Estimadas compañeras de la prensa.
Os escribo estas breves líneas porque, aunque el caso que motiva mi reacción se podría considerar aún aislado, la cercanía de varios comicios electorales me hace intuir que, si no estamos vigilantes y hacemos autocrítica, el error que lo protagoniza estaría a punto de extenderse y podríamos llevar a la ciudadanía a una confusión generalizada.
El error al que hago referencia lo cometía esta mañana Pepa Bueno en Hoy por hoy de la Cadena Ser, cuando, valorando unas encuestas electorales, calificaba el voto que los ciudadanos ofrecían a cualquier opción política que no fuera el Partido Popular o el PSOE como "voto de castigo". Pepa Bueno, seguramente despistada o víctima de los síntomas de un catarro o alguna molestia similar, no solo lo nombraba de pasada, sino que titulaba así su análisis, insistía sobre ello e interpelaba a sus contertulios al respecto de los motivos de ese "voto de castigo".















