24 diciembre 2013

Con los mejores deseos


"Cuando empiecen a aparecer en tienducas y baretos de barrio carteles de "No se atiende a gentuza del PP", cuando se empiece a aislar a compañeros de trabajo o vecinos peperos, cuando se deje de invitar a las cenas de Nochebuena a los familiares del PP... Entonces de verdad habrá empezado la respuesta social..."
Jónatham F. Moriche

Quizás no haga falta ponerse tan bronco, pero lo cierto es que la propuesta de Moriche no va desencaminada. Si queremos conseguir que un partido político aparentemente montado para cometer actividades delictivas deje de gobernar el Estado español, si queremos acabar con su gestión antisistema (del bienestar) y saqueadora del dinero público (Comunidad de Madrid, Islas Baleares, Castilla La Mancha, País Valenciano, etc.) y sus políticas anticonstitucionales (contra el derecho al trabajo, la vivienda etcétera) y "promuerte" (belicistas, antiabortistas, machistas, etc.); aislar a sus votantes y simpatizantes —que se sientan apestados por ser cómplices y responsables del mal que nos afecta a prácticamente a todos menos a un puñado de privilegiados— sería una de las primeras medidas efectivas para conseguirlo.