Semanas después de lanzar la primera propuesta para tratar un problema local (y no obtener ninguna repercusión, pese a mi buena voluntad y lo brillante de mi propuesta), me lanzo ahora al ambicioso proyecto de sugerir un parche al depauperado estado de las arcas públicas españolas. Y digo parche, porque eso es lo que sería. No puedo desde mi magro conocimiento económico proponer una solución a gran escala que modifique el poco competitivo modelo español, pero sí señalar alguna costura mal cerrada que está haciendo que el Estado pierda por ella caudales que podrían estar mejor invertidos en otros propósitos más beneficiosos para el bien común.
Y es que se habla estos días de que no hay dinero para impulsar el crecimiento económico, que con los "400 €" ya está todo hecho, que además sobra mano de obra y -sin querer pecar de racistas (aunque San Pedro el día de mañana ya le leerá a más de uno la cartilla)- tendremos que devolver a los inmigrantes a sus países (con el gasto adicional que ello conlleva)... Pues si verdaderamente sucede todo eso, para aliviar esa situación hay una medida que se podría aplicar en breve y cuyos beneficios se notarían de inmediato. Me refiero -y ahí va mi propuesta- a la supresión del donativo de 2.500 euros por cada nuevo nacimiento de un español que aprobó el gobierno socialista el pasado año.
Y es que, qué hay más estúpido -o xenófobo, elijan la opción que prefieran- que subvencionar el nacimiento de nuevos españoles, cuando no paramos de lamentarnos de que en el país sobra mano de obra. La medida se respaldaba en el "argumento" de que en el futuro se necesitarán trabajadores para que coticen y se pueda mantener el sistema de pensiones; pero esto es absurdo, porque, al margen de que nadie sabe en el futuro qué sucederá, el presente nos dice que, para el trabajo que hay, sobra mano de obra, por lo que el futuro de las pensiones no dependerá de que nazcan más niños, sino de que se genere un nuevo tejido industrial competitivo que conlleve nuevos puestos de trabajo. ¿Qué más dará que sean venezolanos, marroquíes, argentinos, senegaleses, italianos o chinos los que coticen a la seguridad social?
A menos que no nos de igual y entonces aceptemos que uno de los fines de la subvención es subvencionar la "raza". Los otros motivos, como es obvio, fueron puramente electoralistas, pues repartir dinero por igual a las familias pudientes y a las más desgraciadas, es algo que queda fuera del manual más básico del socialismo, con lo que concluiríamos que la medida fue entre otras cosas un gesto de Zapatero -recordemos que fue él el que la anunció- para ganarse al centro derecha más poderoso a costa de la pasividad e ignorancia de una izquierda -si es que la hay- que no reaccionó airadamente ante semejante desbarajuste.
Queda pues ahí mi propuesta, que reconozco valiente para el gobierno, pues aplicarla supondría reconocer el error cometido. ¿Y cómo hacerlo? Pues sencillamente derogando el beneficio en un plazo de nueve meses: las familias que ya estén esperando a un hijo cobrarían la subvención, pero las que no, no podrían decir que se les ha quitado nada que no supieran. Medidas más antipopulares se han tomado, pero seguramente, menos sensatas. Además, seguro que se encontrarían con la oposición conservadora. ¿Qué más aval de progresismo quieren?
06 junio 2008
Proponiendo soluciones II: un pequeño parche para las arcas públicas
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economía,
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2 comentarios:
No, no estoy de acuerdo en que quiten ese "donativo" para remendar nada. Hay muchas ayudas y subvenciones chorras que no sirven sino para cebar a los mismos gorrinos de siempre; un caso, subvenciones en las que los ayuntamientos se comprometen a comprar suelo para que las constructoras e inmobiliarias vendan las viviendas a precios con descuentos ridículos o den la oportunidad de saltarse la ley para que promotoras y particulares con enchufe revendan a precio de mercado.
Está previsto que en el 2050, España sea el país de la UE con mayor número de jubilados y con menos personas en edad de trabajar. Si hacemos cuentas, los nacidos por estas fechas estarán cotizando si su educación, ganas y todo lo demás se lo permiten.
Tengo entendido que esos 2500 euros no van dirigidos a ninguna mezcla de colores en especial. Los bebés nacidos en España y con padres que lleven dos años legalmente aquí perciben esa ayuda. Otro cantar es el de si debe ser proporcional a las necesidades de cada niño. En el caso de las madres solteras se estiran un poco más, pero no mucho.
Un saludo,
Balanza.
Creo que tienes toda la razón, dar subsidios indiscriminados no es precisamente una política de izquierdas, sino más bien propia de un empresario o gobernante paternalista. Yo añadiría otra medida, ésta completamente inviable y utópica, pero que estaría muy bien oir de vez en cuando en la boca de algunos de esos políticos que se autodenominan socialistas: que se rebajen las plusvalías y ganancias indecentes de grandes empresas y bancos, en vez de plantear que nos apretemos el cinturón los de siempre.
Muy bueno tu blog.
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