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17 junio 2014

Ikea marca el nivel

Fabra, ligeramente atrasado respecto a sus competidores en el montaje de una silla. Foto: GVA
Es la tienda que hace 16 en España, si no contamos las varias que hay en las islas Baleares y Canarias. Las hay en el entorno de Madrid y Barcelona a tríos y también desde hace años en A Coruña, Zaragoza, Murcia, Jerez o Barakaldo. Sin embargo, la apertura de la primera tienda de la multinacional del mueble Ikea en Valencia ha sido tratada en el País Valenciano como todo un acontecimiento. Pero no solo por los seguidores freaks de la marca sueca (freak es lo menos que se puede decir de alguien que se confiesa seguidor de un fabricante de muebles en serie manufacturados en países como Vietnam o Bangladés), o por los consumidores de pocos recursos que creían que les seguía saliendo a cuenta ir a comprar muebles a tiendas a centenares de kilómetros antes que en las opciones de proximidad, sino por el gobierno valenciano.


09 junio 2014

'La Casta' ya tiene foto

Rita Barberá y Alberto Fabra no dudaron en acudir a retratarse con los suyos.
Tras las últimas elecciones europeas y el exitoso resultado de Podemos, poca gente quedará en España que aún no se habrá enterado de su existencia. Pero si Pablo Iglesias necesitara una fotografía para ilustrar a las mentes más inocentes sobre la existencia de 'la Casta' —esa amalgama de políticos apesebrados por la oligarquía para servir a sus intereses—, ya podría tirar mano de la que se hizo en Valencia el pasado sábado una buena representación de la misma.

Porque una foto de familia fue el colofón a la puesta de largo de la Fundación España Constitucional, que reúne a 34 exministros de los últimos gobiernos de España, pero ojo, desde algunos del último gobierno de Zapatero, hasta otros que se sentaban a departir los viernes con el mismísimo dictador Franco. Las únicas condiciones para formar parte del club,  "ser ex ministro de algún gobierno de la Corona (sic)" y no ostentar en la actualidad "cargo o función política alguna". Haber participado desde bien joven de la maquinaria franquista (Jaime Lamo de Espinosa), hacer política económica como consejero de una gran corporación (Abel Matutes, Jordi Sevilla, Eduardo Zaplana, Pío Cabanillas, Cristina Garmendia, Elena Salgado y un largo etcétera), o ambas cosas (como Rodolfo Martín Villa o Marcelino Oreja) no es, en cambio, impedimento alguno.

26 mayo 2014

Europeas 2014 (año 1 d.RTVV)


¿Qué sería de España si tuviera medios de comunicación libres? Esa es la principal pregunta que me hago y creo que habría que hacerse a la vista de los resultados de las elecciones al parlamento europeo celebradas ayer. Porque a pesar de que la única ventana (y si no la única, siempre la más grande) que la ciudadanía tiene para asomarse el mundo insista en enseñarles una realidad parcial, distorsionada y condicionada; muchas personas demostraron ayer que son capaces de darle la espalda. Imaginen lo que podría pasar si dispusiéramos de medios de comunicación que fomentaran el conocimiento y dieran voz a todas las opciones y alternativas sociales y políticas. Esa situación ideal, no obstante, dista mucho de ser la nuestra y los resultados así lo reflejan. Imagino que a estas alturas ya habrán leído múltiples análisis de los mismos, pero por si les interesa, aquí les dejo el mío de modo telegráfico.

20 mayo 2014

Un robo 'menor'

El vicepresidente Ciscar, suscriptor y "vendedor" de todas las estratagemas del Consell de Alberto Fabra. 

"No hacen una a derechas". Desde el pasado viernes no consigo quitarme de la cabeza esa frase que —de estar aún con nosotros— mi iaia seguro utilizaría para definir las acciones del gobierno valenciano. Sí, mi abuela era muy de emplear esa construcción que a mí, a día de hoy, me suena retorcida, especialmente a la vista que "la derecha" hace pocas cosas precisamente bien. Pero para ella sí tendría sentido, pues aunque era muy conservadora y católica, también era muy recta, y no estaría para nada de acuerdo con cada una de las trapacerías en que se han convertido las acciones del gobierno que preside Alberto Fabra. 

La penúltima fue el anuncio el pasado viernes de los resultados del "barómetro de abril de 2014". ¿Que qué es eso? Les cuento. Desde hace años, algunos partidos de la oposición y alguna prensa (si no me equivoco, el último artículo al respecto lo escribí yo en Público a mediados de abril) han denunciado que los diversos gobiernos del PP en la Generalitat desde 1995 han gastado centenares de miles de euros de dinero público —en total, más de 3 millones de euros— en la realización de encuestas de opinión para su uso privado. La cosa no cambió con la llegada del presunto renovador Alberto Fabra, pero pillado en fuera de juego, su gobierno decidió la pasada semana hacer públicos los resultados —no se sabe si completos o parciales— de la última de esas encuestas y bautizarla así: "barómetro de abril de 2014".

02 mayo 2014

¿Es usted un imbécil?


Lo más fácil —y quizás lo más justo, habida cuenta de los calificativos que recibimos todos los que advertimos que aquello era un timo evidente—, sería decirles que son ustedes unos imbéciles. Al fin y al cabo, cuando Francisco Camps y Rita Barberá salieron en vísperas electorales a anunciar —recién estafados con la Copa América— la llegada de la Fórmula 1 a las calles de Valencia “a coste cero” siempre que ellos ganaran las elecciones, no hicieron otra cosa que tratarles como sobornables imbéciles. 

Entonces los indicios de que aquello era una estafa eran notables, pero bueno, con Canal 9 —que el Señor la tenga en su gloria— dando la matraca con los grandes eventos, “l’oratge i els moros i cristians”, quizás su capacidad de discernimiento se vio ligeramente afectada. Sin embargo ahora, siete años después, lo sucedido con la Fórmula 1 en Valencia es un hecho no sometible a interpretaciones. Francisco Camps y su gobierno, con la complicidad de Rita Barberá y el respaldo del PP, no solo contrataron la Formula 1 en Valencia sabedores de que sería un negocio deficitario, sino que además, en una acción que resume a la perfección su calidad política y humana, Francisco Camps, la víspera de dimitir por el ‘caso de los trajes’, decidió dedicar su última acción como presidente de la Generalitat a ampliar el contrato —que desde 2009 se sabía ruinoso— de la carrera valenciana y cargar todos los costes que pudiera ocasionar al bolsillo de los valencianos. 


10 febrero 2014

Menos caridad y más trabajar


Un gobernante, además de trabajar, tiene que hacerse la foto. Forma parte de su papel de representación y por tanto la ciudadanía debe entenderlo. Pero de la misma manera, además de hacerse la foto ha de trabajar. Les cuento esto porque el pasado jueves el President de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, asistieron a una gala de Casa Caridad de Valencia, organización que a diario da de comer a miles de valencianos sin recursos, y el que suscribe puede entender que acudieran allí para agradecer el parche que esta entidad pone a la situación dramática que muchas personas sufren en la actualidad. Pero lo que no puede entender ni comparte —y además cree que hay que denunciar— es que esa presencia, lejos de ser aprovechada por los citados para reconocer su parte de responsabilidad en esa situación (si no gobiernan para tratar de conseguir que vivamos dignamente sin necesitar de la caridad de nadie, ¿para qué gobiernan?), se convirtiera en un acto de propaganda política.

27 enero 2014

Hollande vs Fabra

Alberto Fabra y Esther Pastor. Foto: Javier Cavanilles (CC no comercial con atribución)

A los periodistas nos lo enseñaban en clase, pero cualquiera educado con los mass media lo saben sin necesidad de que se lo expliquen. Ante un mismo suceso, es más noticiable el que ocurre cerca que el que pasa lejos. Lo llaman el criterio de proximidad y es tan importante y tan normal su aplicación que a nadie le extraña que un crimen convencional sucedido en el centro de Madrid sea cubierto con varios minutos en el mismo informativo que apenas dedica unos segundos —y porque hay imágenes del suceso, que si no olvídense— a un atentado al otro lado del mundo en el que han fallecido centenares de personas. Les cuento esto porque en los últimos días no me lo he podido quitar de la cabeza. Y no me lo he podido quitar porque no acabo de entender por qué los medios españoles dedican tanto tiempo a la vida privada de François Hollande y tan poco —por no decir ninguno— a la de Alberto Fabra.

23 enero 2014

Fabra contra los más débiles

A mediados de noviembre, Alberto Fabra se retrató con este usuario de un centro de Villarreal. Seguramente entonces Fabra no le anunció que en dos meses le pasaría la factura.

El asunto es peliagudo y a poco que los medios se fijaran un poco en él, lo normal sería que no tuviera muy buena prensa. Sin embargo, los medios de masas no le están prestando prácticamente ninguna atención. No obstante —por si acaso— hace unos días el gobierno valenciano trasladó su habitual rueda de prensa semanal a Alicante para exponer su pionera medida, que los afectados solo habían conocido por carta unos días atrás: desde el 1 de enero iba a cobrar más a los discapacitados y dependientes por el servicio que se les ofrece en centros ocupacionales, de día y residencias. Alberto Fabra convertía así un servicio social básico gratuito (garantizado en el resto del Estado y en los países de referencia para el nuestro) en una manera de obtener ingresos. A costa, repito, de los dependientes y los discapacitados.

Sin embargo, el gobierno de Alberto Fabra hacía gala de su cinismo habitual para convertir este atraco a uno de los eslabones más débiles de nuestra sociedad en algo comprensible por la ciudadanía más irreflexiva. Primero señalando que los discapacitados y dependientes son 7.137 personas, de las cuales el 30% no se verá afectado; y finalmente retorciendo la medida para asegurar que "ninguna persona va a quedar fuera por no tener recursos económicos". Claro, precisamente porque tienen una pensión de discapacidad y sus familias —si han podido permitírselo— se han encargado de dejarles un patrimonio que pueda permitirles un mínimo de bienestar, el gobierno se lo piensa quitar. 'A los que no tienen, nos los tenemos que tragar', podrían haber añadido. Y todo por recaudar entre 10 o 15 millones de euros. Lo que han quemando en unos años en el Open 500 de Tenis, por poner un caso.

14 mayo 2013

#Caballerodondinero

A ciertos políticos se les llena la boca alabando el "emprendedurismo". Suelen ser los mismos que, por norma general, han dejado lo de emprender a los demás. Hoy en Público, cuento un llamativo caso, el de Juan Carlos Caballero, presidente de NNGG del PP en la Comunitat  Valenciana. Os dejo aquí la pieza: Fabra coloca al líder valenciano de Nuevas Generaciones con un sueldo de 45.000 euros.

25 enero 2013

Carta abierta a Alberto Fabra

Fabra, Camps y Fabra, tras la celebre "inauguración" del aeropuerto de Castellón, impulsado por todos ellos.

Molt Honorable President Alberto Fabra.

Asisto alarmado a la falta de reacción por parte de su gobierno ante las últimas novedades conocidas en lo que respecta a la herencia que su antecesor en el cargo, Francisco Camps, ha dejado, tanto a usted como al resto de valencianos. 

A estas alturas, con un rescate ya solicitado al Estado, y con una hipoteca de gastos a pagar en años venideros que se eleva a casi 30.000 millones de euros (según el último informe del Síndic de Comptes), a nadie le cabe duda de que la gestión de Camps en sus ocho años al frente de la Generalitat fue sumamente perniciosa para la ciudadanía. No obstante, este hecho negativo, que podría atribuirse —de encontrarnos ante una situación normal— exclusivamente a la ineptitud del ex presidente y su entorno, se ha visto matizado y agravado en los últimos meses ante la evidencia de que su predecesor no actuó de manera casual, sino de modo continuado, lo que induce a pensar que sus actuaciones fueron premeditadas.


07 enero 2013

Los 5.000 de Fabra

Alberto Fabra, en un momento de su discurso de Año Nuevo.
Le ha costado, pero finalmente Alberto Fabra ha dado un paso al frente y ha reivindicado como fruto de su ejercicio al timón de la Generalitat Valenciana algún dato macroeconómico. Casualmente ha sido la cifra del paro registrado durante el pasado mes de diciembre, que descendió en la Comunitat Valenciana en 5.024 personas, y que —curiosamente— el molt honorable adelantó personalmente vía discurso institucional de fin de año y vía twitter, cuando lo habitual es que ni el conseller del ramo se atreva a dar la cifra delegando la papeleta en un subordinado. Sí, ya sé lo que estarán pensando, que lo que ha hecho ha sido apuntarse un tanto después de esconder la cabeza durante un largo periodo de datos negativos en este y otros sentidos. ¿Pero por qué pensar que Fabra haya tenido una iniciativa tan vulgar?

29 noviembre 2012

Nos roban y nos preocupa el nudo de la corbata

Jorge Bellver, portavoz del PP en Les Corts, saluda a Alberto Fabra en una imagen de archivo.
La última sesión de control al presidente de la Generalitat de 2012 (la última, sí, aunque aún no hemos estrenado diciembre) acabó ayer, como seguro habrán escuchado, como el rosario de la aurora. En todo caso, les resumo: un grupo de dependientes, familiares de dependientes y trabajadores en centros de atención, fueron expulsados del pleno tras protestar desde la tribuna de invitados por los impagos del Consell a este sector y que asciende más allá de los 70 millones de euros (una organización reclama esa cantidad para sus socios, y solo agrupa a parte de las empresas afectadas). Las protestas fueron aplaudidas desde los bancos de la oposición, cuyos integrantes acabaron enfrentados a gritos con los del PP, siempre con la ayuda —involuntaria o no— del presidente de la cámara, el también popularista Juan Cotino.

Lo sorprendente, no obstante, es que poco después, este incidente y los resultantes de la mala gestión del mismo por parte de Cotino centraban ya los titulares de la prensa digital y los informativos radiofónicos. La "mala imagen" de "nuestros representantes" era motivo de preocupación de la prensa bienpensante. "¿Por qué no se comportan nuestros representantes?", reclamaban algunos metiendo a todos en el mismo saco (si no solo a los de la oposición), mientras otros lamentaban que "cualquier mínimo rastro de política, de espíritu constructivo, había desaparecido del hemiciclo".

Seguir leyendo en Som - Eldiario.es País Valencià.

24 octubre 2012

Una egoísta forma de "solidaridad"

Los representantes de la patronal farmacéutica, ayer a las puertas del Palau de la Generalitat.

Ayer, varios centenares de empresarios farmacéuticos de todo el País Valencià marcharon por las calles de València para protestar por los 600 millones de euros que —según sus datos— les adeuda la Generalitat. Sí, la extraña construcción no ha sido a propósito, sino a conciencia: aunque hubo cánticos aislados, los farmacéuticos protestaron así, al aire, por su destino, en lugar de reclamar al Consell, responsable de los impagos y de la gestión del dinero público que ha derivado en ellos.

Sin embargo, lo que más me llamó la atención de la protesta es que, en el manifiesto que se leyó a las puertas del Palau de la Generalitat y en sucesivas entrevistas a sus portavoces, los farmacéuticos, además de no cargar las tintas sobre el gobierno de Fabra (que fue el que inició los impagos, ya que Camps, con mujer farmacéutica, los mantuvo al corriente hasta su dimisión), hicieran "un llamamiento a la sociedad civil para que se sume" a ella.

Seguir leyendo en Cremats.

24 septiembre 2012

¿Tiene voz Fabra?

Alberto Fabra y Mariano Rajoy en una imagen de archivo.
Apenas faltan unas horas para el inicio del debate de política general en las Cortes Valencianas y ningún medio estatal se hace eco de ello. La explicación políticamente correcta sería que la coincidencia temporal con el equivalente catalán, tras el despliegue independentista del 11S, hace que aquel eclipse al valenciano. Sin embargo hay otra explicación más certera, por triste que parezca: nadie –especialmente fuera de las fronteras del País Valencià— espera nada extraordinario de los gobernantes valencianos.

Y razones para ello no faltan, empezando por la principal: no hay precedentes de un gobierno valenciano que, de una manera firme, haya incomodado sustancialmente al estatal con una propuesta autónoma. Ninguno.

14 septiembre 2011

Antes la muerte


Les hablo de memoria, pero no cabe duda de que, si con el dinero que se puede recaudar en un año no alcanzaría para pagar los 320 millones que los valencianos debemos al ICO por la dársena para la Copa América, en un par de años zanjaríamos esa deuda y además podríamos pagar también los más de 90 millones que cuesta el inútil Ágora de Calatrava y olvidarnos de él y los intereses de demora que genere. Si esto no nos convenciera, también podríamos optar por destinar el dinero de un año a pagar, no solo los también más de 90 millones de euros que aún hemos de costear por la realización del circuito urbano de Fórmula 1, sino también el desorbitado canon anual pactado con Bernie Eccleston para que la carrera se dispute en Valencia hasta el año 2014. Y si esto no les parece fino, podría destinarse el montante de dos años a zanjar los 328 millones que estamos pagando —más los intereses de demora que genera— por el Palau de les Arts y un buen puñado de temporadas con la mejor programación operística. Al fin y al cabo, es la gente pudiente —también los ciudadanos de a pie, aunque haciendo sacrificios— la que puede acceder a estos eventos de lujo en los que nos comprometió el nefasto gobierno de Francisco Camps y que han dejado las arcas públicas valencianas en números rojos.

Pero no, como anunciaba el lunes Alberto Fabra, la situación puede ser todo lo crítica que se quiera, pero los que más tienen no tendrán que arrimar el hombro volviendo a pagar, no un impuesto nuevo, sino uno que pagaban hasta hace cuatro días. "¡Antes la muerte!" le faltó decir al flamante President de la Generalitat ante un complacido grupo de miembros de la Asociación Valenciana de Empresarios. Estos dicen representar al empresariado valenciano, aunque a uno le resulta difícil creer que exista un solo propietario de una mediana o pequeña empresa (de las miles afectadas directa o indirectamente por los impagos de la Generalitat) que haya asistido con satisfacción a la renuncia del Consell a recaudar los aproximadamente 215 millones de euros anuales de ingresos que supondría para los valencianos la recuperación del impuesto sobre el patrimonio. Un impuesto, no lo olvidemos, que solo paga una mínima parte de los ciudadanos con mucho, pero que mucho patrimonio.

Así pues, mientras funcionarios cualificados de la administración valenciana se van a la calle por decenas "porque no hay dinero"; centenares de empresas echan el cierre, reducen personal o dejan de pagar a trabajadores y proveedores porque no les llega lo que les debe la Generalitat; y los intereses por la deuda generada en años de despilfarros en "grandes eventos" y aún más grandes inutilidades —aeropuerto de Castellón, estudios de la Ciudad de la Luz, Terra Mítica, etc.— no paran de crecer, pues las deudas no se saldan; Fabra se posiciona donde le dice el PP: los ricos no se apretarán el cinturón para que salgamos de la crisis. Pues eso, muerte.