos. No obstante no fue así, la actualidad nos muestra el precio del desmán, y la ciudadanía asume su parte de culpa, no exigiendo a sus gobernantes que no hubieran vivido tan en Babia como ellos. Es lo que hay.
Sin embargo, que cuando estamos todavía empezando a sufrir los daños de la debacle constructora, un gran número de gobernantes del país se atreva a proponer que la solución a la crisis pasa por más construcción, y a los ciudadanos les resbale tener a semejantes sinvergüenzas por gobernantes, es algo que sin duda alarma, pues deja bien a las claras el nivel de aturdimiento de la mayoría de nuestros vecinos y su nulo conocimiento de los más mínimos conceptos que rigen nuestra vida diaria. Viendo esta tendencia, que va al alza, es normal que desde algunos partidos políticos no sólo se favorezca la objeción a Educación para la ciudadanía, sino en breve también a las Matemáticas, Historia y Literatura. Habrían conseguido formar así a sus votantes perfectos.
NOTA: No debería ser necesario señalar los motivos de por qué la propuesta de la FEMP no es más que una tomadura de pelo y un insulto a la ciudadanía, pero apuntaré la principal. Los ayuntamientos, si piensan en el bien del ciudadano, construyen VPO cuando está subiendo el precio de los pisos, pues el aumento de oferta supone la ralentización de la subida. Hacerlo cuando los precios están bajando (o debieran) y hay un exceso de vivienda construida y a medio construir que no encuentra comprador, además de innecesario y perjudicial para las constructoras honestas (las que no cotizan en bolsa, ni se anunciaban a diario en los periódicos) que tienen pisos sin vender, apunta a otros oscuros intereses. ¿Cuáles? Que cada uno saque sus conclusiones. No obstante cabe recordar que muchas administraciones subieron estos últimos años el precio de las VPO -que no obligaban a construir- porque, aseguraban, "si no las constructoras que las hagan no ganarán nada", consiguiendo que éstas no estén ya al alcance ni de los que deberían ser sus beneficiarios: los que menos tienen. Por otro lado, este tipo de vivienda oficial no acaba, en la mayoría de los casos, construyéndola cualquier constructora sino, paradójicamente, alguna de esas "grandes", causantes en buena parte, del gran batacazo que padecemos. Obviamente, "nuestro bien" no parece precisamente la primara de sus motivaciones.
ACTUALIZACIóN: Veo en Des de Lliria Cap a Itaca que El Jueves ha publicado una página sobre el tema. Yo no les puedo asegurar que sea de esta publicación, pero independientemente de su procedencia, es francamente espectacular (la imagen que damos los valencianos en el resto del país con milongas como ésta, reflejada en el público asistente al sainete, no tiene precio).11 octubre 2008
Si Alemania fuera España...
...Josef Mengele, en lugar de haber huido a Sudamérica, seguramente habría acabado siendo Ministro de Sanidad. Y es que España hablar de la dictadura franquista no ya como un mal menor (lo cuál es ya bastante repugnante), sino como de algo de lo que, aún habiendo participado activamente, no cabe retractarse, es algo frecuente, tolerado y aplaudido. Porque con aplausos y sonrisas de los suyos fue recibida, en la convención interparlamentaria del Partido Popular, la reprimenda del franquista Manuel Fraga a la decisión de su partido en Galicia de condenar, 33 años después de la muerte del tirano, su dictadura. Es lo que hay, y los resultados, desde hace años, saltan a la vista.
10 octubre 2008
Yo me bajo
A lo largo del día de ayer, al menos en dos ocasiones me vino a la cabeza un libro, Nosaltres ex valencians, que no he leído, pero cuyo título -que juega obviamente con el del clásico ensayo de Joan Fuster- sintetiza muy bien el desarraigo que siento con la realidad social de la tierra en la que nací, vivo y a la que tan pegado me he sentido siempre. Y es que el 9 de octubre, el día de la Comunitat, es el marco propicio para que se concentre toda la banalidad y el artificio en que ha transmutado la sociedad valenciana en los últimos años, avanzada en un proceso por el que, no lo duden, parece que irá pasando el resto del país.
Aquí, la lucha de símbolos como instrumento para malear las mentes más sencillas, que en los últimos años se está tratando de poner en marcha a nivel nacional con relativo éxito (manifiestos en defensa de la lengua "común", confección de banderas de dimensiones brutales, buscar letras para al himno nacional, y demás sandeces), lleva décadas funcionando (desde que a finales de los setenta un reducido grupo de políticos mediocres descubriera que, generando una batalla artificial de signos contra un enemigo externo -Cataluña y los catalanes-, podía aglutinar a su favor el apoyo del pueblo más llano) y su calado es tal, que algunas de sus consignas ya son asumidas con normalidad por la mayoría de la sociedad valenciana.
No obstante, el problema principal no es a estas alturas el triunfo de ese discurso, sino que parece que la escasa oposición que queda a los impulsores de esa arraigada maniobra de distracción, en lugar de dedicarse a trabajar por desenmascarar lo que hay detrás de la cortina de humo, parecen más empeñados en avivar el fuego. Así no había pasado media mañana cuando ya teníamos la batallita de banderas montada, propiciando ligar aún más a los que mandan con toda la simbología que, querámoslo o no, es comúnmente aceptada por la mayoría de nuestros vecinos (sí, neonazis incluidos). Este incidente, unido a nuevos actos de patrimonialización de los símbolos (para honrar al conquistador Jaume I se organiza una cabalgata millonaria en exclusiva, pero "seguir construyendo futuro", tan solo un día después de que un símbolo del presente y del pasado reciente de la Comunitat, como Lois, anuncie que baja la persiana y despide a todos sus empleados. Y aquí, el 9 de octubre, y el 10, y mañana, no pasa nada, porque el personal sigue, entre otras cosas, discutiendo por banderitas o mirando cabalgatas ante la mirada risueña de los que mandan (y que como les digo y creo que saben, están tratando de importar a escala nacional). ¿Dan o no ganas de bajarse?
*La foto la firma Iñaki para Público.
07 octubre 2008
Vistazos - 7 octubre
¿Cómo se sabe que ha llegado la temporada de gripe a nuestro país? Porque siempre cae primero el mismo y ése avisa al resto. Lo sé porque "ése" es un servidor que se medio arrastra desde el pasado sábado sin trabajar al 100% ni descansar al 100%. Así, aunque no les he contado nada desde entonces, se me han amontonado algunos artículos en el escritorio que paso a comentarles.
"Monta un circo y te crecerán los enanos" apunta el dicho popular y no suele fallar. En el circo del conseller Font De Mora -montado alrededor de la ocurrencia de barra de bar de impartir Educación para la ciudadanía en inglés, pero sin dotar la idea de un presupuesto-, los últimos enanos en aparecer han sido los objetores de la asignatura, mentes inocentes que creyeron en la bondad del conseller (que les facilitaría la objeción montándoles una vía alternativa) y se han dado de bruces con la realidad: que el Consell no ha planteado nada para ampararles y hace ahora oídos sordos a la demanda de personal para atender a sus hijos (los objetores son los padres, no los niños, inocentes ellos). Ahora protestan no sólo contra el gobierno nacional, sino también contra el Consell, cuya dejadez pretenden llevar ante los tribunales. Y es que ya casi no queda nadie en el espectro ciudadano que no sepa que la jugada de Font de Mora no fue más que una fanfarronada a costa, eso sí, de la educación de los chavales (al respecto de todo el asunto les recomiendo la lectura del artículo de Soledad Gallego Díaz Fuera de lo que es lícito, que ya hace unos días citó Solet). Por cierto, ya se han programado la primeras concentracions de la FAPA contra el despropósito.
En otro orden de cosas, no quiero que se me pase por alto el hecho de que, tres años después de su primera inauguración (hubo dos), los valencianos que lo deseen podrán por fin visitar el Palau de les Arts. Ya saben, lo hemos pagado todos a escote, pero solo lo disfrutan unos miles (escasos) de privilegiados (el resto, por fuera). Será el próximo 11 de octubre cuando se produzca la primera jornada de puertas abiertas. Esta iniciativa se une a la de facilitar por primera vez el acceso gratuito de los valencianos a las instalaciones de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias (tras haber recogido unas invitaciones) durante las jornadas de mañana miércoles y el jueves 9 de Octubre, día de la Comunitat. Un gesto del gobierno autonómico este último que, aunque llegue con retraso respecto a otros museos del país de similares características (caso del Guggenheim de Bilbao), además de justo, cabe agradecer.
De lo que se ha hablado mucho estos días, además de la crisis, es de las medidas que tomarán las diferentes administraciones para afrontarlas. En el caso valenciano, contrasta la actitud de la Generalitat, rebajando impuestos (de una manera no muy descabellada, cabe matizar), con la del Ayuntamiento de Valencia, que los sube indiscriminadamente y de nuevo incumpliendo sus promesas. A ver si se pensaban que las flores del puente de las ídem se ponen solas.
Y les dejo ya para abandonarme a mis fiebres, enlazándoles a una noticia que se dio a conocer el pasado viernes y que publicó con la relevancia que merece el diario ADN. Se trata del informe sobre transporte público y vida laboral realizado por La Caixa, que pone de relieve el hecho de que el transporte público en España sigue resultando más lento que el vehículo privado para ir a trabajar. En Valencia -se lo digo por experiencia propia- la diferencia es escandalosa, aunque se apunta a que en otras ciudades es peor. No obstante, a muy pocos parece interesarles este tipo de asuntos.

05 octubre 2008
Alicante y Valencia, hermanadas (por la estafa)

Si no lo leo, no me entero. Me refiero a la Volvo Ocean Race, ese evento que va a poner "a Alicante en el centro del universo" -no serán esas las palabras exactas de nuestros gobernantes, pero por el estilo- y que, por lo visto, empezó ayer en Alicante. Y digo por lo visto, porque he tenido que verlo en las ediciones valencianas de El País y El Mundo para enterarme, porque si es por las nacionales, ni el tato se entera de que en Alicante está sucediendo algo que tenga relativo interés. En Público o El País la competición no recibe ningún tratamiento ni en la sección de deportes, y en El Mundo y ABC sólo aparece en ésta; pero lo que son llamadas en portada, ni una. Cabe deducir que el interés de esta prueba en España es nulo -para qué voy a molestarme en ver lo que dice el New York Times-, pero llama la atención que en la provincia de al lado, una Valencia que en cierto modo debería mostrar algo de interés por el asunto, ya que el evento está financiado en parte con los presupuestos de todos, la carrera de marras no ocupe tampoco las portadas de sus dos principales periódicos (miren si importa poco, que Levante-EMV la cubre por agencias). Un trato, supongo, similar al que los medios alicantinos volcarían en su día a las regatas de la Copa América: cercano a cero. Como la afición que se tiene aquí a la vela.
Los medios afines antes citados, lanzan titulares rimbonbantes para justificar el desembolso de caudales públicos en el sarao por parte del partido en el poder, a propósito de las 35.000 personas -acumuladas- que acudieron ayer al puerto alicantino a ver la primera regata (ya me dirán qué éxito es convocar a esa cantidad de gente a un acto gratuito que se ha anunciado como único y vital, en una ciudad de 350.000 habitantes). Pero la realidad del asunto, que muestran los pocos medios empeñados en hurgar en el trasfondo de tanto escaparate, es la misma de siempre: que esto no sirve para nada (no va a solucionar la crisis, ni es una plataforma turística de envergadura), ni le interesa nadie (salta a la vista del que quiera mirar). Pero eso sí, añado yo, consigue algo que se antojaba muy difícil de conseguir: hermanar a dos provincias tradicionalmente enfrentadas como Alicante y Valencia. Aunque sea en la estafa de sus gobernantes.
Centrifugar la responsabilidad
"¿Es sensato que la comunidad autónoma más endeudada de toda España respecto de su PIB reduzca los impuestos para dejar de ingresar cerca de 2.000 millones de euros? ¿Parece razonable que en una época de crisis en la que se va a producir una reducción de ingresos públicos debido a la caída de la actividad económica, un gobierno regional deflacte la tarifa del IRPF? ¿Resulta lógico que una autonomía subvencione una hipotética subida del euríbor cuando no puede hacer frente a múltiples compromisos económicos, bien sea con sus proveedores, bien con las universidades públicas? ¿Es razonable que, pese a la bajada de impuestos y la caída de ingresos, una administración pública mantenga un nivel de gasto muy por encima de sus posibilidades? Si la respuesta es sí, usted es miembro del gobierno de la Generalitat o militante del Partido Popular de la Comunidad Valenciana. No puede serlo de ninguna otra parte porque Mariano Rajoy a las preguntas anteriores siempre responde no. Un clásico del PP, como el eurodiputado José Manuel García Margallo, con varios libros escritos sobre financiación autonómica y política impositiva, sentenció en su día: "Las deudas de hoy son los impuestos de mañana". En su tierra nadie parece hacerle caso."
Así empieza Josep Torrent Centrifugar la responsabilidad, su magnífica columna de hoy en la edición valenciana de El País. No dejen de leerla.
04 octubre 2008
Puro morbo

No soy espectador habitual de televisión, pero anoche, impelido por las numerosas advertencias recogidas en numerosos medios de comunicación (no sólo en los de la misma empresa matriz), de que lo que se nos mostraría sería un documento de primer orden, me senté ante la programación que Cuatro tenía preparada. El menú anunciado: un primer reportaje sobre el aumento de la maternidad entre menores de edad y sus dificultades, y de postre, un especial de Callejeros sobre el uso de las drogas que hacen actualmente "nuestros jóvenes"; temas ambos sin duda importantes, aunque evidentemente proclives a ser tratados desde el morbo.
Sin embargo no fue desde ese punto, sino desde el del mero espectáculo, como se trató el primer asunto. Nada de hablar de cómo se llegó al embarazo, nada de rememorar cómo se alcanzó la determinación de tener al bebé, nada de ver la implicación que padres y educadores habían tenido a la hora de educar a los jóvenes progenitores... nada. El programa realmente era un reality -no sé si de una única entrega o tendrá continuación, porque era un peñazo y no lo vi entero- en el que se había juntado en una casa a las jóvenes madres -los padres tenían una presencia fugaz- con sus bebés y un grupo de monitoras. Cámaras ocultas, planos a cámara lenta, virados a blanco y negro, músicas estridentes para enfatizar los momentos dramáticos... patéticamente morboso.
Segundo plato. Como siempre -que lo he visto, por lo tanto imagino que será así habitualmente-, Callejeros desgrana en un breve de uno o dos minutos, el resumen de su contenido: jóvenes mascachapas, carne de cadena de montaje o de peón de obra -sobre su trabajo se ha erigido la bonanza económica de España en la última década-, drogándose a las puertas de discotecas de polígono y exhibiendo sin pudor su material. Lo que muestra es tremendo, pero cuando empieza el programa, en lugar de abrirse el objetivo para analizar el tema en profundidad -sería lo lógico si se quiere hablar de drogas y juventud, que se viera su influencia en más espectros sociales (institutos, universidades, degustadores de otras ofertas de ocio, yo que sé, es un tema que tiene múltiples vertientes a tratar)-, a lo que asistimos es a la versión extendida de esos dos minutos: una exhibición de bolsitas con polvos de dudosa composición exhibidos con orgullo por sus propietarios, que se muestran sin pudor muchas veces ante la cámara animados por el influjo de las drogas consumidas y, como se pudo ver, porque éstas eran del programa Callejeros, uno de los que, según declaró más de un filmado, es uno de sus favoritos.
¿Cómo no iba a serlo si, en aras de una supuesta objetividad, los periodistas que acompañan al cámara no sólo simulan no valorar lo que se muestra, sino que además animan a que el filmado siga a lo suyo -"ale, ale" dice la presentadora con tono de admiración al que se mete unas rayitas- para poder exhibirlo a los espectadores? Eso no es periodismo de denuncia (pues no denuncia nada, y tanto puede sentirse el protagonista del reportaje atacado como alabado, como ayer mismo se pudo ver), ni muestra una realidad en profundidad (pues dos minutos suponen lo mismo que cincuenta diciendo lo mismo), ni es objetivo (desde el mismo momento que se monta y se buscan los momentos más pateticos de los interpelados, la imposible objetividad que da aún más lejos). Es periodismo del morbo, de cloaca o canalillo (si salía un escote ayer, ahí enfocaba la cámara, al igual que si entran en una casa lo primero que enfocan es la taza del váter), pura bazofia que apela exclusivamente al morbo del espectador y no trata de suscitar ningún debate. Lo tremendo del asunto es que este programa no para de recibir premios y cada vez más gente entiende que eso es buen periodismo. ¿Cómo se arregla eso?
01 octubre 2008
Vistazos - 1 octubre
Coger hoy la prensa en Valencia era una invitación a la depresión o al cachondeo, según se lo tomara uno. La nota más seria la ponía todo el asunto del boicot a la asignatura de Educación para la ciudadanía que ha puesto en marcha la Conselleria de (des)Educació. Ayer era el día en que parte de los heroicos profesores que se oponen a entorpecer la educación de sus alumnos siguiendo el juego de la Generalitat, se autoinculpaban de hacerlo exponiéndose a sanciones que podrían acabar con la pérdida de sus empleos. Menos valientes, pero muy críticos, se mostraban también los 115 de los 133 directores de institutos de educación secundaria de la provincia de Valencia que ayer se reunieron para manifestar su descontento con la actitud amenazante y antieducativa de la Conselleria. Sin embargo era imposible encontrar ninguna noticia recogiendo protestas masivas de los padres de los alumnos presentes y futuros al ver como la Generalitat Valenciana utiliza la educación de sus hijos como arma política y electoral. No es de extrañar, insisto, que con las pocas ganas que muestran los padres autóctonos porque sus hijos reciban la mejor educación, la Comunitat Valenciana sea la líder (solo superada por Ceuta) en fracaso escolar en España. Se recoge lo que se siembra.
Unas páginas más adelante uno ya se encontraba con el desglose del anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado, que arroja en su partida para la Comunitat Valenciana las mismas cifras negativas de todos los años desde que funciona este invento. Valencia, la cuarta por la cola por habitante titulaba Levante-EMV, apuntando unas cifras que, sin llegar al ridículo que se recibía cuando coincidieron los gobiernos populares en Madrid y Valencia, no dejan de ser ridículas. Y más teniendo en cuenta que el AVE Madrid-Valencia, ese tren que luego usarán cuatro gatos, se lleva la parte del león del presupuesto. Otra estafa.

Con un tono más sarcástico podía uno asimilar las nuevas críticas del presidente de Ferrari al circuito urbano de Fórmula 1 de Valencia. Nuevas críticas que nos hacen descubrir las viejas. De "engañifa" calificaba al circuito valenciano Luca Cordero di Montezemolo, el mismo del que Rita Barberá nos dice que debemos de estar orgullosos. Ahora va a resultar que todas las palmaditas en la espalda después de aquella carrera inaugural en la que no se produjo un solo adelanto, van a ser una pantomina, y el circuito es tan feo y malo como pareció. Sería sólo una más.
Pero el cachondeo llega definitivamente cuando leemos en Levante-EMV el siguiente titular:
Diez turistas han sido hospitalizados en 20 días al resbalar en el puente de Calatrava de Venecia. La noticia no tiene desperdicio (tampoco los comentarios de los lectores, poema incluido), destacando las excusas del arquitecto -no ha trascendido que su colegio le haya quitado ya el título- para tanto accidente. Es más una cuestión de "percepción" de cada persona que un problema "técnico", señaló Calatrava, cuyas víctimas son incapaces también de percibir el mineral de que está compuesto el pétreo rostro del valenciano (¿será acaso trencadís?). Menos mal que el puente está en Venecia y allí es normal que en algún momento casi todo quede bajo las aguas.
Todo eso y mucho más venía hoy en la prensa valenciana, de modo que servidor no ha descubierto nada que no estuviera ya ahí. Pero bueno, contárselo desde mi punto de vista fue uno de los motivos por lo que hoy hace dos años abrí esta ventanita y las ganas aún no se me han pasado. Y parece que aún fue ayer...
