16 enero 2008

Alucina, vecina

Leo en el diario Las Provincias de hoy el siguiente titular:

Nature destaca el papel de Valencia contra el cambio climático

Y pienso yo. ¿Qué habrá hecho Valencia para ser destacada por tan prestigiosa revista? Porque a mí me parece que el Ayuntamiento hace muy poco por contener el gasto de energía, más bien todo lo contrario. Así que empiezo a leer el artículo (que firma "Redacción", o lo que es lo mismo, nadie), y no es hasta el segundo párrafo cuando leo: "La prestigiosa publicación ha seleccionado como personaje del año 2007 a Rajendra Pachauri y en el reportaje central se mencionan las tres ciudades sede de las reuniones sobre el cambio climático: Oslo, Delhi y Valencia". Pero me digo que no será eso, una mera mención lo que sustentará semejante titular. Eso sería una burda manipulación.

Y sigo leyendo. Y sigo. Y no. Lo más que encuentro es lo siguiente: "la mención de la ciudad de Valencia en Nature 'puede considerarse como un espaldarazo a la labor científica desarrollada en el campo del cambio climático en nuestra ciudad, donde comenzaron las reuniones científicas del más alto nivel sobre este tema y otros de profundo impacto medioambiental en 1999, apenas un año después de la constitución del Alto Consejo Consultivo en I+D+i'" se apunta, citando al presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía. De modo que no, que se cita a la ciudad en un reportaje dedicado a una personalidad por el mero hecho de que aquí nos gastamos un dineral para ser sede de una convención en la que ésta participó (vamos, que si hubiera pagado Paiporta, Paiporta hubiera sido la destacada en Nature). Pues eso.

Es mentira

Si a usted le dijeran "la leche cuesta menos ahora" seguro que pensaría que le están mintiendo. Yo pensaría lo mismo que usted: la leche cuesta ahora mucho más que hace unos meses. Sin embargo su interlocutor posiblemente podría argumentarle, "no, como yo gano el doble hoy que ayer, ahora me cuesta menos".

Con lo de la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, que PSOE y PP van a llevar a cabo tras las elecciones pasa lo mismo. Zapatero, Rajoy, los suyos y muchos medios de comunicación afirman que PSOE y PP "van a bajar los impuestos porque van a quitar el impuesto de patrimonio". Sin embargo, eso significa que van a suprimir un impuesto directo que pagan unos pocos muy ricos -usted, lector, y seguramente el resto de su familia y conocidos, no lo pagan- y para compensarlo van a subir los impuestos indirectos a otros productos -gasolina, tabaco, etc.- que todos consumimos, con lo cuál usted, yo y la mayoría de los españoles vamos a pagar más impuestos en cuanto se aplique esa medida.

"Pero yo -Zapatero, Rajoy, Amancio Ortega, Emilio Botín, Florentino Pérez, Gerardo Díaz Ferrán, los directivos de Telecinco, Antena 3, el Grupo Prisa, etc... pongan el que quieran- sí que voy a pagar menos impuestos". Efectivamente, ellos sí. Sin embargo, permítanme decir que, cada vez que un político o un diario, una radio o un informativo, afirma que la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio va a suponer una bajada de impuestos, sin matizar para quién, está mintiendo. Y en la mayoría de los casos, con mala idea.

Tanto monta

Y a mí qué. Qué hartazgo con las listas, con lo superficial, para no entrar en lo profundo. Gallardón no va por Madrid, ¿y qué? ¿Qué más dará que vaya o no el delfín de Fraga? ¿Cambiaría eso la política del Partido Popular? Hay quien quiere hacernos pensar que sí, pero realmente no es así. Si uno quiere derecha, pero no extrema, pues vota al PSOE, y si la quiere rancia y reaccionaria, pues al PP. Si quiere un partido que barra para casa, pues vota partidos nacionalistas de ámbito regional. Si quiere más solidaridad y mejores servicios públicos, pues vota a izquierdas. No es tan difícil, aunque hay quien todavía no lo entiende.

De las listas del PP lo único que lamento es que en Valencia no hayan presentado a Rita Barberá para el Congreso. Igual al probar Madrid ya se quedaba allí. Sólo por esa posibilidad, la de que no volviera, habría pensado en votar a los populares por primera vez en mi vida. Presentan en cambio a Estaban González Pons. Qué alegría también.

Por cierto, en la lista de Madrid no va Gallardón, pero sí Zaplana, al que los votantes del PP de aquí no quieren ver ni en pintura, aunque en su momento lo votaran en masa. "Es que aquella vez, con Zaplana, nos manipularon, pero eso con Camps ya no pasa", pensarán. O quizás es que no piensan. ¿En Madrid piensan?

15 enero 2008

¿Por qué no aquí?

El blog Valencia es un cagadero ha empezado el 2008 con ganas de guerra. Su última propuesta, recogida de la sugerencia de uno de sus lectores que la está llevando a cabo en su urbanización, es más que interesante. ¿Por qué no la llevamos a cabo en Valencia? La falta de civismo y educación de la mayoría de propietarios de perros -los que no recogen las excrecencias de sus mascotas y los que sí lo hacen pero se solidarizan con los anteriores con su tolerancia y silencio- está llegando a niveles alarmantes ante la pasividad de las autoridades. Ya me veo con los cartelitos en el bolsillo.

14 enero 2008

Vistazos - 14 enero

  • "El cine estadounidense nos tiene hartos de ver películas que reclaman sin apenas disimulo comprensión para los policías tipo Harry El Sucio, que golpean a los detenidos justificándose por el hecho de que se trata de personajes abyectos, como si el trato legal fuera una deferencia arbitraria del Estado que cupiera administrar en función de la categoría moral del arrestado. Ni lo repugnante del personaje, ni la conveniencia de arrancarle una confesión o una información, justifican que los encargados de hacer cumplir la ley se limpien el trasero con ella. En caso contrario, habremos de suponer que hay dos categorías de malos: los malos malos y los malos buenos, que transgreden la ley, pero en buen plan, encarnando el viejo dicho de que el fin justifica los medios. No otra cosa se adivina, sin demasiado esfuerzo, en las declaraciones de ese valor del socialismo humanista irredento que lleva por nombre José Bono, milagrosamente recuperado para la política activa por Rodríguez Zapatero, y que, con referencia a las posibles torturas a los detenidos de Arrasate, ha afirmado: «No hay que producir bajas, pero, si son inevitables, que no sean nuestras».

    He estado leyendo bastante de lo que se ha escrito en la prensa convencional y en internet en relación a la detención de Arrasate y a sus derivaciones posteriores. Es obvia la disparidad de criterios de fondo. Hay mucha gente que viene a decir que, si la Guardia Civil calentó a los detenidos para hacerlos cantar, pues qué se le va a hacer: a grandes males, grandes remedios. Había que obtener su confesión y sacarles sus secretos.

    La tortura es un viaje moral sin retorno. No cabe atravesar esa frontera con pretensiones de excepcionalidad. Aceptar la tortura en un caso extremo es, de hecho, admitirla siempre. Porque, ¿en función de qué criterio se acepta? En el del bien superior, obviamente. Se trata de hacer un mal menor para obtener un bien superior. Pero ésa no es la excepción, sino la norma principal de la tortura. Quienes torturan creen que lo hacen para conseguir algo que es bueno para la colectividad: aclarar un crimen, encontrar un arsenal, desarticular un grupo terrorista... Incluso quienes torturan por placer se justifican con esa coartada: ellos hacen el trabajo sucio para que la sociedad pueda estar limpia. La sociedad que acepta la tortura como excepción deja la determinación de la excepcionalidad en manos de los torturadores y sus jefes. Habrán de ser ellos –¿quién, si no?– los que decidan, según su jerarquía de criterios, que tal o cual caso es lo suficientemente grave como para tirar para adelante apoyándose en ese respaldo social. Por eso –insisto– avalar la tortura en algún caso equivale a avalarla en cualquiera."

    Javier Ortiz lo escribió este fin de semana en su artículo "Contra la tortura, siempre" (leer completo pinchando sobre el título). Subscribo su opinión de cabo a rabo.

  • No es, como suele suceder, su único artículo brillante de los últimos días. También es muy recomendable su artículo de ayer en Público, "El aparato del Estado", en el que pone de manifiesto que en el bipartidismo norteamericano gane quien gane, siempre acaban mandando los mismos. No obstante, no podemos mirarles por encima del hombro: En España los grandes intereses tratan de lograr lo mismo a base igualmente de imponer definitivamente el bipartidismo entre dos partidos prácticamente iguales, idea que difunden gracias a la inmensa mayoría de los grandes medios y la complicidad de la ingenuidad de la mayoría de la población.

  • En mi Comunidad, sin ir más lejos, estos dos partidos arrasan. La gente vota mayoritariamente a un reducido grupo de personas para que vele por sus intereses en las dos cámaras representativas en Madrid. Sin embargo, al final de la corrida cuando se van para allá, en la mayoría de los casos se olvidan de los problemas y preocupaciones de los que les han votado y se dedican a más grandes empresas. La relación entre ellos y sus votantes es nula, a excepción de las semanas previas a que los ciudadanos les reciclen su voto. Por eso no es de extrañar que suceda lo que Fernando Martínez Castellano escribía en una de sus recientes columnas:

    "A uno de los contertulios [...], quizás porque aquel día era el Día de los Inocentes, se le ocurrió preguntar, ¿Podéis recordar el nombre de seis Parlamentarios del Congreso de los Diputados, elegidos por Valencia? ¿y algún Senador?. A ninguno, y eso que son muy “leidos”, pudo decir más de cuatro nombres de los que hasta ayer mismo, decían que velarían por los intereses de Valencia en Madrid. Ninguno, incluyendo el que hizo la pregunta, pudo recordar, con firmeza, quien fue el cabeza de lista de los socialistas en Valencia en las Elecciones Generales de Marzo del 2004. Dos mencionaron al Senador que cambió su partido por un escaño. Y punto."

  • Del plano valenciano habla casi siempre Javier Alfonso en su columna de los lunes en la edición valenciana de 20 Minutos. La de hoy, "Líderes en la ITV", tampoco tiene desperdicio. Empieza así:

    "Los valencianos somos los que más pagamos por la ITV, más del doble que en Asturias, y encima la segunda inspección allí es gratis y aquí no. Fue noticia sin pena ni gloria en Navidad, y desde entonces no dejo de preguntarme si aquí somos tontos o este agravio comparativo (¡España se rompe!, dirán algunos) tiene una explicación. ¿Será que atamos perros con longanizas? ¿O quizás que en Asturias se gobierna pensando en los ciudadanos y no en las concesionarias?"

    La respuesta al final de su artículo.
  • Y no es la de Javier Alfonso la única buena columna que aporta la edición valenciana de 20 Minutos. También los viernes publica la suya María Lozano arrojando luz sobre aspectos oscuros de la actualidad valenciana (un ejemplo reciente sería "Desepero en La Fe"). Es importante que los medios confíen en nuevas y jóvenes voces para sus secciones de opinión, tan plagadas de viejos "profesionales" que, en muchísimos casos (no todos, obviamente), funcionan ya por inercia y tienen muchísimos vicios -y compromisos- adquiridos.

  • Un último y breve apunte sobre la blogosfera valenciana. Desde que lo descubrí en Alababarada hace unas semanas no he dejado de visitar el blog Valencia Daily. Lo lleva a cabo el fotógrafo polaco Slaw Starega, que recientemente se afincó en mi ciudad, y la está reflejando en fotos de un modo muy realista y certero (además de divertido o crítico, según las ocasiones). Por otro lado aprovecho para dar pública bienvenida a la blogosfera -¿quién soy yo para hacer esto?- a mi colega Julio Gómez, que acaba de inaugurar No Val Pena, y que contribuyó a que no se me pasara por alto la visita de Leo Bassi por Picassent.

    Una foto de Slaw Starega en Vlc Daily.

11 enero 2008

Nunca es tarde... "La Revelación" de Leo Bassi

Leo Bassi, tras la primera tanda de aplausos, regresaba al escenario, para agradecer a la Casa de Cultura de Picassent que por fin -tres años después de estrenarla- le hubiera permitido presentar en las cercanías de una capital de Valencia su obra La Revelación. Así están las cosas en España: una obra de teatro que hace humor inteligente a costa de aquellos que emplean las religiones como armas de poder terrenal y represión de la libertad es perseguida (su autor fue víctima de un atentado en Madrid) y censurada (la Iglesia presiona en todo el país muchas veces con éxito para que no se le alquile ningún teatro) con el beneplácito -cuando no por- del poder.

Y que quede claro, el que se ofende es porque quiere. Como Bassi dice en un momento de la función, "el que siente como su fe se resquebraja por lo que dice un payaso como yo, vaya mierda de fe tiene". Servidor, que entró cristiano en el teatro, salió igual de cristiano de él. Porque lo que el cómico (que recibía el aplaudo y la atención de los mass media cuando hacía humor escatológico y pasó al olvido cuando incidió en el inteligente y crítico con el sistema) presentó en el pase al que asistí ayer de La Revelación, es, primero, una puesta en evidencia de lo ridículo que resulta el tomar de un modo ortodoxo libros sagrados como la Biblia o el Torá, incidiendo en el caso del Antiguo Testamento, por ser el más conocido aquí (en Sudamérica la obra ataca a la Iglesia Evangelista, la que más daño ejerce en aquellas latitudes). Y después, la demostración también de cómo la Iglesia como institución ha desvirtuado y tergiversa a diario la figura de Jesucristo, cuyo testimonio, incluso a través del Nuevo Testamento, es olvidado a diario por la jerarquía eclesiástica.

Todo es abordado con notables dosis de humor en el que se intercalan momentos dramáticos, pues es inevitable que salgan a relucir hechos muy serios -el exterminio palestino por origen divino, el sometimiento y desprecio de la mujer en los textos sagrados, el cobijo a curas pederastas que lleva a cabo el Vaticano, etc...- consecuencia de la interpretación ortodoxa de algunas religiones. Como ven, para alguien informado, la obra no ofrece ninguna novedad más allá del disfrute de degustar su brillante planteamiento, la buena puesta en escena del actor y su cómica gestualidad, y algunos momentos de humor notable (el encuentro con el sacerdote no tiene precio).

Sin embargo, es evidente que, por desgracia, todavía queda mucha gente que no es consciente de los estragos que la religión puede provocar y provoca cuando está en malas manos, y a ellos es a los que algunos tratan de esconder una obra tan edificante como La Revelación. Y es que todavía hay gente que nos prefiere ignorantes, y aún peor, gente que prefiere no saber.

Si tienen la suerte de que se representa cerca de su casa no dejen de verla.

Tergiversar la realidad

Así titula el gratuito valenciano MiniDiario la noticia con que abre su portada de hoy. Sin ser un titular incorrecto, sí que es engañoso o elude la verdadera noticia. Lo correcto habría sido:

"Valencia estrena su primer punto limpio"

Que estrenara un nuevo punto limpio no sería noticia, lo es porque se trata del primero, efectivamente, en 2008 nada menos. Bueno, mejor tarde que nunca.