
Hace ya más de dos semanas de la muerte de Antonio Vega y parece, si no se publica pasado mañana la consabida recopilación post mortem, que se han acabado ya los homenajes. Que nadie me confunda; ni me caía mal el hombre, ni su obra me parecía infame. Al contrario, sobre su persona no tenía una opinión formada, pues no me interesaba lo suficiente; y su obra, al menos la que llegó a mis oídos, a pesar de no quitarme el sentido, me parecía digna y muy por encima de la media de los subproductos con que se nos bombardea a diario. Sin embargo toda la reacción mediática de conmoción alrededor de su pérdida me produjo una sensación incómoda; y por lo que he podido comprobar en los últimos días hablando con amigos y conocidos no he sido el único en sufrirla.
No cabe duda de que el "clamor" fue exagerado solo haciendo cuentas. El propio Antonio habría alucinado de haber podido ver como, tras unos últimos años en que recorrió el país metiendo una media de 200 personas por concierto, después de muerto en los medios le salían fans que darían para llenar estadios. No obstante no creo que eso fuera lo más molesto para los que seguimos aquí, sino la gratuidad de los comentarios que acompañaron los elogios y la mercantilización de la figura del cantante que siguió a su muerte. Todavía hoy, aunque hayan pasado ya un buen puñado de días, recuerdo como se le llegó a igualar a Mario Benedetti aprovechando que el poeta uruguayo murió poco después, o cómo, con la excusa de que Vega compuso un tema para su último "musical", en la cadena Ser entrevistaban a Nacho Cano (teclista de los infames Mecano) y aprovechaban para repartir los méritos del fallecido entre los vivos ("vivos" se puede interpretar en un par de acepciones). Todo bastante mezquino.
Sin embargo, si hubo una cosa de todo el asunto que acabó de colmar la paciencia de muchos con los que he hablado del asunto fue una frase bastante repetida esos días: que Vega compuso tal o cual canción, que fue "la de una generación". Y eso sí que no. Porque si es cierto que con alguna canción de Antonio Vega, y centenares de Mecano, Duncan Dhu, Gabinete Caligari y sucedáneos, las radiofórmulas españolas y sus medios afines -públicos y privados- trataron de lobotomizar a la juventud española (lo hicieron entonces y lo siguen haciendo hoy), fuimos legión los chavales -y no me duelen prendas en hablar en primera persona- que, movidos por diversas inquietudes, nos buscamos la vida para escuchar a otros artistas que respondieran a ellas, tras comprobar que la inane opción que nos trataban de vender por todos los medios no era la nuestra. No lo fue entonces y sigue sin serlo ahora; aunque sigan tratando de hacernos pasar a todos por el mismo aro y de hacer creer a todos que lo hacemos. No, no pasamos. Y hay que decirlo; con todos los respetos a Antonio Vega.
La foto original (sin modificar) que encabezxa esta entrada es de Jorge Ontalba.
No cabe duda de que el "clamor" fue exagerado solo haciendo cuentas. El propio Antonio habría alucinado de haber podido ver como, tras unos últimos años en que recorrió el país metiendo una media de 200 personas por concierto, después de muerto en los medios le salían fans que darían para llenar estadios. No obstante no creo que eso fuera lo más molesto para los que seguimos aquí, sino la gratuidad de los comentarios que acompañaron los elogios y la mercantilización de la figura del cantante que siguió a su muerte. Todavía hoy, aunque hayan pasado ya un buen puñado de días, recuerdo como se le llegó a igualar a Mario Benedetti aprovechando que el poeta uruguayo murió poco después, o cómo, con la excusa de que Vega compuso un tema para su último "musical", en la cadena Ser entrevistaban a Nacho Cano (teclista de los infames Mecano) y aprovechaban para repartir los méritos del fallecido entre los vivos ("vivos" se puede interpretar en un par de acepciones). Todo bastante mezquino.
Sin embargo, si hubo una cosa de todo el asunto que acabó de colmar la paciencia de muchos con los que he hablado del asunto fue una frase bastante repetida esos días: que Vega compuso tal o cual canción, que fue "la de una generación". Y eso sí que no. Porque si es cierto que con alguna canción de Antonio Vega, y centenares de Mecano, Duncan Dhu, Gabinete Caligari y sucedáneos, las radiofórmulas españolas y sus medios afines -públicos y privados- trataron de lobotomizar a la juventud española (lo hicieron entonces y lo siguen haciendo hoy), fuimos legión los chavales -y no me duelen prendas en hablar en primera persona- que, movidos por diversas inquietudes, nos buscamos la vida para escuchar a otros artistas que respondieran a ellas, tras comprobar que la inane opción que nos trataban de vender por todos los medios no era la nuestra. No lo fue entonces y sigue sin serlo ahora; aunque sigan tratando de hacernos pasar a todos por el mismo aro y de hacer creer a todos que lo hacemos. No, no pasamos. Y hay que decirlo; con todos los respetos a Antonio Vega.
La foto original (sin modificar) que encabezxa esta entrada es de Jorge Ontalba.
6 comentarios:
Totalmente de acuerdo.
Desde el respeto al artista, ajeno (o no) al baile de intereses que se movían sobre su obra.
Si se comparaba a Vega con Benedetti, entonces también podemos decir que Robe Iniesta es mejor que Lorca o Shakespeare.
Saludos
También a mí me pareció completamente desproporcionado todo el ruido mediático que se organizó con la muerte de este señor. Compuso un puñado de buenas canciones, pero de ahí a elevarlo a los altares de la música me parece una memez. Y la comparación con Benedetti... En fin, está demostrado que vivimos en unos tiempos en los que se intenta sacar tajada de otros que no lo fueron para tanto. Hubo demasido colorín, mucha droga y no tanto talento.
Completamente de acuerdo contigo.
De hecho ya fue bastante vergonzoso que la capilla ardiente estuviera en la SGAE. Dejaron unos instrumentos pero nadie se atrevió a tocarlos, claro, no sea que les cobraran una pasta por derechos de autor.
Desproporcionado, ¿con respecto a qué?
Antonio Vega está siendo homenajeado hace ya varios años, más o menos cuando se declaró su enfermedad, no es nada nuevo.
@Sr Manuel Ortiz, hablando de cosas desproporcionadas, no cree que esta frase lo es: "Hubo demasido colorín, mucha droga y no tanto talento"
De la misma manera les digo que no compararía a Antonio con Benedetti, son dos vidas y dos generaciones muy distintas.
A mí si me llegó.
Nunca he sido fan de este tipo de radioformulas, por lo que ni siquiera he prestado atención a la muerte de Vega, pero durante al menos una semana no había manera de ir a un local, tomarse un café o una cerveza y no escuchar La Chica de ayer, y ya cansaba un poco.
Supongo que dentro de lo que cabe no fue un mal músico pero se ha pasado de la muerte de un músico a intentar vendernos todo lo relacionado con Vega, y eso ya está muy visto, también cansa.
La solución es sencilla, te pones algo rock en alguna emisora on-line o a pesar de que es de la COPE y no estoy a favor de sus puntos de vista te pones Rock & Gol, o Radio 3 y al menos ponen algo de otra música.
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