Que no se diga que no rectifico. Si antes les cuento que Camps no asume ninguno de los errores de la gestión de su partido en la Comunitat, antes sale el president de la Generalitat a la palestra para pedir perdón. Y es que como les conté, tras la comparecencia de su colega Matas en Baleares a principios de semana, Camps quedaba en evidencia. Así aprovechó su cita de los jueves en les Corts, para pedir disculpas, aunque eso sí, sólo por los continuos incidentes en la línea mortal -la 1- de Metrovalencia.
Lo que sucede es que sus disculpas no resisten la comparación con las de Matas. Mientras el balear lo hacía por haber amparado a un presunto corrupto, los presuntos corruptos del PPCV -declarando en los tribunales valencianos- no se pueden contar con los dedos de la mano y Camps ni se inmuta (es más, ni siquiera se ha desmarcado de su alcalde condenado en Vilareal). Pero es que eso no es lo más grave. Lo más grave es que se disculpe por unas averías en el metro, cuando todavía no ha hecho lo propio por el accidente mortal en la misma línea desde el pasado mes de julio.
* Lo expresan con menos rabia aunque seguro que mejor en el editorial de hoy de Levante-EMV.
01 diciembre 2006
Todo es empezar (o no)
Etiquetas:
comunitat valenciana,
corrupción,
política
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1 comentario:
Es increíble que todavía no pidan perdón ni Camps ni el conseller de Infraestructuras y Transportes 8que ya debería haber dimitido al menos por respeto).
Llevo tres años utilizando esa línea de metro y sabía que tarde o temprano se produciría un accidente grave.
Espero que las elecciones pongan a cada uno en su sitio.
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