14 octubre 2008

El Ayuntamiento de Valencia puede parecer bueno, pero es malo de narices

Sí, es como sus proyectos para el centro de la ciudad: que pretende que parezca que las calles sean peatonales, aunque lo cierto es que a la que uno se descuide se lo llevará un coche por delante, porque en la práctica seguirán circulando. Ejemplos hay de sobra, aunque el último lo brindaron hoy cuando presentaron el proyecto de remodelación de la Plaza de la Reina, que prevé eliminar el asfaltado de la plaza para que parezca peatonal, pero que -al menos en ninguno de los proyectos presentados- seguirá permitiendo que los vehículos de motor circulen por ella en mayor o menor medida. Oiga, que no pasa nada si quieren que los coches entren hasta en la sopa en el centro de la ciudad, al contrario de lo que se está llevando a cabo en los mejores centros históricos de Europa, pero no nos vendan la moto de la peatonalización, que tontos no somos. No todos, al menos.

ACTUALIZACIÓN (16 Octubre): Si quieren leer una opinión muy interesante -y más enriquecedora que la de un servidor- sobre el tema no dejen de visitar la entrada Calles de solo andar, del imprescindible Valencia caníbal, Valencia distinta. Y discúlpenme por mi ausencia. Les aseguró que aunque sea por un instante me asomaré en breve a animarles a ir este fin de semana a alguno de los actos de la décima edición de Cabanyal Portes Obertes.

2 comentarios:

diafebus dijo...

El ayuntamiento de Valencia será malo, pero es coherente de cojones. Para qué hacer algo real si con la política ficción nos va de puta madre. Para qué hacer algo que no sea tramoya, cartón piedra, pirotecnia, humo. Coño, si sin hacer nada ganamos, para qué arriesgarse. Si total a la gente lo que le pone es que le cuentes historias, no que actúes. Pues eso. A veces me da la sensación de que nos gobiernan adolescentes de esos que entre calada y calada de canuto, sueltan un adormilado: "ey tío molaría..."

Nota dijo...

Estoy con Diafebus. Tengo la sensación de que algún día alguien despertará a los vecinos de Valencia y dirá: "Era coña, señores, lo de los últimos 17 años. Me llamo Frederick Libermann y dirijo el departamento de Ciencias Sociales de una prestigiosa universidad británica. A mi lado, la doctora Standford, Rita Barberá los últimos cuatro lustros. Todo formaba parte de un experimiento sociológico muy exitoso: hemos demostrado que un millón de personas pueden vivir en la irrealidad durante generaciones".

Tengo una teoría: Barberá es una gorrona de la peor calaña. Si sales con ella no se paga una copa; pero lo divertido es que se las apaña para ir a la barra, pedir, apuntarla en tu cuenta y volver a la mesa como la mejor anfitriona, con las manos llenas.

El otro día, en la inauguración de la Volvo ¡en Alicante! allí estaba ella, en primera fila, junto a los Reyes, Camps y la vice. Es una maestra. Pero igual con la Copa del América o con la F1, o con la ciudad de las ciencias, o con...

Consiste en poner los codos y salir en la foto, en proponer cosas que pagarán otros o simplemente cosas que son gratis, o simplemente que no se harán. Es un método científicamente contrastado.