10 febrero 2008

Cultur(et)a para todos




Cómo se ha puesto Rajoy por el vídeo y las muestras de apoyo que Zapatero ha recibido de determinados artistas. Le han grabado a ZP hasta el vídeo que les he pegado arriba, para que vean los artistas jóvenes y revolucionarios que apoyan al presidente del gobierno o lo que es lo mismo, los nuevos valores que ha apoyado el gobierno socialista en los últimos cuatro años (¿Que ninguno? Pues eso). Pese a todo, que no venga el gallego diciendo que los artistas son unos paniaguados de los sociatas. Personalidades de la cultura tan dispares como el escritor Sánchez Dragó y Cristina Tárrega están en nómina de los populares televisiones autonómicas propias mediante, y seguro que Norma Duval está deseando que los picantes ultraconservadores vuelvan a gobernar y le faciliten tantas posibilidades de enseñar pechuga como tuvo durante la era Aznar. Que no señores, que el PP también tiene artistas -y si no que se lo pregunten a Pepe Sancho, que no se baja de los escenarios en Valencia- que le apoyan. Miren si no a los amigos que acompañan a Rita Barberá en la última Mostra de Cinema del Mediterrani (y en la anterior, y en la otra). Cierto es que Parada no luce tanto como Almodóvar, ¿pero no tienen que ver los dos con el cine? Es sólo cuestión de gustos. Yo, mientras, seguiré esperando a que The Hellacopters me digan a quién he de votar.



Rita Barberá rodeada por sus gurús culturales, entre los que destacan Enrique Del Pozo, Luis Aguilé, José Luis Parada y, qué casualidad, Pepe Sancho (nombrado recientemente "mantenedor" -¿?- de una de las falleras mayores de la ciudad), en una foto tomada durante la última Mostra de Cinema del Mediterrani.

08 febrero 2008

Esperando

Witney Houston me impedía concentrarme en la lectura del libro que me acompañaba ayer mientras esperaba en el andén la llegada de mi vagón de metro. La voz de la ex adicta al crack, entonando una de sus viejas canciones sonaba en el hilo musical de la estación en que me encontraba y, seguramente también en los vagones y el resto de estaciones, pues el corte de lo que se pincha suele ser muy similar, medianías propias de M80. Estaba yo molesto con el tema, cuando recordé una simpática anécdota relacionada con él.

Sucedió hace más de un par de años, cuando un numeroso grupo de músicos valencianos que cantan en la legua autóctona, hicieron una sentada en la cafetería del Palau de la Música, jam incluída, para manifestar que ése era el único modo que tenían de tocar en el Palau desde que gobernaba en la Comunitat el Partido Popular. El encierro, en el que reclamaron que su música sonara al menos algo en las radios e instituciones autonómicas, causó un gran revuelo en los medios de comunicación locales, y los portavoces del gobierno autonómico salieron enseguida a negar que trataran mal a los músicos valencianos. "Nosotros sí ponemos música valenciana en el metro" dijo algún político de peso como respuesta. Yo no recordaba entonces que fuera así, pero se quedó grabado en mi memoria que ese día, cuando bajé al metro, sí sonaban músicos "valencianos". Ese día, y quizás al siguiente, pincharon a Presuntos Implicados.

Anteayer el concejal de fiestas del Ayuntamiento de Valencia, Félix Crespo, aseguró que estas Fallas la espera a las mascletaes se amenizara con más música en valenciano. Recordando el pasado, no les extrañe que sólo pongan un tema. Ya sería, aunque les extrañe, más que la que ponían antes.

PD: Les hablo mucho del metro valenciano e igual creen que exagero. Para que contrasten les dejo con un enlace a la excelente sección del gratuito 20 Minutos, El defensor del ciudadano, que hoy dedica a las esperas en este transporte público. Fíjense en el oscurantismo que se gasta la empresa para no dar explicaciones sobre las mismas.

07 febrero 2008

¿Veo bienestar?

¿Recuerdan esta campaña? Si ustedes son valencianos seguramente sí, porque la Consellería de Bienestar inundó con ella vallas y periódicos -seguramente también la televisión, pero eso no puedo asegurarlo- meses antes de las últimas elecciones a la Generalitat. Fue un escándalo a pequeña escala, ya que supuso un despilfarro de fondos públicos anunciando un bienestar inexistente a más gloria del gobierno popular en vísperas de elecciones. Pero ya saben, en Valencia la gente da por hecho que sus gobernantes pueden ser un poco ladrones -si no no hay por donde coger algunos resultados electorales- y, al parecer, no falta el dinero, por lo que el hecho de que se gaste un poco más no es problema.

Pero el caso es que sí que falta el dinero. Y no precisamente para construir el circuito de Fórmula 1 o pagar los sobrecostes del Palau de les Arts (o de la línea 5 de metro, que se hizo con prisas para inaugurarla antes de las elecciones y cuyos socavones ya nos han costado 20 millones de euros, como informa hoy Levante-EMV). Para eso no falta, y si no hay para todo, se aprieta por otro lado. Así por ejemplo, los educadores que trabajan cuidando a discapacitados en Centros Ocupacionales de Día -esos centros subvencionados gestionados por ONGs en los que se cuida a discapacitados que, por su avanzada edad, ya no tienen cabida en las escuelas públicas-, llevan años sin cobrar lo mismo que sus colegas de centros públicos, aunque cumplen una función social insustituible. Alicia De Miguel, la ex consellera que pagó la campaña publicitaria que encabeza esta entrada, pactó en 2004 la homologación de los salarios en tres años, pero el pasado, cuando debía haberse alcanzado, no cumplió.

Aún así, en lugar de fastidiarle la campaña, los trabajadores aceptaron darle una prorroga de un año para que consiguiera. Ahora, un año después, Juan Cotino sustituye a De Miguel en Bienestar Social (justo después de los comicios) y dice "si te he visto no me acuerdo", negándose incluso a sentarse con los sectores afectados. Desde el Consell se piden más centros y más plantilla, pero el propio conseller no arrima el hombro. Claro, las elecciones ahora quedan muy lejos y, al fin y al cabo ¿quién se va a enterar de esto? El personal se manifiesta este sábado 9 desde la Plaza de Toros hasta la fachada de la Generalitat. Mi solidaridad, esta vez sí, está con ellos.

PD: Atención, pregunta: ¿Con lo que costó la campaña qué parte de la homologación y de la mejora de servicios se habría podido sufragar?

06 febrero 2008

Imposible la solidaridad

Uno ha sido siempre de solidarizarse con los huelguistas, o al menos de atender a sus protestas. Siempre, hasta en casos en que la huelga ha producido molestias extremas (como las de los servicios de basura que se producen de vez en cuando en muchas poblaciones), me ha molestado los medios -en este caso las televisiones- no se informen de sus demandas y sólo centren sus informaciones en las molestias que los huelguistas causan. Una huelga casi siempre es molesta, pero todo trabajador honrado merece un trato correcto.

Les cuento esto porque en mi ciudad, Valencia, asistimos desde hace meses a diversas huelgas de empleados del metro y Ferrocarrils de la Generalitat. Desde la pasada semana los que están protestando son los maquinistas alineados en el Sindicato Independiente, pero no hace más de dos meses también lo estuvieron muchos de sus compañeros. Los maquinistas del SIF reclaman ahora mayores subidas salariales. Antes, otros colegas -no recuerdo si también ellos- se levantaron ante la posible privatización paulatina del servicio. Y qué quieren que les diga, creo que, aunque seguramente en otras huelgas tampoco haya llegado a sentir afinidad con los participantes, ésta es la primera vez que percibo plenamente mi oposición a unos huelguistas.

El por qué se explica con sencillez, y no crean que se debe a las molestias, porque cuando para un trayecto de diez estaciones necesitas de normal 40 minutos, que te cueste una hora y cuarto ya no supone una gran sorpresa. La explicación es que, sinceramente, a pocos trabajadores he visto tan dejados, tan pasivos y conformistas con el lamentable servicio que ofrecen, como a los empleados del metro y el tranvía de Valencia. Nunca una disculpa ante un fallo o un retraso, nunca rápidos para solucionar un problema o una avería.

¿Pero qué quieres que hagan?, me dirá alguno. Ellos conviven con el problema a diario, hora tras hora, y es normal que no les veas quejarse constantemente, que no corran para arreglar un problema en el trasto que les hacen conducir. Quizás sea así. Pero también la solidaridad es algo que hay que ganarse, dándola también cuando los demás la necesitan. En Valencia, por una de las líneas que ellos circulan, descarriló un convoy en un accidente que causó 47 heridos y 43 víctimas mortales, una de las cuales era compañero suyo. Entonces habría sido necesaria una huelga, detener durante días el servicio para denunciar su lamentable funcionamiento y a los responsables de su mantenimiento. Pero no pararon ni una hora, ni alzaron la voz para pedir que se esclareciera a viva voz qué hizo su compañero fallecido y cuál era su estado -¿Estaba en plenas facultades? ¿Se desmayó?- cuando se produjo el accidente. Ni una hora. ¿Solidaridad? Imposible.

PD: Este domingo, como todos los días 3 de cada mes, los familiares de las víctimas del accidente de metro del 3 de Julio de 2006 se volvieron a reunir en la Plaza de la Virgen para pedir explicaciones de lo sucedido al gobierno autonómico. Un gobierno que, cabe recordar, tuvo recientemente la poca vergüenza (en boca precisamente del candidato del PP a las Cortes González Pons) de exigir desde Valencia la dimisión de Magdalena Álvarez por los socavones en las obras del AVE Madrid Barcelona, mientras aquí no se despegó ni uno del sillón a pesar de ser responsables del deficiente estado de sus ferrocarriles que, si no propició, sin duda favoreció al accidente mortal.

No hay que olvidar, no sólo por respeto a las víctimas, sino por respeto a nosotros mismos. Y precisamente para favorecer el recuerdo, se estrenó ayer el documental Después de las Ausencias, que ha rodado Nacho Sirera siguiendo a los familiares de las víctimas del accidente durante más de un año. Aquí les dejo el trailer.

05 febrero 2008

Otra iglesia

Cuando los medios de atención dirigen su atención a los llamamientos electorales de la jerarquía eclesial, es bueno señalar que en el seno de la iglesia hay también verdaderos seguidores de Cristo. Fieles y clérigos que, de acuerdo a su doctrina (de la que puedo hablarles porque, qué quieren que les diga, fui educado en ella), se desentienden del poder terrenal y tratan de seguir los preceptos de su fe. Entre ellos está un grupo de sacerdotes valencianos, englobados en el Grup de Rectors Del Dissabte, que algunos recordarán por la oposición al modo agresivo y las formas rimbombantes (el despilfarro) en que se planteó la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia.

Estos, casualmente, elaboraron recientemente un texto en el que también orientaban a los cristianos de cara a afrontar la hora de votar en las elecciones del próximo mes de marzo. Su texto, como es obvio, tendrá para los ateos, agnósticos o seguidores de otra confesión, escaso interés. Sin embargo, a aquellos que conozcan la doctrina cristiana, no les sorprenderá ninguna de sus recomendaciones, que entroncan tanto con esta fe, como poco lo hacían las de la Conferencia Episcopal.

Estos son los principales puntos (resumidos):

  • Apoyamos la dignificación de la acción política a través de comportamientos que la sitúen más allá de la crispación, el linchamiento o el hostigamiento visceral [...]

  • Apoyamos a las fuerzas políticas que elijan el diálogo y la negociación como cauces en la resolución de conflictos y en la búsqueda de la paz; que sean capaces de llegar a acuerdos post-electorales en orden a unir esfuerzos en favor del interés común; que luchen contra la corrupción y reformen la ley electoral para profundizar en la democracia y la participación [...]

  • Apoyamos las propuestas políticas que antepongan los ideales de justicia social y solidaridad; que propongan medidas que dignifiquen el trabajo y prioricen las necesidades de las personas excluidas y grupos socialmente empobrecidos; que favorezcan las medidas redistributivas a favor de los que tienen menos poder adquisitivo; que fomenten la igualdad en derechos y responsabilidades de las personas inmigrantes; y que potencien la lucha contra la pobreza mundial y la cooperación al desarrollo.

  • Apoyamos las propuestas económicas y urbanísticas basadas en un desarrollo sostenible, transparente y sustentable; que antepongan el bien común al lucro personal mediante medidas contra el desarrollismo salvaje que destruye la naturaleza [...]

  • Apoyamos a quienes favorezcan políticas culturales que promuevan valores, tanto laicos como religiosos, por ser auténticamente humanos, como el respeto a la dignidad del ser humano; el reconocimiento integral de sus derechos [...]

  • Apoyamos las propuestas respetuosas de la laicidad del Estado y de la política; que no conviertan la religión en un elemento de diferenciación política-jurídica, ni consientan la indebida injerencia clerical; que propongan la libertad religiosa y el trato igualitario de las confesiones religiosas [...]

  • Apoyamos las medidas que fortalezcan los servicios públicos a fin de que lleguen a toda la ciudadanía y en especial a los más desfavorecidos [...]

Y hay más. Si tienen curiosidad pueden leerlo íntegro (el original en valenciano). Y si no, a otra cosa, que estos, afortunadamente como manda su fe, no se quieren imponer a nadie.

PD: Veo tarde que en OtroMundoEsPosible ya lo habían contado antes. De todos modos no está de más reincidir.

04 febrero 2008

Ingenuos

Vaya manera de empezar la semana. El desempleo no registraba un incremento tan grande desde hace un cuarto de siglo y la situación es ciertamente preocupante. Es evidente que el modelo económico que se ha impulsado de modo desigual a lo largo y ancho de España, estaba condenado a fracasar a largo plazo. La inflación del precio de la vivienda se desmadró, y contagió al resto -los nuevos ricos y los créditos fáciles pusieron más dinero en circulación y se encareció todo-, pero llegó un momento en que ya no se podía engañar más a tanta gente, que de repente, dejó de comprar. Entonces los medios, después de años de cerrar la boca y cobrar religiosamente toda la publicidad que generaba tanta nueva construcción, tanta empresa fantasma, y tanta especulación, dijeron que sí, que quizás la cosa se había ido de madre.

Fue entonces, cuando las constructoras dejaron de emprender nuevas promociones y ralentizaron la construcción de las que ya están en marcha. Y así, miles de carpinteros, electricistas, chapistas y peones de toda índole, empezaron a engrosar las listas del paro. Y el resultado a la vista está. Lo gracioso -que de cómico no tiene nada- es que, en víspera electoral, los dos partidos de ámbito nacional que han gobernado durante las últimas legislaturas, las marcadas por el ladrillazo, se lanzan los trastos a la cabeza acusándose de la gestión -o la falta de ella- que ha conducido al panorama que empezamos a intuir. Y a cada uno de los dos le apoyarán fielmente sus medios, arropados por su legión de contertulios, que pinza en la nariz y venda en los ojos, refrendarán la consigna que les manden los jefes; en resumen, o que no es para tanto, o que la culpa es del otro.

Y muchísimos ingenuos lo creerán, y refrendarán en las urnas a los que ahora mandan, o votarán a los otros, que en su día hicieron lo mismo y lo continúan haciendo con los mismos desastrosos resultados en las comunidades autónomas que gobiernan (ahí están la de Madrid, la andaluza y la valenciana liderando el aumento de desempleo por encima de la media estatal, con gobiernos PP, PSOE, PP respectivamente en mayorías absolutas). Y seguiremos en las mismas, subvencionando a las grandes constructoras con dinero público (subvenciones que en parte, siempre acaban en manos de muy pocos sin repercutir en el bienestar general) ,en lugar de invertir en investigación y desarrollo, y en educación y formación, para hacer a España competitiva en algo. Porque amigos, disfrutar del sol, poner un ladrillo encima de otro y servir copas está bien, pero es algo que se puede hacer también en otras latitudes. Y mucho más barato.

PD: Tengo amigos en la construcción que están en contra de que el Estado y las comunidades autónomas subvencionen la obra pública y la vivienda protegida. Es evidente. Ese dinero siempre acaba en las manos de los mismos constructores con buenas relaciones con los "grandes" partidos, y que han sido a su vez los grandes beneficiados de los PAIs y de la especulación de los últimos años. Si no se subvencionara estas empresas que pudren el mercado, dicen, caerían por su propio peso y sólo sobrevivirían los constructores honrados que sobrevivirían a la crisis. Constructores honrados que, no se equivoquen, los hay.

01 febrero 2008

Al César lo que es del César

La viñeta de Fontdevila de hoy en Público.

Por enésima vez, los dirigentes de la Conferencia Episcopal Española decidieron pasarse por el forro de la sotana las enseñanzas de Jesucristo y se metieron en política (ayer recomendando el voto ultraconservador en las próximas elecciones). Hoy, harto de ver como estos personajes usan el nombre Dios en vano, me decidí a escribir un artículo sencillo, en el que recordaría el famoso pasaje del Nuevo Testamento en el que Jesús, provocado por los fariseos, les decía que su función no era opinar de asuntos relativos a la política. Pero evidentemente, un artículo recordando la actitud pecadora y farisea de la Conferencia Episcopal Española, debía estar ya escrito. Y lo está. Pueden encontrarlo aquí.