31 marzo 2008

Camps en promoción

"Se ha acusado a Francisco Camps de preferir el viaje a Roma a presentarse en las Cortes Valencianas, pero cualquier de nosotros, en su lugar, hubiera actuado de idéntica manera. Entre una fotografía saludando a Alfonso Ferrada y otra a los pies de Benedicto XVI, caben pocas dudas a la hora de escoger. Camps se ha comportado como el excelente político que es y, gracias a ello, obtiene un importante triunfo mediático. Ahí están, para confirmarlo, las imágenes de los diarios. Puede que tengan razón quienes piensan que el presidente ha incumplido sus obligaciones, pero se necesitarán argumentos de mayor peso para convencer a los ciudadanos. La visita al Papa le ha proporcionado a Camps una publicidad de valor incalculable. Ya que estamos obligados a pagar su carrera política -como hicimos con Eduardo Zaplana-, alegrémonos de que utilice bien nuestro dinero. Camps sabe hacerlo, y su marcha ascendente en del Partido Popular es la mejor muestra.

Porque es evidente que Francisco Camps no está aquí para gobernar la Comunidad Valenciana, sino para preparar su futuro. Si al presidente le preocuparan los valencianos de un modo efectivo, se comportaría de manera muy distinta a como acostumbra. Pero mientras se gaste 700.000 euros en un torneo de viejas glorias del fútbol, y en Alicante los niños enfermos de cáncer no tengan atención a domicilio, no hay mucho sobre lo que podamos discutir. La comparación puede resultar demagógica, pero sólo en la medida en que la realidad lo es. [...]"

Aún continúa la excelente columna Realismo sucio, que firma hoy José Ramón Giner en la edición valenciana de El País. Recomiendo su lectura a todo aquél que quiera conocer un poco mejor el déficit institucional que vive actualmente la Comunitat Valenciana, como resultado de años de empleo de las mismas para la promoción personal de sus máximos representantes (elegidos, no lo olvidemos, por un pueblo plácidamente anestesiado).

PD: Camps fue el único de los cuatro presidentes de las comunidades autónomas que formaron parte de la Corona de Aragón -sí lo hicieron Iglesias, Montilla y Antich- que no acudió este fin de semana a la celebración del 800 aniversario del nacimiento del rey Jaume I, conquistador del territorio valenciano para su corona. Quizás ello habría supuesto reconocer que en las cuatro comunidades se habla la misma lengua (hasta el presidente aragonés la empleó en un momento dado consciente de que se habla en algunas poblaciones aragonesas) y no pasa nada. No, mejor fomentar la discrepancia y el odio entre pueblos vecinos, aunque sea a partir del engaño, si así se perpetúa en el poder. Así se las gasta Camps, el moderado del PP como le llaman en Madrid.

PD2: Para que se valore mejor mi apreciación positiva del detalle de Iglesias de hablar en catalán: Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, no dice en valenciano ni "bon dia". Son distintos modos de valorar y apoyar la cultura de su respectivos pueblos.

Camps avergüenza a su Comunidad ausentándose del Homenaje a Jaume I (la foto, de EFE/Alberto Estévez, la he pillado de Levante-EMV)

27 marzo 2008

Ni miedo, ni pena

Estos últimos días, la presión informativa se ha acrecentado, pero ya llevan un tiempo tratando de meternos a todos el miedo en el cuerpo con la caída del precio de la vivienda, como si nuestro porvenir, el de España, dependiera solo de ello. Pero basta hacer un pequeño ejercicio de memoria para relativizarlo.

Cuando el precio de la vivienda empezó a subir con fuerza hará cosa de siete años, ¿usted compró, sin necesitarlo, una vivienda, para especular con su precio? Enhorabuena si fue así. Mucha gente lo hizo y sacó una buena tajada, pero seguro que coincidirá conmigo en que conoce a más personas que se lamentan de no haber comprado entonces y haberse sacado un dinerillo con la posterior venta, que a beneficiarios de esas especulaciones (o igual no, quién sabe, yo es que me rodeo de gente que cree que para ganar dinero hay que trabajar).

Esa gente, la que realizó ejercicios de compraventa de pisos durante los últimos años, es a la que se ha venido a denominar con el término en plural de "inversores" (que suena más fino que especuladores), y es la que, junto a los que necesitaban una vivienda nueva, movió el mercado, en su caso subiendo su precio por encima de su precio real (si entendemos la vivienda como un bien de primera necesidad). Esto generó que los que necesitaban un piso para vivir, bien aceptaran el precio de mercado, o bien esperaran tiempos mejores. Seguro que también conocen a alguien que compró para vivir, porque lo necesitaba ya, porque era "mejor que alquilar". Enhorabuena también para ellos, porque valoraron los pros y los contras y tomaron, como personas responsables, una decisión a partir de ellos.

Lo que sucede ahora es que, simplemente, la subida de los precios de la vivienda se ha pasado de castaño oscuro, hace meses dejó de ser rentable especular con ella y se ha frenado la venta de pisos. Era una tendencia que se intuía desde hace tiempo, y por ello, los que necesitan una vivienda para habitarla, están dispuestos a sacrificarse y esperar un poco para que los precios se acerquen a su valor real. Un precio que parece que, por convención, todos creemos bastante por debajo del que actualmente está marcando el mercado.

¿Y qué sucede? Que a resultas de esto nos tratan de meter miedo. Se pone el grito en el cielo diciendo que esta crisis será muy grave para el país. Se habla de que se perderán muchos empleos, que habrá que tomar alguna medida para que la gente pueda pagar sus pisos, que esta afectado todo el sistema financiero -otros que se han forrado estos últimos años, sin que le personal lo hayamos notado-, que habrá que fomentar la construcción protegida... ¡Se pide la intervención del Estado!

¿Pero de qué tenemos que tener miedo? ¿Dejó su hijo los estudios para meterse a peón porque eso le garantizaba un futuro? ¿Repartieron dividendos los constructores a todos los españoles cuando lo ganaron a espuertas los últimos años? ¿Verdaderamente hay tantos irresponsables en el país que compraron pisos que no pueden pagar? ¿Es culpa nuestra que se equivocaran? No. Muchos han hecho un gran negocio durante estos años, desde los puestos más bajos a los más altos, pero la mayoría hemos ido tirando con lo nuestro. ¿Ahora toca apretarse el cinturón? Pues que se lo aprieten ellos. ¿Que la industria de la construcción no es rentable? Pues todos los esfuerzos del Estado y las comunidades autónomas deben ser para apoyar a otras más competitivas. ¿Qué el precio de la vivienda se desploma? Debemos de estar de enhorabuena, será más fácil que todos podamos acceder a una.

Tratarán de disfrazarlo de mil maneras para acabar dando dinero público a los constructores (que la crisis afectará al sistema financiero -que ha tenido beneficios millonarios los últimos años y tampoco los ha repartido entre los ciudadanos-, que si generan mucho empleo, que los españoles no pueden pagar sus hipotecas -como si todo el mundo estuviera recién hipotecado-, etc.) y alargar así la agonía del sector a costa de todos, pero lo mejor, créanme, sería ya que se produjera su caída. ¿Temblaría España con ella? Seguro, pero quizás podríamos tratar de levantarla en un paisaje más limpio, especialmente de todos los que se beneficiaron a costa de nosotros durante los últimos años y creían que el chollo les iba a durar eternamente. Así que no tengan miedo. Ni pena.

26 marzo 2008

Vistazos - 26 marzo

25 marzo 2008

Hoy, como ayer

Hoy, como ayer, en nuestro país cientos de personas han evitado pasar por una calle en la que saben que podrían encontrárselos. Frecuentan siempre los mismos bares, las mismas zonas de recreo y no generan ningún problema especial a la mayoría de sus vecinos, por lo que muchos no los consideran un peligro, minimizan el problema, los hay que incluso no creen ni que el problema exista, e incluso, los que los aplauden. Pero cientos, miles de personas, viven atemorizadas por esa minoría, violenta y asesina. Asesina, sí, porque al menos 75 personas han fallecido en este país -y pueden ser más- desde 1991 a consecuencia de estos grupos de violencia organizada, y muchísimos más padecen sus ataques en actos violentos que se producen a diario, sin contar el lastre que supone no poder vivir en tranquilidad como la mayor parte de los españoles.

Les hablo de la violencia de odio, como la define el Movimiento Para la Intolerancia, que el pasado viernes 21 de marzo, instituido por las Naciones Unidas como el Día Internacional Contra la Discriminación Racial, presentó un informe con esas alarmantes cifras. Un informe que pone de manifiesto uno de los problemas de violencia que afecta a un mayor número de ciudadanos en este país, aunque sea silenciado de manera sistemática, al tiempo que vemos como se incrementa con naturalidad desde algunos grupos de poder, la intolerancia ante los distintos, ya sea por motivo de raza ("la inmigración es la culpable de nuestros problemas"), ideología ("el que no piensa como yo es un radical"), o sencillamente por su modo de vivir ("los homosexuales son gente enferma; los punkis, gentuza" etcétera, etcétera...).

Hoy, que no es su día porque las efemérides se solapan -sin ir más lejos, hoy es el Día Europeo Contra la Trata de Seres Humanos-, también hay que acordarse de ese problema, porque hoy, como ayer, como mañana y como pasado, usted quizás no, porque entra de lo que estos "guardianes de las esencias" consideran como normal, pero su hija, su vecino o cualquiera, volverá a ser víctima de una agresión por odio. Porque en toda España y no sólo en un punto y por unos motivos, hay mucha gente que vive pensando por qué calles no debe pasar. Y mientras, la verdadera escoria anda suelta.

22 marzo 2008

Nunca es tarde... "Cita a Sarajevo" de Francesc Bayarri

En 1969 el general croata Vjekoslav Luburic, responsable de miles de asesinatos en el campo de concentración que comandaba durante la Segunda Guerra Mundial (en la que su ejército combatió junto a los nazis), llevaba años viviendo plácidamente en Carcaixent, una localidad cercana a Valencia. Hasta aquí había llegado a través de la Ruta de Ratas (como popularmente se conoce a las vías de escape que se tendieron desde diversos países -entre ellos el Vaticano- para refugiar a criminales de guerra nazis) con la ayuda de la iglesia y la connivencia del régimen franquista, que lo tenía como ejemplar luchador anticomunista. Pero aquél año también encontraría aquí su muerte. Su sirviente, el joven yugoslavo Ilija Stanic, que desapareció en el momento del asesinato, fue acusado inmediatamente como autor del crimen, pero nadie, ni la policía y los servicios de espionaje franquistas, ni la Interpol, lograron nunca encontrarle. Sin embargo, más de tres décadas después, un periodista valenciano al que impactó aquel suceso de su infancia, toma en sus manos la investigación de lo sucedido y emprende un viaje a Sarajevo detrás de una corazonada que le dice que allí encontrará al supuesto autor de los hechos.

Ése es el punto de partida de Cita a Sarajevo ('06, L'Eixam Edicions), un excelente libro, a mitad camino entre el gran reportaje periodístico y el ensayo, del periodista valenciano Francesc Bayarri. Una obra trepidante y atractiva en muchos sentidos. El primero y obvio es el de la resolución del misterio que investiga, que el autor desvela con notable pulso, dosificando los datos y cada uno de los pasos para mantener en vilo al lector. El segundo, la descripción de las realidades resultantes de la antigua Yugoslavia, a partir de la descripción de su pasado con la excusa de situar las historias de Luburic y Stanic (que no son sino una consecuencia de la historia de la zona), y también del viaje en busca del segundo al Sarajevo actual; aspectos que Bayarri introduce en la narración de un modo sutil, dándole gran importancia, pero sin parecer en ningún momento un anexo innecesario a la trama del relato. Y finalmente, como guinda de toda la obra, la introducción por parte del autor de su propia reflexión sobre la realidad informativa, motivada por la duda que le queda sobre lo vivido una vez concluida su investigación.

Poco más les puedo contar de este libro (si no se lo quiero fastidiar) cuyo principal misterio no es si hubo o no cita -la hubo, como en su día publicó la prensa (Levante-EMV, La Vanguardia, ambos en pdf)-, sino, en todo caso, saber si el periodista será capaz de encontrar la verdad de lo sucedido. O, más aún, si esa verdad, o cualquier otra, existe como tal.

PD: El libro actualmente sólo está disponible en valenciano, lo cuál me parece francamente sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de tontadas que se publican. Por otra parte aprovecho para animar a leerlo especialmente a los "amantes del misterio", de los que me acordé en numerosas ocasiones mientras lo leía, pues en él encontrarán una trama enigmática, espionaje, conspiraciones entre nazis, franquistas, iglesia, etc. que, esta vez sí, tienen que ver con el mundo en que vivimos, y no con una sarta de sandeces.

21 marzo 2008

Por el vuelo de una falda

"Todo el mundo en Valencia sabe (o debería saber) que el entramado social de las fallas siente una aversión innata ante cualquier ingerencia en su mundo perfecto, en el que el ciclo anual de la fiesta ordena y da sentido a sus vidas, un sentido en el que el medio y el fin es la ritualización espectacular de la vida social. No se olvide que, para un fallero, el momento culminante de la fiesta no es la cremà (la quema de la falla), sino l’ofrena: un desfile que a modo de procesión realizan durante dos días más de 100.000 falleros y falleras ataviados con el traje típico (condición imprescindible), que culmina con una ofrenda de flores a la patrona, y que se retransmite íntegramente por televisión. Se ofrecen a sí mismos como espectáculo, sujeto y objeto, a un tiempo, de la fiesta, a la vez que subrayan su poder sobre el espacio público. En este marco espectacular la evolución natural de las costumbres indumentarias y de los modelos estéticos de las fallas deben ser imperceptibles para el fallero medio, dar la sensación de que nada cambia y dejar la constatación de que eso no es así para cuando se revisan las fotos de tu madre. Esa apariencia de inmovilismo es, en realidad, una de las claves de su éxito social, su lugar en el mundo como anclaje de una población que no ha tenido otros medios, ni personales ni colectivos, para integrarse comunitariamente, y que en un entorno percibido como inseguro (empleos precarios que ni siquiera permiten organizar una vida en torno a él, una vivienda en cuyo altar económico se sacrificará cualquier posibilidad de emancipación personal o social, unos estudios que no garantizan un mejor nivel de renta…) permite ofrecerse orgulloso “de lo suyo” y desafiante ante los demás."

Ésta es sólo una de las perlas que Josep Izquierdo ha dejado en su texto "Por el vuelo de una falda: indumentaria fallera y populismo", publicado hoy en su columna semanal en Libro de Notas, a propósito de la "extraña" (como bien explica Izquierdo, no lo es) sugerencia por parte de Rita Barberá de realizar un cambio en el vuelo de la falda del traje que lucen las falleras. De lectura imprescindible, especialmente en Valencia.

19 marzo 2008

Antes de que ardan

Cuando escribo estas líneas faltan a penas unas horas para que ardan las Fallas 2008. Han sido éstas, por la fecha en que ha caído San José, unas fiestas largas, y las molestias que han ocasionado a los vecinos se han hecho notar quizás más que en otras ocasiones. Sin embargo no voy a hablar ahora de lo malo, sino de lo mejor que tienen, que es su esencia misma. Y para ello voy a reivindicar un par de fallas que, entre tanto artefacto colorido de cartón piedra sin sentido utilizado para rendir pleitesía al poder (o simplemente, porque hace falta para que un grupo de personas se haga el amo de un trozo de calle durante más de una semana), siguen manteniendo el espíritu artístico y sobre todo crítico que es la esencia de la Falla. Son las mejores fallas que he visto este año y aquí se las dejo (pinchando sobre las imágenes podrán verlas en gran tamaño).

La mejor grande es la de Plaça de l'Àngel.

Mejor Falla 2008 (Plaça de l'Àngel) 01

El edificio del fondo no es parte de una falla que, no hay que esconderlo, también eligió el Partido Socialista valenciano como la mejor del 2008. Lo cierto es que era realmente buena.

En sus escenas, varias personas -una anciana a la que quieren desahuciar, un joven que no puede acceder a la vivienda, una mujer que necesita que en su vieja finca se instale un ascensor porque no puede subir a su piso, un hombre que contempla impotente como el Ayuntamiento destruye el patrimonio de la ciudad, etc- escriben cartas a las autoridades valencianas para que traten de solventar sus problemas.

Mejor Falla 2008 (Plaça de l'Àngel) 02

Mejor Falla 2008 (Plaça de l'Àngel) 03

Mejor Falla 2008 (Plaça de l'Àngel) 04


La infantil de Plaça de l'Àngel mantiene el mismo esquema, aunque esta vez son niños los que reclaman parques, escuelas públicas, etc. La escena que os pego me hizo especial gracia, al reivindicar que volvamos alguna vez al correo tradicional en lugar de tanto e-mail.

Mejor Falla 2008 (Plaça de l'Àngel) 05


No obstante, la mejor infantil de las que he visto, ha sido la de Na Jordana. Estaba dedicada a la ecología, al respeto de los recursos naturales, etc. Como es obvio, no ha recibido ningún premio.

Mejor falla infantil 2008 (Na Jordana) 01


Os dejo un para de escenas. Una explicando a los niños -y a los no tan niños- las bondades del reciclaje. Otra, denunciando la contaminación que vertemos al mar y homenajeando a los voluntarios que lo han limpiado cuando se ha producido una catástrofe.

Mejor falla infantil 2008 (Na Jordana) 02

Mejor falla infantil 2008 (Na Jordana) 03


Seguro que ha habido muchas buenas más (aunque cada vez sean más difíciles de ver), pero vayan éstas en homenaje al resto de las que mantienen la esencia de las Fallas. Si el año que viene lo recuerdo, quizás pida ayuda a mis lectores valencianos y podamos reivindicar muchas más.

15 marzo 2008

Sobran las palabras, llegan los «bulldozers»

"El Cabanyal, crónica de una muerte anunciada. Sí, crónica de una muerte. Porque cuando la avenida de Blasco Ibáñez parta El Cabanyal por la mitad -con una guadaña de cemento y hormigón-, lo que quede seguirá llamándose El Cabanyal, pero tendrá poco o nada que ver con lo que fue. Y sobre todo con lo que podría haber sido, de mediar otro talante y otra sensibilidad por parte de Rita Barberà.

¿Seguirá llamándose El Cabanyal o tal vez no?. Casualmente, el mismo día en que el Tribunal Supremo daba el pistoletazo de salida para su destrucción, se presentaba el trazado del pomposo Valencia Street Circuit, en el que las puertas de acceso desde El Cabanyal se llaman Puerta Malvarrosa F y G. Tal vez, la alcaldesa haya decidido premiar la firme oposición vecinal a este proyecto -durante décadas- con el mismo método que Jerjes I anunció a Leónidas en las Termópilas: «Borraremos de la historia todo rastro de vuestra existencia.» Los persas ganaron la batalla de las Termópilas, pero aquella gesta consiguió unir a todos los griegos contra el invasor, que salió escaldado de la Hélade.

La muerte del Cabanyal estaba anunciada por dos causas al menos: en primer lugar, porque parece ingenuo pensar que un proyecto con tantos intereses en juego -de personas tan influyentes- pueda ser frenado por gente sencilla. Cuando sucede, es la excepción, como todos sabemos.

En segundo, porque el ayuntamiento ha conseguido durante años acabar con la paciencia de los vecinos. Un consistorio que ha consentido -cuando no ha auspiciado- la degradación del pueblo marítimo hasta extremos inmorales. El Cabanyal es hoy un auténtico gueto dentro de la ciudad: ausencia de equipamientos, infraestructuras e instalaciones, delincuencia generalizada, tráfico de drogas, ocupación ilegal de unas casas, dificultades para la rehabilitación de otras (por supuesto sin subvención). Esta situación perpetuada durante años (especialmente dramática entre la Séquia d´En Gasch y la Remon­ta) ha propiciado el abandono sistemático del pueblo. En otras palabras: todo aquel que tenía posibilidades económicas -y no era un bohemio- ha salido por piernas. [...]"

Éste es sólo el principio del certero artículo que Felipe Bens, autor del libro Las Casas del Cabanyal, ha publicado hoy en Levante-EMV. Después de leerlo les recomiendo que entren a ver la web de su libro, porque quedará como testimonio de la infamia, del patrimonio que Rita Barberá destrozó para especular sobre sus escombros (qué casualidad que las obras vayan a empezar, precisamente, por la suculenta primera línea de playa), poniendo de nuevo a Valencia -y a los ciudadanos que vivimos en ella y lo permitimos- en el mapa de la incultura y la vergüenza.

PD: Hoy la edición valenciana -¿por qué no en la nacional?- del diario El País publica una nueva noticia sobre el mobbing que ha practicado y practica el Ayuntamiento sobre los propietarios de las vivendas que va a ser expropiadas para que las vendan muy por debajo de su precio de mercado.

Mientras, da vergüenza ajena, como periodista y como ciudadano, asistir al "no espectáculo" de los medios de comunicación con vitola de "valencianistas", mirando hacia otro lado mientras su alcaldesa destroza una parte insustituible del patrimonio de la ciudad (alguno tiene la desfachatez de pedir al mismo tiempo firmas para restaurar el teatro romano de Sagunt). Engañan a sus lectores y éstos se dejan engañar. No aman Valencia ni la han amado nunca.

14 marzo 2008

Al servicio del partido

"Por la mañana, a ver la exposición de Sorolla. A mediodía, a disfrutar de la mascletà, que hacía buen día. Después a comer una paellita. Y, por la tarde, a los toros, a ver al maestro Tomás. Suena bien, ¿verdad? Pues ésa, y no otra, fue la jornada laboral que ayer se marcó el presidente de la Generalitat, el molt honorable Francisco Camps. ¿Se pediría el día libre a sí mismo y, en consecuencia se lo descontará de las vacaciones, como ocurriría con cualquier trabajador que pretendiera darse ese gustazo al cuerpo? ¿O, por el contrario, como me temo, nos ha colado a todos los demás esa jornada de holganza?

Porque, además, tuvo la desfachatez de hacer constar esa actividad a cuenta de su cargo institucional, cuando a lo que se dedicó fue a hacer de cicerone para el presidente de su partido, Mariano Rajoy, es decir, para una actividad partidista. Confundiendo así, una vez más, su función como presidente de todos los valencianos con la de presidente de los militantes del Partido Popular en la Comunitat.

Y todo ello, por si no fuera suficiente, en la jornada en la que tenía que haber tenido lugar su comparecencia en el pleno de las Corts para la sesión de control a preguntas de la oposición. Un pleno que sus acólitos abortaron con la pueril excusa de que en plena época fallera habría problemas de accesibilidad hasta el hemiciclo."

Aún continúa un poco más Andrés H. de Sá explicando en su columna Día de fiesta para algunos, la vergonzosa jornada que ayer dedicó el President de la Generalitat Francisco Camps a honrar al presidente de su partido -un hombre que hace a penas unos días mereció repetir en el puesto de líder de la oposición por decisión de la mayoría de los españoles- en lugar de a trabajar para los valencianos. Lo hizo sin rubor, tan sólo unos días después de asegurar que el Consell que preside no tendrá relaciones con el gobierno central hasta que éste incremente la financiación a la Comunitat (un gesto hipócrita, pues no lo reclamó en el Estatut, que es donde debía, para que éste fuera ejemplo para otras comunidades). Sin duda, es lo mejor que podía hacer por los valencianos, dejar de trabajar con el gobierno y hacerlo con la oposición. Así llevamos cuatro años y nos esperan cuatro más. Quizás a la próxima, si ganan los suyos (que es a lo que se dedican en cuerpo y alma), los valencianos recuperemos el tiempo perdido.

La foto es de El País (vía Malva-Rosa Connection)

De aquí tenía que ser

-Me llamo Victoria -respondió sorprendida y con rostro de extrañeza ante la pregunta de Rajoy.

-Tienes un nombre muy bonito. Te voy a explicar por qué. ¿Qué te parece?

-Fantástico -le dijo Victoria Blázquez, fallera mayor infantil de Valencia, a Mariano Rajoy ante la expectación del público que los rodeaba junto al balcón del Ayuntamiento instantes antes de la mascletà.

-Te explico. En el mitin que ofrecí en la plaza de toros de Valencia -continuó el líder popular- vuestra alcaldesa Rita Barberá bautizó a mi popular niña con el nombre de Victoria, que es la niña que personifica la España que yo quería si hubiese ganado las elecciones. Por eso te digo que tienes un nombre muy bonito que te traerá mucha suerte en la vida.

Este ridículo diálogo aparece recogido en un vergonzante y empalagoso ejemplo de periodismo de partido en el periódico Las Provincias bajo el título La niña de Rajoy, en la mascletà. No se pierdan el primer comentario a la noticia. Espectacular.

13 marzo 2008

Miedo y asco en Valencia

Hoy es para mí un día muy triste, y lo es porque me siento derrotado. Parafraseando a alguien que se expresa mejor que yo, estoy acostumbrado a ser vencido, aunque raras veces me he sentido derrotado. Pero hoy es una de ellas. Hoy no me apetece escribir. ¿Para qué? ¿De qué sirve?

Lo que motiva esa derrota es que hoy, el Tribunal Supremo ha dado el visto bueno al Ayuntamiento de Valencia para que arrase un barrio centenario y desahucie a sus vecinos. Les he hablado de ello, de ellos, y de su larga lucha para recibir un trato justo por parte unos políticos que vieron en sus viviendas, tan cercanas al mar, un estupendo solar en el que especular. Y hoy, después de años de lucha y de interminables recursos, el Supremo ha dado la razón al Ayuntamiento que ha jodido a los vecinos sometiendo al barrio a la degradación y el abandono durante más de una década, al que le solicitó hace unas semanas que aplazara la sentencia hasta pasadas las elecciones no fuera a no resultarles rentable. ¿Cómo puedo tener fe en el sistema un día como hoy? ¿En una justicia que aprueba que se pisoteen los derechos de los ciudadanos?

Ahora, gracias a la sentencia, Rita Barberá podrá meter las excavadoras en el barrio y hacer otra mierda de calle como la recientemente reformada Avenida la del Puerto, con sus cinco carriles de sentido único, para que los coches alcancen los 80 kilómetros por hora antes de frenar para no incrustar sus morros en las obras del circuito de Fórmula 1. ¿No podía haber hecho en ella un estupendo paseo? No, para eso tenía que destruir otro barrio, tirar a multitud de vecinos de sus viviendas y dejar que la especulación haga el resto con los que queden en los próximos años.

Y todo ante la pasividad de los ciudadanos de Valencia. Unos ciudadanos pasotas que permiten y -¡qué demonios!- aplauden con sus votos masivos, que sus políticos sean unos verdaderos cínicos e hipócritas, que por un lado se escandalizan de unas obras en el artificial teatro romano de Sagunto (del que no quedaba prácticamente nada original antes de que se acometieran), y que por otro destrozan el poco patrimonio real que va quedando en la ciudad. Mentecatos que se ofenden por "cómo nos tratan los catalanes" mientras dejan que "los más valencianos" aniquilen los últimos vestigios de su pasado para construir y lucrarse a su costa construyendo un volátil futuro de cartón piedra. Desalmados que miran hacia otro lado para no ver que, en esas viviendas que se quieren derribar, viven además personas tan normales como ellas, pero que, por suerte, no son ellas.

Y leo que sale Rita Barberá echando la culpa a la "izquierda radical" de haber retrasado la "recuperación del barrio". ¿Recuperación de qué? ¿De cómo ella lo ha degradado? Y leo cómo los medios afines publican la noticia sin profundizar, para que no cale, para que nadie se apiade de los vecinos afectados, para que pasado mañana sea historia. Y siento pena por los vecinos, y vergüenza e impotencia por todo lo demás. Y dejo de escribir, porque ya no puedo más.


Este collage es obra de Alex Hurtado, autor de una magnífica serie de fotos -que podéis ver en este set de flickr- mostrando cómo es actualmente este barrio de Valencia. Mostrando cómo, si no lo impedimos, nunca volverá a ser.

11 marzo 2008

Fallas again

Esto parece un déjà vu, pero no lo es. Ya lo comentó hace unas semanas Solet con motivo de la instalación de la nueva iluminación fallera en la Falla Sueca-Literato Azorín y que ha reeditado los problemas entre comisión y vecinos de todos los años. Problemas que de nuevo se han saldado con la victoria de la comisión, que también se ha visto reforzada con el premio de la Junta Central Fallera a la mejor iluminación de este año (vamos, que la mejor iluminación puede ser una que se pasa por el forro de ya saben dónde los derechos de los vecinos).

Hoy la prensa ha ofrecido una nueva muestra. El Ayuntamiento ha aprobado las instalación a lo largo de la ciudad de Valencia de 250 urinarios portátiles para satisfacer la demanda de los visitantes en la semana fallera. Una cifra que de nuevo contrasta -ya leímos la misma noticia el año pasado- con los 7.000 que se alquilaron y distribuyeron con motivo de la visita de los seguidores del Papa Benedicto XVI (seguramente, con más problemas de incontinencia que el ciudadano medio).

En Valencia los problemas no se solucionan. Simplemente, se olvidan. Pero no molesten a Rita, que bastante faena tiene presidiendo la mascletà.

Si es lo que quieren

"Ya está", esas fueron las palabras que empleé ayer para resumir la relativa sensación de incertidumbre que todos teníamos tras una agria campaña electoral al Congreso a nivel nacional. Sin embargo, ahora, cuando quiero exponer algo de la aportación valenciana a ese resultado, no sé cómo empezar, pues el "ya está" se podía haber escrito semanas antes de que empezara la misma contienda. EU, la versión valenciana de IU, entregaba su escaño al convertirse en el último ariete del PC contra Llamazares en España, con la consiguiente huida de buena parte de su electorado. La otra alternativa de izquierdas al margen del PSOE, la constituía la nueva amalgama de Bloc-Iniciativa-Verds; pero ningún medio, ni público, ni privado (quizás sólo Levante-EMV), le dio más importancia que a un partido residual, y llegar así al público (detrás de estos no hay ningún interés oscuro que les financie la campaña como a Rosa Díez) se antoja francamente difícil.

Así pues, toda la incógnita residía en la distancia que el PP sacaría al PSOE. Los socialistas, simplemente se confiaron al tirón de Maria Teresa Fernández de la Vega, Bernat Soria y Jordi Sevilla (éste último en mucha menor medida), y al miedo que genera en los sectores del centro izquierda el mensaje ultraconservador del Partido Popular a escala nacional. Mientras, el Partido Popular autonómico no dejó de hacer lo mismo que lleva haciendo durante años. A Esteban González Pons se le vio y escuchó más en los medios nacionales que en los autonómicos (a Federico Trillo no se sabe todavía en que armario le escondieron, es más, ¿le han sacado?), pues en la Comunitat parecía que de nuevo se decidía entre Camps y Barberá y el diablo Zapatero, ése que no deja que el agua caiga por su propio peso desde el Ebro hasta Pilar de la Horadada, y que ha frenado, según dicen, unas obras del AVE que Aznar dejó a las puertas de las Torres de Serranos.

Con ello, podría decir, que el PP obtuvo su 51% del escrutinio, pero eso sería considerar tontos a sus electores valencianos y no lo voy a hacer. Igual que los votantes del PSOE se reparten entre sus militantes, gente que simplemente se considera de izquierdas, y otros que quieren apuestan por el liberalismo económico pero ligeramente condicionado por un toque social que no les haga sentir egoístas; los del PP se repartirían entre sus militantes, gente que simplemente se considera de derechas, y otros que apuestan abiertamente por el liberalismo económico pero sin restricción. Gente que apoya la privatización de la sanidad o la educación porque se puede permitir un seguro privado y una escuela exclusiva; que prefiere que los fondos y el esfuerzo público se dirijan a generar potentes ofertas de entretenimiento, antes que a sufragar carreteras como la CV-35 o realizar una buena red de ferrocarriles, pues la mayoría de ellos no necesitan desplazarse para hacer sus negocios. Quizás el AVE, de vez en cuando.

Por ese modelo de "prosperidad" es por el que, conscientemente, votaron muchos seguidores del PP -¿por el trasvase del Ebro? eso es un engañabobos-, y oigan, lo respeto. Si es lo que quieren...

10 marzo 2008

Esto no se acaba nunca

Ya está. Ayer celebramos las últimas elecciones generales al Congreso y al Senado (sí, al Senado también) y se podría decir que todo sigue igual. Zapatero obtuvo la reválida pero, por suerte para los que amamos la pluralidad, no obtuvo la mayoría absoluta, y tendrá que buscar acuerdos puntuales con otros partidos para aprobar las medidas que quiera sacar adelante. Lamentablemente, y de nuevo para los que amamos la pluralidad, esta mayoría la ha logrado a costa de los partidos minoritarios de izquierdas, cuya masa de votantes se ha dirigido a los socialistas merced a la inestimable labor del segundo en discordia. Me refiero a Mariano Rajoy, un hombre que ha conseguido en parte su deseo de unir a España, aunque sea en dos bandos: la de sus partidarios y la de los que le temen.

Desgraciadamente para él y los suyos, la segunda es mayoría. Y me temo que será más grande aún si sigue al mando del Partido Popular abanderando el mismo tono radical de la última legislatura, ya que el "voto útil" lo es más -realmente tiene apariencia de serlo aunque no sea así- a medida que las minorías van empequeñeciéndose, por lo que el Partido Popular sólo regresaría al poder adoptando la imagen serena y centrista -otra cosa es que fuera así en el fondo- con la que Aznar logró su primera mayoría (con sólo tres escaños más de los que logró ayer Rajoy).

¿Cambiará el gallego de actitud? Es difícil de determinar. Pese a la derrota, el aumento de votos y escaños obtenido puede animarle a aferrarse a la poltrona popular, y no le faltará el respaldo de todos aquellos -Zaplana, Acebes y compañía- que desaparecerían si en la calle Génova se decidieran por dar un nuevo aire al partido; pero eso sí, su apoyo estaría condicionado a seguir ejerciendo la mano dura, la única en la que son creíbles. Por otro lado, las alternativas a estos, que la prensa madrileña señala como moderadas, no lo son. Por mucho éxito que Francisco Camps y Esperanza Aguirre tengan en sus respectivas comunidades, se trata de un éxito obtenido a costa del enfrentamiento y el fracaso en otras. El centralismo teñido de "españolismo" de la madrileña y el egoísmo del valenciano, movilizan a su electorado más rudimentario, pero restan votos a los populares en muchas comunidades que no son las suyas, así como sus modos totalitaristas en el uso de los medios de comunicación y su también conocido abandono de los servicios públicos.

Que éstos ambicionen tanto la presidencia del gobierno como para abandonar la comodidad de sus respectivos gobiernos autonómicos es la incógnita más difícil de despejar. Sin embargo se hace más fácil augurar que, con semejante oposición y viendo cómo el panorama electoral tiende a la bipolarización, si no sobreviene catástrofe, tendremos Zapatero para rato.

Dos pequeños apuntes

  • IU ha sufrido los peores resultados de su historia. Su grupo ha perdido tres de los cinco escaños que tuvo en la última legislatura (uno de los dos de Madrid, el que tenía en Valencia, y uno que perdió IpC, lo que no es achacable a IU propiamente dicha). A la vista de estos resultados, es justo que Llamazares y su sector en el partido reconozca su culpa por la pérdida del escaño madrileño, y la asuma no presentándose a la reelección. Pero también lo es que el PC reconozca su culpa por la pérdida del valenciano (ya saben que presentaron una candidatura opuesta a Llamazares a meses de las elecciones, no pusieron de cabeza de lista a la congresista que optaba a la reelección por no ser del PC, etc.). ¿Serán los responsables del PC capaces de reconocer alguna vez sus errores? En Valencia han conducido al partido, en a penas dos elecciones, al ostracismo. Mal futuro aguarda a IU. Todo apunta a que, si hay un futuro para la izquierda en España, su refugio estará en manos de los partidos nacionalistas (BNG, ERC, IpC, NB, Bloc, etc).

  • En Madrid, Rosa Díez ha logrado un escaño con UPyD (y en el resto de España, sin alcanzar representación, cosechó un montón de votos). Es sorprendente la cantidad de gente que ha votado un partido por tan poco. Un mensaje nacionalista español y una campaña sorprendentemente llamativa para un partido nuevo (todavía me extraña que haya gente incapaz de reflexionar que algo anda mal cuando alguien tiene mucho dinero para gastar y no puede explicar cómo lo ha conseguido) han otorgado un escaño en el congreso a la ex eurodiputada que contribuyó, con su incomparecencia en la votación por estar de fiesta, que el Parlamento Europeo investigara la catástrofe del Prestige (lo que evidencia una vez más la poca memoria de la gente o lo poco que exige a sus representantes). Estos últimos meses, los medios más rancios han hecho mucha campaña por UPyD, quizás en previsión de que restara votos a los socialistas. Yo no tengo tan claro que sus votos los hayan arañado precisamente en la izquierda (sólo he oído hablar bien de ellos a gente conservadora). Será interesante ver cómo les tratan a lo largo de la siguiente legislatura.

09 marzo 2008

Elecciones 9M 2008

Esto en otro lado no pasa

He estado enfermo esta semana y he salido de casa, medio zombi, sólo cuando ha sido estrictamente necesario. Hoy, ya recuperado, he acudido a ejercer mi derecho de voto y me he encontrado la ciudad empapelada de anuncios de una marca cervecera tematizados con motivos falleros. En ellos, imaginamos que para hacer un guiño al personal, pues no lo hacen el resto del año, han decidido emplear la lengua autóctona. Pero, seguramente por la falta de práctica, han cometido un error garrafal, pues han escrito la palabra "canya" ("caña" en castellano) con ñ, una letra que no existe en la lengua valenciana.

Es alucinante que semejante barbaridad se les haya pasado por alto a todas les personas que habrán supervisado el anuncio, desde su primer boceto, hasta ser ubicado en multitud de emplazamientos de la ciudad de Valencia -e internet-. Sería de agradecer, por mucho que le cueste a la empresa anunciadora, que rectificara toda su publicidad. No hacerlo sería una falta de respeto en primer lugar hacia sí mismos, y después a los valencianos y a su lengua. Estoy seguro de que los que tanto la reivindican y dicen defender desde los cargos públicos, harán lo que esté en su mano para que el error se solucione cuanto antes. Eso sí, también lo estoy de que esto en otros lados no pasa.

No, no es una broma

"Lo vuestro es una broma" medio afirmaba medio preguntaba anoche Rafaela Carrá a Rodolfo Chikilicuatre, el personaje -al que da vida el actor David Fernández- creado por el programa Buenafuente de La Sexta para criticar, por un lado la mediocridad de un subgénero musical como el reggaeton, y por otro la memez del festival de Eurovisión. Se lo preguntaba cuando, por el escenario de Salvemos Eurovisión (¿por qué?), ya habían pasado seis artistas mediocres -para qué andarnos con medias tintas, en cualquier pub de tu ciudad los músicos que actúan les dan sopas con onda-, entonando melodías abominables, cantando letras vergonzantes y enseñando pechuga propia (si la voz era femenina) o ajena (si el "artista" era un maromo, se hacía acompañar de un conjunto "de baile"). Lo malo es que a ninguno de ellos -ni a los que vendrían después, de los que no se salva ni la cutre propuesta indie de La Casa Azul- les había preguntado si lo suyo era una broma.

Chikilicuatre arrasó y representará a España en la próxima edición de Eurovisión. Lo hizo con los votos de los que se ríen de esa farsa de concurso; de los que no entienden cómo el Estado mantiene al indecente José Luis Uribarri; de los que se habrían avergonzado de que el nombre de España se hubiera identificado seriamente, aunque fuera en ese subproducto televisivo, con cualquiera de los otros participantes; pero también, especialmente, de todos los que aman esa canción simplemente porque la han escuchado cientos de veces en televisión, sin entender que lo mejor de ella es que se ríe y denuncia -y se lucra también, ojo- esa vulgar fórmula de hacer "música". Porque entre estos que "aman" el tema, los que se gastan un euro en votar mediante sms en chorradas como ésta (votar por ella, bajársela para el móvil, etc.) son legión.

Que todavía haya quien se entristezca y denuncie esta "debacle" eurovisiva; quien reivindique como la auténtica música española las mediocridades que el jurado del programa seleccionó para tratar de contrarrestar a los elegidos por el público en una web -así es como Chikilicuatre se coló en la final-, y medios en este país (lo he escuchado esta mañana en la Ser y se me caía la cara de vergüenza) que les den voz como opiniones autorizadas, todo eso sí que es una broma. Y de muy mal gusto.

07 marzo 2008

En la (forzada) jornada de reflexión

Si hoy a mediodía hubiera fallecido una mujer a manos de su marido; si un niño hubiera sido víctima de violencia y humillaciones por parte de sus compañeros de clase; si un hombre, por tener la piel morena, el pelo largo, gestos amanerados o hablar en valenciano, hubiera sido apuñalado por un grupo de neonazis; si cualquiera de esas tragedias, digo, hubiera sucedido hoy al mediodía, a estas horas la caravana electoral seguiría su marcha de cara a acabar esta noche la campaña por todo lo alto.

Pero no, hoy, a las 13:30 aproximadamente, un grupo de descerebrados en nombre de ETA ha decidido que la jornada de reflexión debería adelantarse y que para ello no había nada mejor que asesinar, delante de su familia, a un indefenso ciudadano, ex edil de un pueblo del País Vasco.

Es un crimen execrable, pero, aunque cueste reconocerlo, sólo se trata de un problema más, un caso más de violencia de los muchos que padecemos en España. ETA ha querido entrar en campaña, y cuando escribo esto ya he escuchado a quien, veladamente, está tratando ya de sacar partido político al asesinato. Pero el domingo votamos para solucionar todos nuestros problemas, no uno solo.

Si consiguen que el atentado de hoy no les influya en su voto (o su abstención) y sí los problemas de la cada vez más notable desigualdad entre ricos y pobres, del aumento de la intolerancia y la acritud a los diferentes, o de la creciente falta de espacios de libertad; si lo consiguen, quizás nuestros problemas queden un poco más lejos. Si no, ellos habrán logrado su objetivo.

Mejor la trampa

Debe tratarse de un partido trampa, de esos que fomenta el rival directo para que reste votos a su opositor. Éste deben haberlo sufragado los socialistas, porque sus propuestas y la lógica de su programa no difieren en lo sustancial con las de González Pons (al que Javier Ortiz ya ha calado) y compañía, y utilizan el mismo "valenciano" que Rita Barberá -casi se podría decir que la voz en off es la de la alcaldesa-. No obstante, por muy trampa que sea, entre ellos y el PPCV no hay color. Viva pues la alternativa en la derecha valenciana, viva el Front Faller.


El video Front Faller es una producción de Conflictivos, el grupo que arrasara el pasado año con el Tío Masclet.

06 marzo 2008

Este hombre da pena

Pregunta. El precio de la vivienda. Durante el Gobierno del PP, hubo un incremento acumulado del 112%, una media del 10% anual. ¿Sí o no?

Respuesta. Es que yo no lo recuerdo. Lo que es evidente es que el incremento fue alto.

P. Era usted vicepresidente de aquel Gobierno...

R. Sí, pero... yo me acuerdo sobre todo de los asuntos de mi departamento. Lo sorprendente es que, después de llegar a una situación tan alta, la vivienda siguiera aumentando el 43%.

P. ¿El incremento del precio durante los gobiernos del PP fue entonces una cosa circunstancial, no achacable a la política del PP?

R. No es que fuera circunstancial, es que pasaron cosas no menores, como una bajada de los tipos de interés -que eran superiores al 10% hasta llegar al 3%-, la llegada de muchas personas de fuera, de mucha gente de la UE... Y hubo mucha gente que ahorró en vivienda y compró segundas viviendas. Pero lo que hemos visto en esta legislatura ha sido un espectáculo lamentable. Se ha creado un ministerio para nada, hemos visto medidas contradictorias en ayudas al alquiler... Ha sido un sainete. Para mí, la solución es liberalizar el suelo.

P. Estuvo al frente de cinco ministerios y ahora aspira a presidir el Gobierno. ¿Asume lo que se hizo en los ocho años del PP en el Ejecutivo o pueden esperar los españoles algo distinto?

R. De aquellos ocho años estoy muy orgulloso. Como en cualquier labor humana, se pueden hacer las cosas mejor, pero creo que...

Las preguntas son de Javier Moreno, director de El País. Las respuestas las da Mariano Rajoy. La entrevista entera, publicada hoy, es fantástica. La lástima, que los periodistas no sometamos a nuestros políticos a este marcaje todos los días. Tendríamos mejores políticos, el país iría mejor y nos ahorraríamos un tiempo precioso.

Vía Escolar.

El que avisa no es traidor

De manipulador, sí, pero de traidor no se puede calificar a Esteban González Pons, el candidato que presenta el Partido Popular como su cabeza de lista al Congreso por Valencia. Ya les dije que podría ser así, pero ayer Pons lo confirmaba en el diario Levante-EMV:

"Haríamos bien en trasladar el modelo de Canal 9 a Televisión Española"

Pues eso. Que si el Partido Popular gobierna como resultado de las elecciones del próximo domingo, todos los españoles podrán disfrutar de debates tan plurales como el que se realizó en Canal9 el día después del primer debate Zapatero-Rajoy. Y oigan, yo entiendo que para mucha gente es más cómodo, ¿por qué tener que confrontar diferentes puntos de vista? Si con uno, aunque sea mentira, todo se entiende mejor.



(Noticia vía Tirant a fotre /Video vía Des de Lliria cap a Itaca)

Esteban el ignorante

Si el otro día ponía un cero a Zapatero por el desconocimiento de la realidad valenciana que mostró en los dos cara a cara televisados con Rajoy; al señor Esteban González Pons no sé que nota le pondría por lo visto y oído ayer noche en 59 segundos. Realmente creo que lo suyo no es para nota, aunque sí califica claramente a sus votantes. Pons utilizó el argumentario rastrero del que hace gala muchas veces su partido para arañar votos en la Comunitat y que no es otro que decir que enfrentar a valencianos con catalanes con mentiras como que el valenciano y el catalán no son la misma lengua (que, como ya he señalado en alguna otra ocasión, es como si Hugo Chávez afirmara que en Venezuela se habla venezolano, una lengua distinta al español surgida allí por generación espontánea -¡la que armaría el PP!-) o negar que ambos pueblos han vivido en armonía durante siglos (seguramente Pons cree que el territorio de la Comunitat se repobló tras la reconquista de Jaume I también de modo espontáneo). Es más afirmó, tras ver como los representantes de ERC y CiU alucinaban con semejante despliegue de sandeces, que "los valencianos estarán contentos -con su intervención- porque lo peor para los catalanes es lo mejor para Valencia".

Con ese argumentario, calificar al señor Pons es difícil, más bien merecería un análisis clínico. Pero sí es fácil determinar el respeto hacia sí mismos que se tienen sus votantes. Porque por muy bien que pudiera desempeñar otra función, para votar a un candidato que hace semejante alarde de incultura y de cinismo, hay que, o ser tan ignorante como para no tener el más mínimo concepto de historia, o tener el estómago muy duro. Es fuerte, pero es lo que hay.

04 marzo 2008

El vagón de cola

Hoy han salido las cifras del paro y, como se venía avanzando desde hace semanas -no hacía falta ser Nostradamus para saberlo- el número de desempleados ha aumentado de nuevo en el país. Concretamente 53.406 ciudadanos han pasado a engrosar las colas del INEM el último mes. Es evidente que, a pesar de la recesión económica generalizada impulsada desde los EEUU, el gobierno de Zapatero no ha tomado ninguna medida drástica durante su legislatura para mitigar sus efectos en nuestro país. Cabe apuntarlo en su debe.

Sin embargo, ¿cabe achacarle toda la responsabilidad al gobierno central? Obviamente, no. La cifras conocidas hoy refrendan lo apuntado ya en meses anteriores, y es que una importantísima parte de los nuevos desempleados los aporta la Comunitat Valenciana. Concretamente 8.904 parados más. O lo que es lo mismo, la sexta parte del incremento. ¿Podemos eximir al gobierno autonómico del popular Francisco Camps de la culpa de ese incremento en la Comunitat y en el total del Estado? ¿Es que Camps sólo ejerce de President de los valencianos para programar millonarios campeonatos de vela para el disfrute de cuatro gatos? Efectivamente, no; el popular ha de velar para que la economía valenciana -usando terminología que conoce- "vaya bien", y la verdad es que va francamente mal.

Durante años ha promulgado que la Comunitat era la locomotora de España, y ciertamente lo fue. Cuando todas las comunidades autónomas apostaban por el ladrillo, la valenciana lo hacía aún más, sin pensar en el futuro, aprobando PAIs cuyos beneficios no se reinvertían en potenciar industrias que pudieran ser mas rentables a largo plazo -hay muchos huecos que tapar-; y claro, cuando el mercado de la construcción ha frenado en seco, la Comunitat ha pasado de ser la locomotora, a ser el vagón de cola. De la cola del paro (la que más parados aporta, por encima de la andaluza y la madrileña).

Pero los populares le ponen como ejemplo (en los dos "debates" ha puesto Rajoy como ejemplo a la Comunitat), por lo que sus medidas deben ser las que el PP tomaría en la misma situación que se extiende en menor medida al resto de España. ¿Y cuáles son? Pues hoy vienen en la prensa: dedicar los fondos de la Comunitat a promocionar VPO y hacer más PAIs. O lo que es lo mismo, cuando hay miles y miles de pisos sin vender en la Comunitat, gastarse el dinero que hace falta para educación -¡esos barracones!- o sanidad -¡la peor pública del país!- en construir más. Que no les falte el dinero a los constructores.

No sé cuántas veces he formulado ya esta pregunta, pero cabe hacerla una vez más: ¿Es ésta la alternativa del Partido Popular a la -por qué no decirlo- pasiva política económica del PSOE? La alternativa a la actual política económica, si creemos que es necesaria -también podemos sentarnos a esperar y ver como nuestra industria pierde competitividad año tras año y crece el número de desempleados- no pasa por el Partido Popular. Los tiempos en que los populares parecían buenos gestores económicos, quedaron muy atrás.

Hoy en la edición valenciana de Qué!

Cero para Zapatero

No quiero dejar pasar, aunque sea sólo en un breve apunte, el suspenso en la materia "Comunitat Valenciana" del candidato a revalidar la presidencia del gobierno en los dos "debates" mantenidos con Rajoy ante la televisión en los últimos ocho días. Pero no por el tema de su oposición al hipotético trasvase del Ebro (eso es sólo un engañabobos del PP para movilizar a la masa más ignorante), sino porque en ambas ocasiones, como he comentado, Rajoy reivindicó como ejemplar a la Comunitat en materias como la Sanidad y la Educación. Zapatero sólo tendría que haber preguntado al popular si pretendía extender los barracones escuela al resto de España, o a reducir drásticamente la inversión por ciudadano en la sanidad pública, como hace por estos lares; pero no lo hizo. ¿No lo sabe? ¿No le interesa? Sea como sea el balance final es el mismo.

03 marzo 2008

El bolsillo de la gente

"Dice Pizarro que "donde mejor está el dinero es en el bolsillo de la gente". Pero la solución para que la gente tenga dinero en el bolsillo no pasa por eliminar el gasto social.

Quien dilapida en realidad el dinero no es el Estado. El dinero se pierde merced a los procesos de acumulación basados en una contribución constante del Estado al beneficio privado. Por ejemplo, el Estado ha tenido que venir en ayuda de varios bancos (Banca Catalana, Rumasa, Banesto, Banco de Santander...) que habían incurrido en pérdidas o fallos gravísimos o dolosos de gestión, y que tuvieron que ser tapados con dinero público. Por no hablar del dinero que le cuesta al Estado la existencia de paraísos fiscales, las leyes que facilitan la relocalización de las empresas, la evasión fiscal o la ingeniería financiera. Lo que de verdad cuesta dinero es que los cuatro que lo tienen estén cada vez menos dispuestos a contribuir con su riqueza al bienestar colectivo.

Lo que no dice Pizarro es que él mismo representa la dilapidación de recursos que tanto critica. Al fin y al cabo, Pizarro fue presidente de una multinacional involucrada en corrupción, en maniobras políticas de todo tipo, en prácticas oligopólicas de dominio del mercado y en atentados medio ambientales. Lo que de verdad cuesta dinero al Estado no es el gasto social que Pizarro quiere hacer desaparecer.

Y si ese gasto social desaparece quizá los ciudadanos se encontrarán con un poquito más de dinero en sus bolsillos… Pero no será suficiente para pagar el médico o la universidad de sus hijos, que el Estado ya no pagará."

Yo no podría haberlo escrito tan bien como Lucía Etxebarria hoy en ADN.

Encontrarán más artículos que me han llamado la atención en la parte superior de la columna de la derecha.