28 mayo 2014

Así no, señor Roig

No sé si se habrán enterado, especialmente si son de fuera, pero hace unos días saltó en la prensa valenciana la noticia de que "Juan Roig regalará a Valencia un circuito de running de dos millones de euros". Lo cierto es que quien lo realizaría es la Fundación Trinidad Alfonso de la que el amo de Mercadona es presidente, pero vamos, los medios más serviles se afanaron en delimitar en él el mérito, que es al final lo que se persigue con la acción. En cualquier caso tras el anuncio me sorprendió no escuchar una sola voz crítica al asunto. "Al fin y al cabo, ¿dónde está la pega?", se preguntará más de uno. Hasta yo mismo me quedé noqueado en un principio, pues soy un directo beneficiario de la infraestructura. Sí, soy uno de los miles de ciudadanos que a diario bajan al parque del viejo cauce del río Turia a correr y soy consciente de que el volumen de paseantes, corredores y ciclistas que coinciden durante muchas horas al día en el cauce necesitaban de una solución de este tipo. Sin embargo no me costó muchos minutos encontrar la trampa —y gorda— de la jugada de Roig y me alarma que nadie, especialmente ningún político (de los medios de persuasión, en todo lo relacionado con el empresario, espero realmente poco), haya saltado a señalarla.

26 mayo 2014

Europeas 2014 (año 1 d.RTVV)


¿Qué sería de España si tuviera medios de comunicación libres? Esa es la principal pregunta que me hago y creo que habría que hacerse a la vista de los resultados de las elecciones al parlamento europeo celebradas ayer. Porque a pesar de que la única ventana (y si no la única, siempre la más grande) que la ciudadanía tiene para asomarse el mundo insista en enseñarles una realidad parcial, distorsionada y condicionada; muchas personas demostraron ayer que son capaces de darle la espalda. Imaginen lo que podría pasar si dispusiéramos de medios de comunicación que fomentaran el conocimiento y dieran voz a todas las opciones y alternativas sociales y políticas. Esa situación ideal, no obstante, dista mucho de ser la nuestra y los resultados así lo reflejan. Imagino que a estas alturas ya habrán leído múltiples análisis de los mismos, pero por si les interesa, aquí les dejo el mío de modo telegráfico.

21 mayo 2014

Profecía autocumplida


¿Saben que el pasado lunes TVE emitió un (pseudo) debate electoral en el que, además de candidatos de PP y PSOE, intervinieron los de otras cuatro opciones? Imagino que sí, aunque seguramente se deba a las noticias haciéndose eco de su escaso seguimiento. Intuyo que hasta sabrían decirme cuál es la cifra o porcentaje de audiencia que obtuvo el espacio. Sin embargo, ¿podrían decirme en cuántos medios escucharon o leyeron durante los días previos noticias en referencia a la trascendencia e importancia de ese debate? Efectivamente, a diferencia del "debate a dos" entre PP y PSOE, anticipado durante semanas por todos los medios sistémicos, del "debate" en el que el ciudadano podría conocer y escuchar otras alternativas nadie habló. Eso sí, hasta que fruto de ese silencio tuvo una audiencia baja, y entonces se pudo afirmar que "este tipo de debates no interesan" y "la desafección política de los ciudadanos afecta a todos los partidos".

20 mayo 2014

Un robo 'menor'

El vicepresidente Ciscar, suscriptor y "vendedor" de todas las estratagemas del Consell de Alberto Fabra. 

"No hacen una a derechas". Desde el pasado viernes no consigo quitarme de la cabeza esa frase que —de estar aún con nosotros— mi iaia seguro utilizaría para definir las acciones del gobierno valenciano. Sí, mi abuela era muy de emplear esa construcción que a mí, a día de hoy, me suena retorcida, especialmente a la vista que "la derecha" hace pocas cosas precisamente bien. Pero para ella sí tendría sentido, pues aunque era muy conservadora y católica, también era muy recta, y no estaría para nada de acuerdo con cada una de las trapacerías en que se han convertido las acciones del gobierno que preside Alberto Fabra

La penúltima fue el anuncio el pasado viernes de los resultados del "barómetro de abril de 2014". ¿Que qué es eso? Les cuento. Desde hace años, algunos partidos de la oposición y alguna prensa (si no me equivoco, el último artículo al respecto lo escribí yo en Público a mediados de abril) han denunciado que los diversos gobiernos del PP en la Generalitat desde 1995 han gastado centenares de miles de euros de dinero público —en total, más de 3 millones de euros— en la realización de encuestas de opinión para su uso privado. La cosa no cambió con la llegada del presunto renovador Alberto Fabra, pero pillado en fuera de juego, su gobierno decidió la pasada semana hacer públicos los resultados —no se sabe si completos o parciales— de la última de esas encuestas y bautizarla así: "barómetro de abril de 2014".

08 mayo 2014

¿La única diferencia?


"El PP y el PSOE discuten por el debate televisivo para diferenciarse en algo de cara a las Europeas"
. Ese es el titular que yo habría elegido a la hora de resumir la absurda polémica montada entre los dos partidos sistémicos (o favorecidos por y favorecedores del sistema)  en relación al espacio que la televisión pública —aunque al parecer, de su uso exclusivo— les ofrece para ofrecer sus propuestas de cara a los inminentes comicios al parlamento europeo, al tiempo que silencia las del resto de opciones políticas. 

Sé que a los lectores simpatizantes del PSOE les dolerá leerlo así, negro sobre blanco, pero el movimiento se demuestra andando. Si el PSOE es de verdad una alternativa democrática al PP, debería demostrarlo exigiendo acabar con este hurto a la democracia que es la ocultación del resto de opciones políticas (no solo en el debate, sino en toda la información que ofrecen los medios públicos, falsamente parcelada según anteriores resultados electorales y no por criterios informativos y de pluralidad) y la escenificación de un sistema bipartidista pero hasta ahora monodireccional en el sometimiento a los recortes y el empobrecimiento dictados por la troika.

02 mayo 2014

¿Es usted un imbécil?


Lo más fácil —y quizás lo más justo, habida cuenta de los calificativos que recibimos todos los que advertimos que aquello era un timo evidente—, sería decirles que son ustedes unos imbéciles. Al fin y al cabo, cuando Francisco Camps y Rita Barberá salieron en vísperas electorales a anunciar —recién estafados con la Copa América— la llegada de la Fórmula 1 a las calles de Valencia “a coste cero” siempre que ellos ganaran las elecciones, no hicieron otra cosa que tratarles como sobornables imbéciles

Entonces los indicios de que aquello era una estafa eran notables, pero bueno, con Canal 9 —que el Señor la tenga en su gloria— dando la matraca con los grandes eventos, “l’oratge i els moros i cristians”, quizás su capacidad de discernimiento se vio ligeramente afectada. Sin embargo ahora, siete años después, lo sucedido con la Fórmula 1 en Valencia es un hecho no sometible a interpretaciones. Francisco Camps y su gobierno, con la complicidad de Rita Barberá y el respaldo del PP, no solo contrataron la Formula 1 en Valencia sabedores de que sería un negocio deficitario, sino que además, en una acción que resume a la perfección su calidad política y humana, Francisco Camps, la víspera de dimitir por el ‘caso de los trajes’, decidió dedicar su última acción como presidente de la Generalitat a ampliar el contrato —que desde 2009 se sabía ruinoso— de la carrera valenciana y cargar todos los costes que pudiera ocasionar al bolsillo de los valencianos.